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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Picón de Jérez y Chorreras Negras (Sierra Nevada - Granada)

Nada mas bajarnos del coche, ésta es la imágen que tenemos: nuestro destino arriba y a la derecha.

Parece tan cercano que extraña que tengamos que andar tres horas de buena marcha para coronar.

Las mañanas suelen presentar brumas en el Marquesado. Sierra de Baza al fondo.

Desde la denominada "Puerta del Alhorí" accedemos al barranco que lo contiene.

Durante unos centenares de metros remontamos junto al cauce del río Alhorí.

Esta pequeña no se fiaba nada de nosotros.

Pequeño circo glacial que alumbra el arroyo Alhorí.

La cima del Picón señalizada por hito, punto geodésico y vivac.

Localizada en la cota 3000: Aglais urticae (Familia Nymphalidae) Sus frágiles alas no aguantan el embate del viento.

Desde el Picón me asomo para abarcar los Lavaderos de la Reina.

Una vez arriba, hoy no tenía ganar de bajar.

En el descenso por la ladera norte nos aproximamos a "Los Miradores".

Poco antes de llegar a Chorreras Negras nos encontramos este arroyo.

Panel en Chorreras Negras que recuerda el accidente.

Viendo el paraje cuesta creer que no hubiera ninguna víctima, solo algunos heridos.

El río Alhorí en su tramo más abrupto.

Mas abajo el barranco se abre permitiendo los prados.

Entre las cotas 2000 y 2500, el falso azafrán (Crocus nudiflorus) en plena floración.

Ésta fotografía abarca todo el recorrido de la jornada.

Refugio Postero Alto.

Desde el refugio, despedida



Fecha:9-10-2013                                                                 Refugio Postero Alto 8'30h.
M.I.D.E.:3,3,3,4.                                                                    Río Alhorí 10h
Duración: 6'15h. (Circular)                                                  Picón de Jerez 11'20-12'15h.
Desnivel en subida: 1.300 metros                                       Mirador Alto 12'45h
Rangos de temperatura: de 8ºC a los 21'5ºC                     Chorreras Negras 13'15h.
                                                                                               Refugio Postero Alto 14'40h.


Uno no puede evitar perder capacidades físicas a medida que cumple años, pero sí puede gestionar la velocidad a la que las pierde y, lo más importante, librarse ¿salvo accidente o enfermedad cerebral? de traspasar el tan temido umbral de la dependencia. La receta es entrenarse.

Volviendo a la rutina semanal de excursionar. Después de muchos años en que la salida semanal ha sido constante, al principio por satisfacer la necesidad de conocer la sierra, nuestra sierra, aquella a la que mis mayores me llevaron cuando niño y me hicieron amar por lo que de ella obtenía y por lo que en ella aprendía, han ido convirtiéndose casi en una necesidad y ahora cuando me salto alguna de las salidas, siento por un lado que se acrecienta el deseo; por otro la casi traición a una necesidad.

Hoy acompañado de mi hermano José Antonio hemos acordado volver, para mi subida reiterada y reciente, a ascender desde el refugio Postero Alto (1.800 m.) hasta el Picón de Jerez (3.020 m.) para descender por su vertiente norte hasta el Mirador Alto. A partir de aqui buscar el paraje conocido como Chorreras Negras (2.408 m.) para finalmente regresar hasta el refugio.

No era este el recorrido previsto por mí, pero como he dado a elegir a mi hermano, el ha decidido, a la vuelta, visitar el afamado enclave del aterrizaje forzoso en los años 60 del avión americano, coincidiendo con algunos problemas físicos que me ha dado hoy mi pie izquierdo, ambos factores han hecho recomponer, casi sobre la marcha, el recorrido de hoy.

La subida al Picón desde el refugio Postero Alto es dura ya que en alrededor de tres horas de marcha se solventan 1200 metros de desnivel. Los grandes desniveles en tiempos reducidos se pueden equiparar siempre a dureza. Hoy no iba a ser una excepción. Hemos arrancado a andar desde el refugio con una temperatura muy agradable; al principio por el propio cortafuegos donde se encuentra el refugio, para una vez ganada altura y atravesar perpendicularmente el sendero Sulayr, convertirse en sendero con infinidad de ramales en este primer tramo debido a partes iguales a los senderistas y a la abundancia de ganado en la zona.

Me ha dado la impresión de que las muchas ganas y grandes ánimos con que se afrontan estos primeros minutos de subida, las intactas fuerzas con que cuentan los excursionistas le hacen trazar itinerarios alternativos; fe de ello da que el sendero original, con sus idas y venidas a lo largo de la loma dulcificando la subida, ha desaparecido totalmente. En su lugar el trazado actual afronta la subida por la loma de forma directa, sin concesiones en ningún momento. Pocos son los trazos sinuosos que a fecha de hoy podemos mas que ver, adivinar y que seguro que en su día formaban el recorrido único.

Así lo que en principio sabemos que va a ser duro, se ha endurecido todavía más por la verticalidad que entre todos le hemos dado al recorrido. Pasada una hora se bifurca el sendero: a la izquierda hacia el Puerto de Trevélez, hacia la derecha hacia el río Alhorí. Nosotros, tras dudar unos instantes, optamos por el río. Aquí se suaviza la subida e incluso, después de atravesar un pequeño barranco con amplios prados encharcados, accedemos a la Puerta del Alhorí donde se inicia una tímida bajada por una amplia terrera. Es un pequeño collado desde el que divisamos el barranco por el que discurre el río.

Tras los escasos minutos los que nos separan el collado del propio río, llegamos al propio cauce que se despeña barranco abajo con prisas. El caudal es más que apreciable teniendo en cuenta la época otoñal en la que nos movemos, entre el desplome y la abundancia de agua el cauce se dibuja mediante una línea blanca de espuma. A pesar de lo avanzado del mes todavía, tanto en el propio circo glaciar donde tiene su nacimiento como en las laderas colindantes permanecen algunos ventisqueros, lo que favorece que a ambos lados del cauce principal aparezcan nacimientos de agua, algunos ferruginosos que alimentan los prados que acompañan toda la ascensión a ambos lados del río. El sendero asciende por la margen derecha, paralelo al propio cauce pero se puede hacer por la izquierda buscando el sol si apetece. Ascendemos junto al río y a su propio ritmo, remontando unos cientos de metros hasta llegar a la cubeta glaciar.

Este pequeño circo glaciar, cerrado en su cara sur y este por una potente pared rocosa, se abre hacia el noreste acogiendo una pequeña cubeta que en su día contuvo el glaciar. Cerrada por una marcada y bien formada morrena muy visible desde bastante antes de llegar. Aunque posiblemente en su día contuviera una laguna, hoy apenas si se produce algún somero encharcamiento durante la primavera y primer verano.

El río nace justo debajo de la morrena. Aparecen varios arroyos que rápidamente unifican sus cauces e inician el fuerte descenso, barranco abajo, perdiendo altura de forma vertiginosa. A partir del nacimiento, con la mole del Picón a nuestra derecha, sólo queda afrontarlo por donde el criterio de cada cual aconseje. Apenas nos ayudan algunos hitos que sólo insinúan diferentes posibilidades loma arriba.

A media subida nos encontramos con los separados restos de lo que fue un largo y majestuoso ventisquero, que protege la subida al Picón por esta vertiente hasta bien entrado el verano. Hoy sólo quedaban algunos trozos aislados que no impedían afrontar la subida por allí donde consideremos más acertado. Apenas si existen diferencias entre alternativas, todas son duras o muy duras y la homogeneidad del terreno que pisamos así como su pendiente no nos ayudan a decidir.

Una vez arriba entre hitos, vivac y punto geodésico (3.090 m.), mi hermano quiere acercarse al Puntal de Juntillas (3.139 m) y “echarle” una mirada a la laguna del mismo nombre. Yo hoy bastante “perjudicado” por mi pie izquierdo decido acomodarme entre las piedras e intentar recuperar mi dolorido apoyo. Allí, recostado entre las piedras, mantengo la posición extasiado en mi soledad, bajo un acariciante sol e inmerso en un absoluto silencio durante la casi hora que ocupa mi hermano en su desplazamiento. De nuevo juntos, algo de comer e iniciar la bajada.

Buscamos la cara norte para la bajada (el Panderón), para una vez perdida altura irnos desviando hacia la derecha (siempre loma a través, sin sendero ni indicación alguna) buscando los tajos cercanos a Chorreras Negras. Queremos, ya que ninguno de los dos lo conocemos, acercarnos a este enclave, al que últimamente se le ha dado una cierta notoriedad por parte de las autoridades del pueblo de Jérez, programando una subida a primeros de septiembre para recordar el rescate de la tripulación y pasajeros de un avión americano estrellado en este enclave en los años 60.

Debido a un tremendo golpe de suerte junto a la pericia del piloto que logró posar el avión en unos prados totalmente nevados junto a unos tajos, se pudieron salvar todos los viajeros ayudados por personal que ascendió desde el pueblo en su auxilio. Viendo el entorno aprecio que más que pericia del piloto debió ser la suerte, ya que el día de ventisca que cuentan que hacía, hacía imposible ver el terreno sobre el que volaba.

Justo a los pies de las Chorreras Negras (tajillos rocosos oscurecidos por el agua en su descenso), se ha colocado un panel dando algunos datos del hecho, junto con algunas fotos del propio avión, cuando aun se encontraba en el lugar. Ya sólo nos queda seguir descendiendo, a ratos por la propia vereda, a ratos por donde nuestro criterio nos dicta hasta reencontrarnos con el río Alhorí, cruzarlo y buscar el mejor acercamiento para llegar de nuevo hasta el Refugio Postero Alto.

Tras cruzar el río, fuertemente encajonado en este tramo, encontramos un sendero que en bajada nos acerca a unos prados ocupados por ganado vacuno. Enseguida encontramos un estrecho carril que seguimos con entusiasmo después de la jornada sin apenas senderos, que nos deposita en el cortafuegos, unos metros por encima del propio refugio.

Todavía en el descenso ya en coche, nos cruzamos con una patrulla de la guardia civil que nos para, se interesa por nuestro recorrido y tras preguntarme por el motivo de nuestra visita a la sierra me solicita que le abra el maletero para inspeccionarlo. No se me ocurre preguntar que es lo que buscan, porque intuyo que es simple rutina y nosotros no tenemos nada que ocultar. Después y ya sin mas incidencias bajamos, primero a Jérez del Marquesado para una vez atravesado llegar a Guadix y desde allí, una vez tomada la autovía regresar hasta Granada.


Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.




miércoles, 21 de agosto de 2013

Lagunillo del Puerto de Trevélez (Sierra Nevada - Granada)

Refugio Postero Alto.

Mi sombra ya señala el primer objetivo.

Bifurcación del sendero a media subida.

Primer barranco que atravieso.

Desde la Puerta del Alhorí.

Río Alharí y buena parte de su primer tramo.

En pleno deshielo.

Pequeño circo glaciar donde nace el río Alhorí.

Ventisquero de la ladera suroeste del Picón.

Alcazaba y Mulhacén desde Cerro Pelao.

Borreguiles del Puerto.

Algo por encima del Lagunillo. 

Cuando se allana el terreno el arroyo forma meandros.

Ya lo tengo a la vista.

Trata de camuflarse reflejando su entorno.

Lagunillo con el Cerro de Trevélez al fondo.

Joyas de Sierra Nevada: Fritillaria lusitanica.

Joyas de Sierra Nevada:  Eumigus ribioi.

Puerto de Trevélez.

Penúltimo ventisquero junto a las Casillas de los Rojos.

Lo que queda del Cortijo de Casas Nuevas (Casillas de los Rojos).

Fuerte descenso hasta el refugio.

A media bajada me detengo para observar el Picón.

Desde el Refugio se divisa casi todo el recorrido de hoy.


Fecha:26-6-2013                                                                 Postero Alto 7'45h.
M.I.D.E.:3,3,3,3.                                                                    Bifurcación 8'30h
Duración: 7h' (31.300p) (Semicircular)                             Nac. Río Alhorí 9'30h.
Desnivel en subida: 1.200 metros                                       Picón de Jérez 10'30h
Rangos de temperatura: de 14'5ºC a los 27ºC                   Lagunillo del Puerto 12h.
                                                                                               Ref. Postero Alto 14'45h


Al igual que en otros deportes de resistencia, el montañero también necesita ese punto de gozo en el padecimiento, de relación amistosa con el dolor y la extenuación, para alcanzar el éxito. Quien no halla un punto de satisfacción en la agonía, en esa estrecha línea que separa el agotamiento del umbral del esfuerzo, difícilmente llegará a ser bueno.

Hacía tiempo que tenía programada una subida al Lagunillo del Puerto de Trevélez (2.650 m), ya que la anterior vez subí muy avanzado el verano y me lo encontré totalmente seco. Para que este año no me pasara algo similar he venido “vigilando” la nieve en la zona para intentar llegar en el momento oportuno. Es un lagunillo que apenas tiene fondo y se encuentra retirado de los distintos arroyos que circulan por el barranco, por lo que el único aporte líquido que recibe es el de un par de ventisqueros que están en los tajos cercanos algo por encima de él. Una vez que se agotan los mismos y con este calor es cuestión de días que desaparezca el lagunillo también.

Hoy tenía pensado que me acompañara mi hermano, pero otras obligaciones lo han retenido en Granada, así que he excursionado solo. La salida desde el Refugio Postero Alto por ser el punto más cercano la habíamos elegido para darlo a conocer a mi hermano ya que me había manifestado que nunca había subida esta cara del Picón.

Aunque el objetivo hoy era el Lagunillo, el intentar darle más entidad a la excursión a la vez que hacerla, al menos en parte, circular me ha hecho incluir el Picón de Jérez  (3.0890 m.) en el recorrido. Así la ascensión por el río Alhorí hasta su nacimiento, subir hasta el Picón por la cara este, desplazarme por las crestas hasta Cerro Pelao (3.181 m) y bajar hasta el Lagunillo para ya desde el Puerto volver hasta el Refugio.

Jerez del Marquesado está a los pies del Picón de Jérez, a unos 80 kilómetros de Granada. Una vez llegado al pueblo, que hay que atravesar, se recorren otros dos kilómetros en dirección oeste (tengo que rodear la población por la derecha en el sentido de la marcha, sin adentrarme en su centro), hasta llegar a una gran construcción que sirve de punto de reunión al personal del Parque Nacional.

Junto a esta casa arranca la pista que durante 10 kilómetros, ascendiendo por las lomas entre bosques de pinos de repoblación, cumple dos objetivos. Facilita el acceso para vehículos tanto al Área Recreativa como al Refugio Postrero Alto, muy cercanos entre sí los dos y enlaza con el Sendero Sulayr ya que el propio refugio es inicio y final de sendas etapas del mismo; por otro lado permite acceder a las cumbres de Sierra Nevada por su cara este dejándonos a los excursionistas a los pies del Picón de Jérez que a su vez es inicio de la llamada Travesía de Sierra Nevada, para salir por el Caballo y Nigüelas.

La subida desde el Refugio Postero Alto hoy se me ha hecho doblemente dura ya que al desnivel que hay que remontar se le han sumado las nada despreciables molestias de una buena cantidad de moscas que han decidido usarme como soporte para su ascensión. Las numerosas cabezas de ganado vacuno favorece, sin duda, la abundancia de moscas que han decidido acompañarme durante buena parte de la subida.

Inicia el sendero la ascensión por el propio cortafuegos a las propias puertas del refugio, escalando la ladera de forma brusca y continuada. Este es el peor tramo hoy para mí ya que me veo dando manotazos continuamente intentando espartar a los dípteros con escaso éxito. Tras algo más de una hora de marcha y con la paciencia ya bastante desgastada, llego a la bifurcación del sendero. Aquí arranca el tramo circular que voy a hacer yo.

A la izquierda el sendero sigue escalando loma en busca del Puerto de Trevélez. A la derecha, el ramal que escojo yo, se desvía en suave pendiente, buscando acercarse, primero a un arroyo que recorre el primer barranco que cruzo para después, tras acceder a la “Puerta del Alhorí”, desde la que se divisa buena parte del barranco con sus dos bandas laterales verdes, el sendero atravesará el gran barranco labrado por el río, que desde aquí se ve y se oye. A la derecha se distingue el paraje denominado Chorreras Negras (sitio donde “aterrizó” el avión americano en los años 60 y que hubo que auxiliar).

Todavía queda un rato para que río y sendero se acerquen. El encuentro se produce en la cota 2.300 metros y a partir de aquí la vereda asciende pegada al margen derecho del río hasta su mismo nacimiento. A medio camino he dejado pastando algunas vacas y con ellas algunas de las cansinas moscas que se han servido de mí en la ascensión. El resto me ha ido abandonando durante el último tramo de subida junto al río, imagino que atraídas por el frescor del agua y la abundancia de excrementos de las vacas.

Durante toda la subida permanece el Picón visible y cuanto mas me acerco a él más se aprecia la dura ascensión que he de afrontar si quiero coronarlo. Los casi trescientos metros de acompañamiento al río se hacen más amenos por la vegetación permanente y el rumor del agua, pero eso no los hace más suaves. Y una vez en el nacimiento el simple mirar hacia la cumbre algo oculta por la propia loma ya da idea de lo que queda por “sufrir”.

Nace el río en un pequeño circo glaciar cerrado en su cara sur por unos imponentes tajos que retienen abundantes ventisqueros a 2.680 metros de altura al sureste y algo más bajos que el Picón. A partir de aquí aunque la nieve se hace más presente, el agua debe circular por el subsuelo, ya que no la vuelvo a ver. Estos algo mas de trescientos metros que me restan por ascender se me hacen muy pesados por tener que esquivar algún ventisquero y porque el piso es de piedra suelta que dificulta el agarre, no consigo descubrir rastro alguno de sendero y como acostumbro cuando tengo el objetivo a la vista y no avisto sendero opto por la línea recta.

Una vez arriba, tras atravesar el Ventisquero del Caballón y dado que la cima no tiene atractivo ninguno, salvo el motivo para hacerse la foto, cresteo en dirección hacia Cerro Pelao, pasando por el Puntal de Juntillas (3.1.39 m). Quiero ver la nieve que acumulan las lomas del Mulhacén y la Alcazaba ya que las tendremos que atravesar dentro de un par de semanas en otra excursión programada, para acto seguido dejarme caer casi por el propio barranco hacia la ubicación del Lagunillo.

La bajada la he de hacer con precaución, hay agua por doquier y ya se sabe que las suelas de las botas mojadas no agarran nada en las piedras que es el otro elemento abundante durante la misma. El recorrido, sin prisas, merece la pena ya que aparecen arroyos por todos lados, a veces se pierden filtrados para aparecer algo más abajo por alguna fisura de las rocas, saliendo a borbotones.

Otros atraviesan los ventisqueros horadándolos, pero todos bajan bastante a la izquierda de la ubicación del Lagunillo. Éste, apartado, ocupa una somera cubeta de apenas unas decenas de centímetros en su punto central y más bajo de profundidad que recibe varios aportes de los ventisqueros ubicados por encima y protegidos por los tajos a los pies del Horcajón. La desaparición de estos marcará la existencia del propio Lagunillo.

Hoy estaba colmado y se permitía incluso desaguar mediante un abundante emisario que tras una breve bajada se unía rápidamente al río Puerto Trevélez. Tras una media hora de relajo aprovechado para comer, rodeo todo el barranco intentando ganar algo de cota hasta enlazar con el sendero que barranco arriba une Trevélez con el Marquesado a través del Puerto. Camino antiguamente muy transitado ya que era el más corto entre ambas comarcas.

Desde arriba del Puerto diviso al fondo primero el Refugio señalado por el cortafuegos y mas lejos y bajo todavía las casas del pueblo. Tengo que descender casi 1.200 metros de cota para el primero y otros seiscientos más para llegar a Jerez. En esta bajada, muy soleada, quedan aun un par de ventisqueros con cierta entidad. El segundo junto a las Casillas de los Rojos: en otros mapas denominado como Cortijo de Casas Nuevas (sólo un montón de piedras con algunos restos de ladrillos), va a ser la última oportunidad de beber durante toda la bajada.

El tener en casi todo momento el Refugio a la vista hace engañoso este largo tramo de bajada que suma a su longitud la fuerte pendiente de la que presume en todo momento y en mi caso, el haberla bajado entre las una y las tres de la tarde, horario en que el sol se hace sentir, sin olvidar añadir el cansancio acumulado de la jornada.

Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.



viernes, 15 de julio de 2011

Sulayr Tramo 16: Las Chorreras - Refugio Postero Alto (Jérez del Marquesado - Granada)

El Puerto de la Ragua sin su elemento: la nieve, queda adormilado durante el verano.

En los alrededores de Guadix la erosión crea formas singulares en las colinas.

En el camino atravesamos el pueblo  "La Calahorra": con su bonito castillo.

Cortijo "las Chorreras".




Las Chorreras que dan nombre al cortijo inicio del tramo Sulayr.

Vista panorámica que recoge gran parte del recorrido.



Si perdeis el sendero buscadlo justo por encima de la línea de los pinos.

A mediados de julio todos los barrancos que atravieso presentan este aspecto.

Uno de los rebaños de vacas pactando en un extenso y verde prado.



A lo largo del recorrido son frecuentes los restos de corraletas para la pernoctación del ganado.
A los pies de la sierra la extracción de mineral ha sido frecuente. Estructura de mina a cielo abierto.



Fecha: 13-7-2011
Duración: 10h 30’ (58.790 p).
M.I.D.E.: 3,2,2,4
Desnivel en subida: 1.200 m.
Rango de temperaturas: 11ºC (7h) – 23ºC (17’30h).


El Puerto de la Ragua, además de paso natural entre las provincias de Granada y Almería, posee una serie de instalaciones preparadas para distintas actividades de ocio, entre ellas varias pistas de esquí de fondo. Cuenta con un punto de información y varios itinerarios de senderismo señalizados, entre ellos el Sulayr que lo atraviesa.

Hoy va a ser mi punto de partida para reconocer una de los tramos del Sulayr. Aunque mi recorrido no va a coincidir exactamente con el tramo 16, (Las Chorreras – Postero Alto), se le va a acercar mucho.

Cojo la autovía hacia Almería y pasado Guadix, en los llanos, me desvío hacia La Calahorra y justo en el casco urbano arranca, hacia la izquierda la estrecha carretera que me lleva al Puerto. En total son unos 100 kilómetros los que he recorrido para llegar hasta aquí, de los que los últimos 18 son de carretera estrecha, los demás autovía. Es un puerto natural situado a 2.000 metros de altitud que históricamente ha servido de via de comunicación entre los diferentes pueblos del Marquesado y la Alpujarra.

Hoy me va a servir a mí como punto de partida para el recorrido semanal. Como comienzo a andar unos cinco kilómetros antes del punto indicado por los carteles de la etapa 16 (Cortijo “Las Chorreras”), también me volveré una hora antes de llegar al final (Postero Alto situado a 1.800 m), refugio atendido ubicado por debajo del Picón de Jérez en su misma loma. Este refugio se utiliza habitualmente como punto de partida o final de las travesías por la Sierra Nevada.

La etapa va a ser larga ya que a los más de 20 km de recorrido en la ida yo voy a sumar otros tantos de la vuelta, ya que el aparcar el coche en “La Ragua” me obliga a hacer la excursión de hoy lineal, y 40 km. con un desnivel de subida acumulado de unos 1.200 m. es algo que está ya casi rozando la imposibilidad para mí.

He comenzado a las siete de la mañana con una temperatura fresca que me ha aconsejado ponerme el chubasquero. En la misma carretera encuentro el primer poste indicador del sendero. Discurre en sus primeros metros por una pista de tierra para en la primera curva abandonarla por un sendero que arranca a la izquierda junto a un arroyuelo, para adentrarse ya en el bosque de pinos.

Comienza la subida y al rato al cuerpo ya caliente, le sobran prendas de abrigo. Aprovecho que el café matinal ya ha completado su recorrido corporal y pide salir, para despojarme del abrigo sobrante y continuar más ligero, tanto interna como externamente. El sendero durante la etapa se mueve rondando la cota de los 2.000 metros con sus altibajos ineludibles en cualquier recorrido serrano.
Enseguida se corona un collado y comienza el sendero a perder altura de forma decidida. A partir de aquí será un contínuo subir y bajar durante todo el recorrido, unas veces por sendero, otras por carril de tierra, ya que los tramos de uno y otro se alternan. Decir que aunque el sendero está suficientemente balizado y es amplio y fácil de seguir, como referencia para cualquier duda, hay que buscarlo siempre que veamos pinos, justo por encima de ellos.

En la zona se hizo repoblación de pinos entre los años 40 y 70 del siglo pasado, con el fin de estabilizar el terreno, impedir que la erosión fuera excesiva, dadas las fuertes pendientes y propiciar el arraigo de otras plantas arbustivas al abrigo de los bosques. Objetivo que se ha conseguido sin entrar en polémica sobre la conveniencia o no de las repoblaciones exclusivas de pinos como era habitual durante esos años.

En una hora y media llego al Cortijo “Las Chorreras”, punto inicial del tramo 16 del Sylayr. Recibe el nombre de una caída de agua cercana que ofrece bonitos saltos a través de un barranquillo adjunto. Está el refugio compuesto por tres pequeñas estancias, siendo la del centro la habilitada con chimenea; sin estructura alguna para dormir, habrá que hacerlo sobre el duro suelo.

A partir de aquí los barracones para el abrigo del ganado serán frecuentes a partir de ahora a lo largo de todo el camino. También salteará el camino restos de rediles y chozas de pastores abandonadas en la actualidad, unas construidas complementando la disposición favorable de algunas oquedades en las rocas y otros construidos completos para el fin, todas ellas con lascas (piedras finas y planas para el techo y mas macizas y pequeñas para los muros perimetrales).

El sendero, a media loma, discurre por debajo de las cumbres Morrón del Hornillo (2.375 m), Morrón de Mediodía (2.753 m), San Juan (2.786 m), Peñón del Puerto (2.754 m) y Cerro del Gallo (2.901 m). Conforme las lomas van perdiendo altura van ganado extensión a la vez que los riachuelos del deshielo han formado grandes barrancos, que andarlos de punta a punta me va a llevar una hora de promedio cada uno. El recorrido de hoy es una sucesión de extensos barrancos que arrancan a los 2.600 metros, un poco por debajo de las crestas y van abriéndose rápidamente. Eso sí amenizados por las vistas hacia abajo con los pueblos del Marquesado y todavía con abundante agua bajando por cualquier barranquillo o simplemente surgiendo allí donde el terreno por su impermeabilidad le impide seguir su recorrido subterráneo.
Estas tierras por sus amplios y abundantes prados están ocupados en su totalidad por los rebaños, en su mayoría de ganado vacuno que sus desechos corporales por doquier,  favorecen que las moscas pululen en bandadas por todo el recorrido, pero lo peor son los tábanos, también numerosos con hambre atávica, ávidos de sangre, dispuestos a sacrificarse por una buena picadura. Hay que ir con cuidado porque acostumbrados a perforar la gruesa piel de las vacas, cuando se encuentran la nuestra meten el "rejón" hasta la empuñadura, ya que nuestra tierna piel no les debe parecer suficiente barrera, pero los ronchones son molestos, generosos y normalmente por estar infectados tardan casi un mes en desaparecer.

Cuando llego al último barranco en el que está ubicado el refugio, (son las 12h, por lo que se puede hacer el tramo en algo menos de seis horas), decido darme la vuelta pensando que el calor ya va apretando y que los veinte kilómetros de regreso se me van a hacer muy largos ya que el recorrido, un poco anodino para mi gusto, sobre todo los largos tramos de pista forestal, recorrido que en su epílogo cuenta con un tramo de subida final en que tengo que remontar unos doscientos metros para llegar al collado que finalmente me dará acceso al Puerto.
Creo que si algún día repito este trayecto seguramente lo haré por las crestas, que aunque debe ser más árido, barrunto que debe ser bastante más corto y las vistas a ambos lados deben ser inmejorables.