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miércoles, 3 de julio de 2013

Chullo y Laguna Seca (Sierra Nevada - Almería)

Cultivos junto a la población de La Calahorra.

Castillo renancentista de La Calahorra, mejor conservado por fuera que por dentro.

La Calahorra, población que atravesamos en nuestro acercamiento al puerto.

El Puerto visible arriba derecha y el Chullo oculto por las nubes.

Construcciones en el Puerto de la Ragua.

Había tramos en que bastaba seguir las rodadas.

Ya iniciada la subida mirando atrás. 

Hemos llegado al pequeño refugio ubicado en la ladera oeste del Chullo.

Desde el refugio contemplando el altiplano.

Hito que nos indica que estamos en la cima.

Lástima que las nubes y la bruma no permitieran alcanzar visualmente más.

Ya en bajada, cara este, primer avistamiento de la laguna.

A pesar de la fresca mañana algunas pequeñas mariposas están activas.

No le ocurría lo mismo a esta serpiente que se dejaba hacer porque no tenía calor para defenderse.

Oruga abundante en el entorno de la laguna. (Parnassius apollo nevadensis).

Llegando a Laguna Seca, hoy con agua aunque escasa dada la poca profundidad.

Los dos protagonistas de la jornada.

Señalización del sendero PR-A334.

En cuanto abandonamos la laguna la ocupan las nubes.

Nacimiento junto al Cortijo de los Bartolos, por la misma loma pero más alto que el Sulayr.

Uno de los refugios junto al recorrido del Sulayr (Cortijo de los Bartolos).

Maduro pinar que ocupa ambas laderas del Puerto de la Ragua.



Fecha:15-5-2013                                                                 Puerto de la Ragua 7'45h.
M.I.D.E.:3,2,2,3.                                                                    Chullo 9h
Duración: 5h30' (25.300p) (Circular)                                Laguna Seca 10'15h.
 Desnivel en subida: 700 metros                                         Toril 11'45h
Rangos de temperatura: de 5ºC a los 9ºC                           Puerto de la Ragua 13'10h.

El Chullo con sus 2.611 metros de cota es el pico más alto de la provincia de Almería. Ubicado casi en la frontera con la provincia de Granada, integrante de la Cordillera Penibética y más concretamente de Sierra Nevada. Se trata, a diferencia de la mayoría de sus vecinos granadinos, de una cima suave y poco prominente ya que el propio puerto alcanza los 2.000 metros. Muy asequible por cualquiera de sus caras por lo que vamos a tratar de complementarlo con algún otro recorrido añadido.

Para iniciar la excursión antes he de llegar hasta el Puerto de la Ragua (2.000 m.), paso natural entre las comarcas de la Alpujarra y el Poniente almeriense con el interior peninsular. Se llega hasta él por la autovía A-92 (Sur), desviándonos por La Calahorra. Al poco de entrar en el pueblo veremos el desvío señalizado a nuestra izquierda anunciador del puerto (algo más de 100 kilómetros).

El último tramo de subida de unos 15 kilómetros entre La Calahorra y el Puerto, la carretera es estrecha y sinuosa, típica de alta montaña, debemos mantenernos atentos ya que cualquier cruce con otro vehículo será delicado. Hoy por la mañana apenas si hemos tenido tráfico en contra por lo que la ascensión ha sido relajada. Las temperaturas que gozamos en ésta época del año, avanzado ya el mes de mayo, hacen que la nieve haya escalado muchos metros hacia las cimas, encontrándose alrededor de la cota 2.600, incluso más arriba dependiendo de la orientación.

Tenía un doble interés para mi la salida de hoy. Por un lado quería ascender al Chullo por ser la cima más elevada de la provincia de Almería y que no recuerdo haberla hecho nunca. Por otro, avanzar en mi propósito de fotografiar todas las lagunas de Sierra Nevada. La Laguna Seca no estaba todavía en mis archivos y quería incorporarla, a ser posible, con agua.

Hoy he contado con la agradable y docta compañía de mi hermano José Antonio, y con él inicio la subida por el cortafuegos, ladera arriba, una vez aparcado el vehículo en la amplia explanada con que cuenta el área recreativa, junto al bar. Al principio es conveniente tomarse el andar con tranquilidad, acabamos de ascender casi 1.400 metros en el trayecto de acercamiento y el cuerpo debe aclimatarse, tanto a la altura como al esfuerzo que le exigimos de golpe. Si estamos habituados a frecuentar parajes serranos esta aclimatación será rápida y natural. Si nos falta hábito, habrá que tomárselo con calma y dejar que el cuerpo nos vaya indicando el ritmo que es capaz de soportar sin que el corazón se acelere en demasía.

El Chullo permanece visible durante casi toda la ascensión, arriba y a nuestra derecha al principio, al frente después. Desde la cima del cortafuegos (Meseta de Prados Altos donde coinciden los dos senderos PR-A334 y Sulayr) la ascensión va a ser directa. Dejamos Los Asperones (2.200 m.) a nuestra izquierda y atacamos ya en línea recta la subida. Aunque hay algunos indicadores y vestigios de rodadas a tramos, apenas si hacen falta, ya que el objetivo está claro en el horizonte y la subida no ofrece dificultad suficiente como para tener que parar para elegir posibles itinerarios.

A la hora aproximadamente de subida nos encontramos el pequeño refugio. Típica construcción de piedra del lugar con vigas y tablas de madera soportando una techumbre formada por un grueso plástico para impermeabilizar el techo cubierto a su vez con una capa de launa y piedras planas recogidas en los alrededores. Es un pequeño refugio al que la puerta ha dejado de proteger ya que yace caída dentro y con las bisagras inservibles. La humedad lo invade todo y en época invernal es habitual ver imágenes de él con abundante nieve en su interior por lo que no parece aconsejable utilizarlo como dormitorio. Como refugio temporal para soslayar una ventisca puede servir pero para poco más.

Unos minutos más tarde ya divisamos el recio monolito que nos indica la cima del Chullo. Doble hito del que la parte baja es un cilindro de casi dos metros de diámetro coronado por otro de dimensiones mucho más modestas. Hoy las vistas desde él no eran las previstas ya que las abundantes nubes relativamente bajas impedían, por un lado ver la línea de crestas de la zona granadina y por otro acceder a la línea costera almeriense. Apenas se dejaba avistar entre brumas el Cerro del Almirez (2.518 m.) segunda cumbre de la provincia y relativamente cercano a nuestra posición (unas dos horas).

Tratando de llegar a nuestro segundo objetivo: Laguna Seca (2.250 m.), de la que no se tiene referencia visual desde el Chullo, decidimos descender por la cuerda este, bajada salpicada de afloramientos rocosos de escasa entidad. Hasta ahora apenas si hemos divisado algún pequeño ventisquero en la ladera norte de la cima. Tras unos minutos de bajada, en un falso collado se nos muestra, en la lejanía la lámina de agua de la laguna rodeada de un verde prado. Desde la distancia ya se aprecia que no tiene mucha entidad, ni en tamaño ni en profundidad.

En el último tramo de acercamiento, siempre en bajada hacia la laguna, cada uno de nosotros escoge un camino distinto. Ninguno de ellos ofrece dificultad reseñable. Mientras mi hermano decide una aproximación usando en lo posible la línea recta, yo me desvío hacia la derecha para tomar una foto desde un collado ya cercano a la laguna. Es curioso la gran separación que llegamos a tener entre nosotros conseguida en apenas quince minutos, aunque el continuo control visual mutuo no provoca preocupación.

Una vez en la orilla lagunar verificamos las apreciaciones anticipadas desde la distancia. Aunque la lámina de agua es de suficiente entidad, incluso se aprecia que ha ocupado bastante más área en fechas recientes; lo que no parece que haya tenido nunca es mayor profundidad, hoy apenas una cuarta de agua y algo más días atrás, pero en ningún caso comparable a las lagunas más altas de Sierra Nevada. Esta falta de profundidad y de emisarios son los causantes de su nombre “seca” ya que casi el mayor tiempo que permanece libre de nieve aparece desecada, como simple pastizal.

Aprovechamos unas piedras en sus alrededores para comer y tras los minutos de relajación reiniciar la marcha. Optamos por tomar un sendero que se visualiza al norte (Prado del Espino) de la laguna mediante un alto indicador, es el PR-A334. Más tarde comprobaremos que une el Puerto de la Ragua con Laguna Seca: es un sendero de 7,1 kilómetros con un tiempo estimado de recorrido de 3 horas y una dificultad media.

Va a hacer este sendero un recorrido a media loma “Cordel de los Verederos”, sin apenas desnivel cruzando pequeños barrancos con algunos ventisqueros en sus zonas altas, por lo que todos llevan agua. Aunque las nubes han estado presentes durante toda la mañana, permitiendo a ratos que penetrara el sol, ahora se ha cubierto totalmente el cielo y comienzan a escalar las nubes por las laderas hasta llegar a nuestra altura y superarnos.

Poco antes de llegar al “Toril” inicio o fin de etapa Sulayr (tramos 14-15), nos encontramos un manantial de agua que nace a escasos metros por encima del sendero (Fuente de las Agüillas). Desde aquí vamos a compartir el recorrido de la etapa 15 del Sulayr hasta nuestra llegada de nuevo al Puerto de la Ragua. Casi una hora lo que nos lleva recorrer este tramo compartiendo sendero y carril, en su segunda parte entre pinos.

Recorrido amenizado por las explicaciones geológicas: diferencias entre pizarra y esquisto (rocas que se nombran erróneamente una por la otra); génesis de las rocas metamórficas y las modificaciones provocadas por las diferentes presiones y temperatura a las que han estado sometidas; unidades Mulhacén y Veleta; afloramientos puntuales atípicos, etc., que me ha ido prodigando mi hermano. Explicaciones sólo interrumpidas por el avistamiento de alguna veloz cabra que atraviesa nuestro campo visual para perderse enseguida.

Una vez llegados al Puerto hacer las llamadas de rigor a nuestras “respectivas” informando de nuestro buen estado de salud física y emocional y emprender la bajada. No sin antes detenernos momentáneamente, unos kilómetros carretera abajo, para asomarnos a un mirador desde el que se domina toda la comarca del Marquesado abarcando visualmente hasta la Sierra de Baza, Guadix y los tres miles más norteños de Sierra Nevada: Cerro Pelao y el Picón, éstos semi-ocultos por las nubes.

Ahora sí, definitivamente y sin mas paradas, terminar la bajada para tras dejar atrás La Calahorra incorporarnos a la autovía y recorrer los algo más de ochenta kilómetros que nos separan de Granada.



Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.



viernes, 15 de julio de 2011

Sulayr Tramo 16: Las Chorreras - Refugio Postero Alto (Jérez del Marquesado - Granada)

El Puerto de la Ragua sin su elemento: la nieve, queda adormilado durante el verano.

En los alrededores de Guadix la erosión crea formas singulares en las colinas.

En el camino atravesamos el pueblo  "La Calahorra": con su bonito castillo.

Cortijo "las Chorreras".




Las Chorreras que dan nombre al cortijo inicio del tramo Sulayr.

Vista panorámica que recoge gran parte del recorrido.



Si perdeis el sendero buscadlo justo por encima de la línea de los pinos.

A mediados de julio todos los barrancos que atravieso presentan este aspecto.

Uno de los rebaños de vacas pactando en un extenso y verde prado.



A lo largo del recorrido son frecuentes los restos de corraletas para la pernoctación del ganado.
A los pies de la sierra la extracción de mineral ha sido frecuente. Estructura de mina a cielo abierto.



Fecha: 13-7-2011
Duración: 10h 30’ (58.790 p).
M.I.D.E.: 3,2,2,4
Desnivel en subida: 1.200 m.
Rango de temperaturas: 11ºC (7h) – 23ºC (17’30h).


El Puerto de la Ragua, además de paso natural entre las provincias de Granada y Almería, posee una serie de instalaciones preparadas para distintas actividades de ocio, entre ellas varias pistas de esquí de fondo. Cuenta con un punto de información y varios itinerarios de senderismo señalizados, entre ellos el Sulayr que lo atraviesa.

Hoy va a ser mi punto de partida para reconocer una de los tramos del Sulayr. Aunque mi recorrido no va a coincidir exactamente con el tramo 16, (Las Chorreras – Postero Alto), se le va a acercar mucho.

Cojo la autovía hacia Almería y pasado Guadix, en los llanos, me desvío hacia La Calahorra y justo en el casco urbano arranca, hacia la izquierda la estrecha carretera que me lleva al Puerto. En total son unos 100 kilómetros los que he recorrido para llegar hasta aquí, de los que los últimos 18 son de carretera estrecha, los demás autovía. Es un puerto natural situado a 2.000 metros de altitud que históricamente ha servido de via de comunicación entre los diferentes pueblos del Marquesado y la Alpujarra.

Hoy me va a servir a mí como punto de partida para el recorrido semanal. Como comienzo a andar unos cinco kilómetros antes del punto indicado por los carteles de la etapa 16 (Cortijo “Las Chorreras”), también me volveré una hora antes de llegar al final (Postero Alto situado a 1.800 m), refugio atendido ubicado por debajo del Picón de Jérez en su misma loma. Este refugio se utiliza habitualmente como punto de partida o final de las travesías por la Sierra Nevada.

La etapa va a ser larga ya que a los más de 20 km de recorrido en la ida yo voy a sumar otros tantos de la vuelta, ya que el aparcar el coche en “La Ragua” me obliga a hacer la excursión de hoy lineal, y 40 km. con un desnivel de subida acumulado de unos 1.200 m. es algo que está ya casi rozando la imposibilidad para mí.

He comenzado a las siete de la mañana con una temperatura fresca que me ha aconsejado ponerme el chubasquero. En la misma carretera encuentro el primer poste indicador del sendero. Discurre en sus primeros metros por una pista de tierra para en la primera curva abandonarla por un sendero que arranca a la izquierda junto a un arroyuelo, para adentrarse ya en el bosque de pinos.

Comienza la subida y al rato al cuerpo ya caliente, le sobran prendas de abrigo. Aprovecho que el café matinal ya ha completado su recorrido corporal y pide salir, para despojarme del abrigo sobrante y continuar más ligero, tanto interna como externamente. El sendero durante la etapa se mueve rondando la cota de los 2.000 metros con sus altibajos ineludibles en cualquier recorrido serrano.
Enseguida se corona un collado y comienza el sendero a perder altura de forma decidida. A partir de aquí será un contínuo subir y bajar durante todo el recorrido, unas veces por sendero, otras por carril de tierra, ya que los tramos de uno y otro se alternan. Decir que aunque el sendero está suficientemente balizado y es amplio y fácil de seguir, como referencia para cualquier duda, hay que buscarlo siempre que veamos pinos, justo por encima de ellos.

En la zona se hizo repoblación de pinos entre los años 40 y 70 del siglo pasado, con el fin de estabilizar el terreno, impedir que la erosión fuera excesiva, dadas las fuertes pendientes y propiciar el arraigo de otras plantas arbustivas al abrigo de los bosques. Objetivo que se ha conseguido sin entrar en polémica sobre la conveniencia o no de las repoblaciones exclusivas de pinos como era habitual durante esos años.

En una hora y media llego al Cortijo “Las Chorreras”, punto inicial del tramo 16 del Sylayr. Recibe el nombre de una caída de agua cercana que ofrece bonitos saltos a través de un barranquillo adjunto. Está el refugio compuesto por tres pequeñas estancias, siendo la del centro la habilitada con chimenea; sin estructura alguna para dormir, habrá que hacerlo sobre el duro suelo.

A partir de aquí los barracones para el abrigo del ganado serán frecuentes a partir de ahora a lo largo de todo el camino. También salteará el camino restos de rediles y chozas de pastores abandonadas en la actualidad, unas construidas complementando la disposición favorable de algunas oquedades en las rocas y otros construidos completos para el fin, todas ellas con lascas (piedras finas y planas para el techo y mas macizas y pequeñas para los muros perimetrales).

El sendero, a media loma, discurre por debajo de las cumbres Morrón del Hornillo (2.375 m), Morrón de Mediodía (2.753 m), San Juan (2.786 m), Peñón del Puerto (2.754 m) y Cerro del Gallo (2.901 m). Conforme las lomas van perdiendo altura van ganado extensión a la vez que los riachuelos del deshielo han formado grandes barrancos, que andarlos de punta a punta me va a llevar una hora de promedio cada uno. El recorrido de hoy es una sucesión de extensos barrancos que arrancan a los 2.600 metros, un poco por debajo de las crestas y van abriéndose rápidamente. Eso sí amenizados por las vistas hacia abajo con los pueblos del Marquesado y todavía con abundante agua bajando por cualquier barranquillo o simplemente surgiendo allí donde el terreno por su impermeabilidad le impide seguir su recorrido subterráneo.
Estas tierras por sus amplios y abundantes prados están ocupados en su totalidad por los rebaños, en su mayoría de ganado vacuno que sus desechos corporales por doquier,  favorecen que las moscas pululen en bandadas por todo el recorrido, pero lo peor son los tábanos, también numerosos con hambre atávica, ávidos de sangre, dispuestos a sacrificarse por una buena picadura. Hay que ir con cuidado porque acostumbrados a perforar la gruesa piel de las vacas, cuando se encuentran la nuestra meten el "rejón" hasta la empuñadura, ya que nuestra tierna piel no les debe parecer suficiente barrera, pero los ronchones son molestos, generosos y normalmente por estar infectados tardan casi un mes en desaparecer.

Cuando llego al último barranco en el que está ubicado el refugio, (son las 12h, por lo que se puede hacer el tramo en algo menos de seis horas), decido darme la vuelta pensando que el calor ya va apretando y que los veinte kilómetros de regreso se me van a hacer muy largos ya que el recorrido, un poco anodino para mi gusto, sobre todo los largos tramos de pista forestal, recorrido que en su epílogo cuenta con un tramo de subida final en que tengo que remontar unos doscientos metros para llegar al collado que finalmente me dará acceso al Puerto.
Creo que si algún día repito este trayecto seguramente lo haré por las crestas, que aunque debe ser más árido, barrunto que debe ser bastante más corto y las vistas a ambos lados deben ser inmejorables.