Mostrando entradas con la etiqueta Níjar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Níjar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de octubre de 2020

El Hoyazo (Níjar - Almería)





Andante Mozart


Volcán de Níjar.

Hemos visitado, tras largo desplazamiento, "El Hoyazo", un paraje que se formó bajo el mar por la acción de un volcán; ya inactivo fue colonizado por corales, para terminar elevándose hasta emerger a la superficie y comenzar el proceso de erosión. Para que todo esto haya ocurrido han tenido que pasar un puñado de millones de años. 

Actualmente contemplamos lo que queda tras un muy largo proceso de formación y un "instante" (geológico) de actuación humana, ya que este extinto volcán ha sido explotado para extraer los infinitos granates que se formaron en su día, que debido a su gran dureza fueron utilizados como material abrasivo.

En el enlace del principio aparece los datos geológicos y temporales de este episodio geológico ubicado en las inmediaciones de Níjar, población de Almería, cerquita al Cabo de Gata, con el que compartió similitudes y actividad volcánica. 


Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.

Restos de parcelas en las inmediaciones del volcán.

Desde el collado de acceso, vista de la cubeta del volcán.

Ejemplares de granates encontrados dentro del cráter.

Caminando por el centro de la depresión, en el interior del cráter.

Los bordes rocosos que delimitan la cubeta son restos de corales fosilizados.

La semicircunferencia oeste del borde del cráter muestra todavía los restos de los corales formados cuando el volcán estaba todavía sumergido en el Mediterráneo.


Entretenimientos de algunos visitantes.

Lodos que arrastran los arroyos después de las lluvias.

Material volcánico.


Los arroyos acaban depositando en los meandros los pequeños granates.



Pequeño barranco que hace de aliviadero natural para las salida de los arroyos que canalizan las aguas después de las tormentas.

En las cercanías del volcán un aljibe que almacenaba el agua de la lluvia.


Un problema deficientemente resuelto de la producción agrícola almeriense.

Aljibe de construcción distinta a la anterior con abrevadero contiguo.


El Hoyazo (Níjar- Almería) 29 de diciembre de 2019 y 15 de septiembre de 2020.


sábado, 14 de septiembre de 2013

Parque Natural Cabo de Gata: IV (Almería)

Campos de Níjar con el pueblo de fondo.

Iglesia parroquial de Níjar.

Interior del templo.

Paseando por el pueblo.

Museo del agua.

Empinadas cuestas con casas inmaculadas.

Vamos a subir hasta la atalaya..

La atalaya es lo que queda de una mayor fortificación.

Níjar desde su atalaya.

Entrada al Centro de Interpretación.

Bosque de pitacas.

La vegetación del desierto.

Torre García.

Ermita de la Virgen del Mar.

Edificio colindante a la ermita, imagino que usado por las cofradías. 

A la espera del atardecer.

Paseando por el entorno.

Sentados en la playa disfrutando de una tranquila tarde. 

Atardecer 1.

Atardecer 2.

Atardecer 3.

Atardecer 4.

Atardecer 5.




Parque Natural Cabo de Gata: IV (Almería)

Fecha: 10 al 15 – 6 – 2013

Para hoy habíamos previsto una visita a la población más importante de la zona: Níjar. Es uno de los municipios más extensos de España y ocupaba el cuarto puesto en habitantes de la provincia de Almería. Ha contado con presencia humana durante los últimos 10.000 años ya que se han encontrado en la región vestigios del periodo mesolítico, neolítico, edad del bronce, fenicios, cartagineses, íberos, romanos y árabes.

Apenas distante una treintena de kilómetros de nuestra ubicación, hoy algunos mas ya que nos ha desviado la guardia civil por obras u otras circunstancias ignoradas ya que el “número” estaba hablando por teléfono y se había limitado a cruzar la moto en la carretera sin ofrecer la más mínima información adicional. Después de rodear por Atochares y San Isidro hemos aparcado el coche en la parte baja del pueblo concretamente en la Avenidad de Federico García Lorca.

Remontar toda la avenida donde ya se ven numerosas tiendas exponiendo las celebérrimas jarapas (tejidos de gran colorido que se fabrican usando retales de tela en telares tradicionales) y todo tipo de artesanía en barro. Cuenta la población con dos oficinas de información, una en la parte superior de la propia avenida y la otra aun más alta frente al Ayuntamiento.

Hemos visitado la Iglesia Parroquial, iglesia sencilla y sin ostentaciones, muy agradable y hoy muy fresca, cuando el calor ya empezaba a dejarse notar. Junto a las puertas de entrada y a la derecha tienen expuesto un antiguo reloj que llama la atención por su pequeña esfera, difícilmente visible si ocupaba el lugar que ocupa el actual.

Ya en la plaza del Mercado y ocupando el edificio que antiguamente lo contenía se ha instalado el Museo del Agua, elemento siempre importante y más en estos parajes que tradicionalmente han carecido de ella con mínima generosidad. A partir de la iglesia y siempre en subida encontramos el casco antiguo, con callejuelas estrellas, muchas de ellas con fuertes rampas donde su ubican casas modestas pero perfectamente encaladas generalmente aterrazadas que van ocupando la ladera a los pies de la Atalaya.

La Atalaya, único elemento conservado de al antigua fortaleza que ocupaba el cerro, de planta circular y con mayor diámetro en la base que la parte superior y con dos ventanas, presenta actualmente varias grietas que ponen en peligro su permanencia. Como otras de las muchas que jalonan toda esta región servían para comunicar incidencias. Si nos fijamos casi todas ellas están ubicadas o bien junto a la playa o en las colinas de los alrededores pero siempre con continuidad visual entre ellas para transmitirse las alertas.

Ésta al estar ubicada en la posición más alta de la población permite, si nos decidimos a acceder hasta ella superando los fuertes desniveles, dominar toda la depresión donde se encuentran los invernaderos. Estructuras que ocupan buena parte del denominado Campo de Níjar y origen de buena parte de las verduras y hortalizas que consumimos.

Por la tarde decidimos acercarnos a los alrededores de la Urbanización de Retamar para visitar la Torre García, veremos Torre, Ermita, playa y restos romanos. Es una torre vigía como tantas otras que abundan en el extenso litoral almeriense. Hace años recuerdo que mis hijos, cuando veníamos a este lugar buscando playas tranquilas y coquinas, subían por la escala metálica de acceso hasta arriba del todo para demostrarnos o quizás demostrarse el gran valor ostentado y nosotros, conscientes de la importancia de esas acciones de autoafirmación, consentíamos con el escondido temor de que bajaran pronto y sin incidencias.

Construida en la segunda mitad del siglo XVI, se ubica en las cercanías de la única defensa medieval de origen musulmán que permanecía en pie cuando la ciudad de Almería fue conquistada por el reino castellano en el año 1.488. Como todas ellas su función era avisar de invasiones berberiscas mediante fogatas durante la noche y ahumadas durante el día: procedimiento típico musulmán.

Junto a la propia atalaya, una circular ermita que sólo se usa durante la romería de la Virgen del Mar, patrona de Almería. La imagen fue encontrada en la playa de Torregarcía por el vigía Andres de Jaén en diciembre de 1.502. A partir del año siguiente ha sufrido diferentes modificaciones, como el recorte de la corona de madera para implantarle una metálica, la adición de los brazos y un niño Jesús. Es una talla en una pieza de madera de nogal de estilo gótico y de autor desconocido, posiblemente perteneció a un navío naufragado o atacado por piratas berberiscos.

Junto a la Torre se encuentran unos restos romanos, se trata de los restos de una antigua factoría de salazones. Durante la época romana la costa andaluza estaba salpicada de diversas factorías, siendo la sal el único conservador utilizado para los alimentos perecederos.

Estas factorías producían variados alimentos como el pescado en salmuera aunque el más apreciado era el garum (conocido ya en el siglo V a.C. en Atenas, se sigue consumiendo hasta la Edad Media), que elaborada con las partes blandas de los peces como intestinos, gargantas, etc. a la que convenientemente salada se le añadían pequeños peces enteros como anchoas. Todo se colocaba en una solución de salmuera y se dejaba trabajar al sol, la pasta resultante se envasaba en ánforas. El más apreciado era el de caballa que alcanzaba precios prohibitivos.

La factoría, al parecer completa, se compone de trece piletas grandes en donde se clasificaban los distintos tipos de peces y otras muchas piletas más pequeñas dedicadas a la elaboración del garum. Todas las piletas se disponían alrededor de un gran patio descubierto donde se haría el trabajo previo.

Hemos hecho tiempo para disfrutar de la puesta de sol junto a la misma orilla, sentados en la playa que por cierto es de chinorro grueso y con desniveles importantes nada más que introducirnos en el agua. Hoy mas que bañistas había gente asoleándose y sobre todo pescadores con sus cañas clavadas en la arena.

Su cercanía a la populosa urbanización de Retamar y las pistas de tierra que la unen a la propia Cabo de Gata (pueblo) hace que nos encontremos con numerosos paseantes, corredores y ciclistas e incluso, ya a la vuelta, entre dos luces, algún veloz conejo.



Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.