miércoles, 22 de febrero de 2017

Serrezuela de Pegalajar (Jaén)







Pegalajar es un municipio perteneciente a la comarca de Sierra Mágina en la provincia de Jaén. Parte de su territorio municipal se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Mágina.
La población se encuentra a 798 metros de altitud, ocupando parte de la ladera sureste de la Serrezuela del mismo nombre que alcanza en sus cimas los 1.125 metros. Esta sierra es un monte mediterráneo, con población mayoritaria de pino carrasco de repoblación y encinas que se están regenerando. Otros arbustos son: majuelo, enebro y torvizco. Abundan las plantas aromáticas (alhucema, romero y tomillo).
Muestra en sus laderas numerosos aterrazamientos, muros de piedra seca, restos de rediles y chozos, muestras de un aprovechamiento intensivo correspondiente a otras épocas.. 

Serrezuela de Pegalajar que nos proponemos hoy recorrer.
Miradores escalonados en el área Siete Pilillas, uno de los posibles accesos a la serrezuela, otro parte del propio pueblo. 

Lo primero con que nos encontramos al llegar.

Iniciando el recorrido

Rápidamente se dominan grandes panorámicas. En esta abarcamos la ciudad de Jaén.

La inmensidad del olivar siempre presente.

Algunas construcciones de factura moderna

Desde el mirador, la Guardia, prácticamente enfrentado a la población.

Sierra calcárea propicia para cuevas y abrigos que fueron aprovechados por nuestros antepasados.

Aun se pueden distinguir algunos trazos coloristas impresos hace miles de años.

Mi acompañante posando junto a los abrigos.

Las pinturas, muy desvaídas, aun se consiguen apreciar.

De nuevo desde el mirador de la Guardia, apreciando la distribución de la población con el castillo coronando la colina.


Y peñas rocosas expuestas a las inclemencias.

Mirada hacia el sur con la autovía  Granada Jaén vertebrando el paisaje.


Una de las variantes del sendero ofrecidas nos acerca hasta la cima de la Serrezuela.


Los pinos de repoblación se extienden hasta el mismo borde del precipicio. 


Frente a donde estamos la sierra Sur de Jaén.

Atravesamos pequeños desfiladeros para transitar entre alturas.

Mi hijo Carlos ascendiendo hasta la cima de la Serrezuela (1.125 metros).

Desde una de las cimas, se domina a vista de pájaro la población de Pegalajar. 

Me acerco para captar la Iglesia en un primer plano.

Y ahora la "Charca" y la plaza de toros.

Pequeña estación metereológica que ocupa una de las cimas de este sierra.

Hacia el norte y medio oculta por montañas aparece Mancha Real.

La cima donde se ubica el hito geodésico. Antaño también compartió cima la Torre Pedregosa, atalaya totalmente destruida cuyas piedras han sido usadas en la construcción de algún puesto de caza.

Las cumbres son las partes más despejadas, ya que afloran las rocas con su multitud de oquedades y aristas.

Mi acompañante ocasional contemplando el paisaje.

Junto al desfiladero un generoso redil. Este podía ser un excelente "contadero" antes de recoger el ganado.

Muros construidos en piedra seca para cerrar rediles.



Junto al desfiladero y aprovechando una pared rocosa habían acotado un gran espacio.


Entrada a un "Chozo". Construcción tradicional de estas sierras donde se cobijaban pastores y agricultores.



Desde el mirador de La Guardia, panel explicativo y pueblo.

Todas estas laderas se repoblaron con pino carrasco a mediados del s. XX. Ahora parece que las encinas están recuperando algo del terreno perdido.

La autovía comparte recorrido con el río Guadalbullón

Tramo del sendero protegido del fuerte terraplém en la cara sur de la sierra.

Habían anunciado cabras en estos parajes, pero éramos escépticos debido a la pequeñez de la sierra,hasta que hicieron acto de presencia.

Además estaban todas juntas, contamos una veintena.

Al contrario que en otras sierras estas no eran asustadizas.

Se retiraron del sendero y allí se quedaron ramoneando sin prestarnos demasiada atención.

Este tramo del sendero se "desliza" muy próximo a los grandes tajos que la sierra presenta en su cara sur y este.


De nuevo los restos de actividades humanas: los grandes balates que recorren las laderas para retener la escasa tierra fértil.

En estos altos cortados nos pareció avistar algunas buitreras. Desde luego el lugar es idóneo. 

Siguiendo el recorrido más largo, llega un momento en que casi nos adentramos en el casco urbano.

Cerro de los Buitres al que más tarde, después de ascender un buen rato,  nos asomaremos a su cumbre.

Tras haber remontado de nuevo hacia las cumbres, volvemos a tener a Pegalajar a nuestros pies, con sus sistema de paratas y huertas que lo han hecho famoso.

En la cima del Cerro del Buitre se ha instalado un excelente mirador volado junto a unas mesas y asientos 


La sensación de infinitud en las tierras ocupadas por olivos.

De nuevo en el punto de inicio, nos entretenemos en recorrer los diferentes miradores escalonados.

La vista hacia el oeste es un infinito de suaves lomas con millones de olivos, algunos de entre los 66 millones con que cuenta la provincia.
Durante el recorrido por el pueblo, nos acercamos al lugar por el que manaba el agua, posible origen de las primeras edificaciones del pueblo: Manantial Fuente de la Reja.


Hace años dejó de manar el manantial y la "Charca" quedó seca. La sobreexplotación del acuífero junto con las escasas lluvias dejan esta estampa en lo que era el centro de la vida y la actividad del pueblo.


Ya en el pueblo nos paseamos por los lugares más emblemáticos como este lavadero con hasta 20 pilas, hoy cerrado.

No es lo llamativo la fachada sino lo que en ella hay, pero si los vecinos están de acuerdo?

Escalinata de acceso a la iglesia: una construcción imponente: Iglesia de la Santa Cruz.

Frontal de la iglesia con su esbelta torre: almiar recrecido.
Otra visión de la esbelta torre de la iglesia.


Los restos de las murallas totalmente incrustados entre las viviendas e incluso utilizados para otras construcciones.

Reliquias de un pasado no tan antiguo.

Rincones donde aparecen piedras ilustres.

Cara sur del Arco de la Encarnación (gótico del s. XV). La virgen está por la otra cara.

Arco de la Encarnación, puerta principal que fue de la villa. Es el último vestigio de puerta de acceso al recinto amurallado y castillo de Pegalajar.

Pegalajar y su Serrezuela, 13 de diciembre de 2016