Mostrando entradas con la etiqueta Gorafe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gorafe. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de mayo de 2019

Gorafe III: Los Coloraos y Casa de Cristal (Granada)





Gorafe: todo un mundo de sorpresas. Los "Coloraos" y Casa de cristal.
En una anterior visita a Gorafe, mientras hacíamos tiempo para visitar el Centro de Megatilismo, establecimos (durante algunos minutos) conversaciones de bar con algunos vecinos que aunque sólo duraron algunos minutos (lo que dura un café), hablamos del poco conocido desierto de Los Coloraos y de la existencia de un proyecto de casa ecológica ubicada en medio de él. Suficiente para despertar en nosotros el interés para querer vivirlo -el primero- y ver la segunda.

Esos dos enclaves han motivado esta nueva visita a la población. Aun nos ha quedado otro enclave en cartera que no tengo previsto visitar al menos en el corto medio plazo.


El espacio comprendido entre Gorafe, Villanueva de las Torres, Cuevas del Campo y embalse de Negratín está ocupado por  cárcavas y cañones profundos; un terreno que se podría calificar de desierto.

Una parcela de este desierto está formada por tierras más rojas por lo que recibe el nombre de "coloraos" y es el que nos llama hoy.

Totalmente desprovisto de población residente, sólo acoge a intrépidos como nosotros o algún pastor que pasea sus rebaños por las solitarias laderas en busca de alimento.



Aunque hay algunos pequeños espacios donde se han plantado pinos, e incluso alguna infraestructura que aportó agua a la zona, la mayoría del terreno recorrido sólo soporta vegetación autóctona y escasa, siendo mayoritaria los espartos. 
No son infrecuentes las cuevas. El terreno lo permite y su composición las hace duraderas por lo que ha sido una (la más económica) de las formas en que los residentes han buscado refugio a través de la historia.


Interior de una de ellas dividida en tres secciones o estancias; en este caso con acceso directo, todas ellas, al exterior.


Las cotas altas, las que han aguantado el embate de la erosión fue en su día el suelo de un mar interior y un amplio lago después, donde se fueron acumulando todos los sedimentos procedentes de las sierras circundantes transportados por los diferentes actores erosivos.

La erosión (principalmente a través de las tormentas) han ido conformando estos paisajes áridos, duros, pero que sin duda exhiben una extraordinaria belleza.

Zonas de Bad lands (tierras malas) en que nos podemos encontrar una paleta de colores que transita entre el blanco, ocre y las tierras rojizas.


El desierto de Gorafe, por su alejamiento de cualquier población junto con su altura cercana a los mil metros, esquiva la polución lumínica lo que lo convierte en un excelente mirador estelar, por lo que presume de la calificación starlight para hacer observaciones astronómicas.

Las arcillas rojas que en algunos lugares, ayudados por la erosión dan lugar a formaciones como esta.


Grandes cañones, profundos y largos barrancos, chimeneas de hadas.



Afloramientos de yesos.








Al encontrarse aquí los desniveles más pronunciados de todo el desierto permite apreciar los diferentes estratos de sedimentos (estratificación - registro geológico) depositados a lo largo de millones de años en el fondo de esta cubeta ocupada por este lago interior.


"Los Coloraos" llamados así por los característicos colores de la arcilla rojiza que es su componente principal.

Este terreno claramente delimitado por cursos hídricos: el Guadiana Menor (oriente)y el Gor (al occidente).


En algunos lugares de este desierto se pueden encontrar desniveles que alcanzan los 150 metros.

Columnas de arcilla protegida en sus cumbres por zonas de rocas más resistentes a la erosión, tanto de la lluvia como del viento, crean estas "proas" que avanzan en el espacio.



Extensa y profunda rambla que hemos escogido en nuestro caminar para recorrerla en sentido norte-sur. Además del cauce seco de un arroyo la recorre un carril donde sólo se apreciaban  las rodadas de todoterrenos, posiblemente de cazadores ya que todo este espacio es coto de caza. 



El segundo enclave que teníamos interés en visitar era esta casa de cristal ubicada en medio de la nada.

A pesar de las correctas indicaciones de un pastor de la zona nos ha costado andar y desandar varios trazados hasta dar con ella.

Ha sido un proyecto desarrollado buscando las condiciones extremas de este entorno para demostrar la calidad del cristal como elemento constructivo.

El consorcio entre un fabricante de cristales americano y un estudio de arquitectos  esloveno han hecho posible esta construcción en un enclave que puede sufrir variaciones termométricas de hasta 50 grados a lo largo del año. 



Carlos junto al edificio construido en su totalidad por cristal.

Este otro complejo es tradicional. Son un conjunto de casas-cuevas con todas las comodidades: cochera e incluso piscina. 

Desde su ubicación, con Gorafe a sus pies, se abarca visualmente buena parte del recorrido del río Gor con sus paredes casi verticales. El lugar elegido por los antiquísimos pobladores para ubicar sus poblados y los distintos conjuntos de dólmenes.


Gorafe (Granada), 12 de febrero de 2019.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Gorafe II. Dólmenes, discordancia y petroglifos









El primer emplazamiento de dólmenes está en los Llanos de Olivares, justo antes de comenzar a descender el pronunciado cañón que el río ha ido labrando a lo largo de los milenios.

Es un conjunto de construcciones (hasta 13) muy primitivas y deterioradas por el tiempo, por ser paso habitual de ganado y por el nulo interés hasta hace unas décadas que se tenía por este tipo de construcciones. 

Ubicadas todas ellas a la izquierda del carril que recorre la meseta y muy cerca del borde del talud, por lo que es muy posible que algunas de ellas hayan desaparecido  por desplomes a lo largo de sus 4.000 años de existencia. 



Por otro lado, son las menos refinadas en su elaboración ya que los constructores sólo disponían de herramientas fabricadas de roca arenisca para trabajar las losas, el mismo material que usaban para la construcción de los enclaves funerarios.


Aunque difieren bastante en tamaño y formas hay un elemento que se mantiene en todas ellas: el pasillo de acceso está orientado hacia el este con pocos grados de abanico entre unas y otras. Parece que se iba buscando que el primer sol entrara a la tumba por el pasillo de acceso.

Una vez iniciado el descenso del cañón, en una curva a izquierdas, aparcamos el coche en un ensanche junto a otro letrero anunciador de más dólmenes.

Nos encontramos con dos conjunto de construcciones, a izquierda y derecha, denominados Conquín Bajo y Alto. En el alto está uno de los dólmenes más amplios y mejor conservados de todo el conjunto. 




En el Bajo, a lo largo de un sendero que nos lleva hasta el mismo lecho del río, aparecen nuevas construcciones en diferente estado de mantenimiento y un pozo.

Casa Ayuntamiento de Gorafe. Pequeña población que cuenta con un censo de alrededor de 400 personas y unos 280 residente permanentes.

Tiene en la parte alta varios conjuntos de casa-cueva para turismo rural. Esta que aparece en las siguientes fotos nos llamó la atención por su escalonamiento, chimeneas, pequeñas terrazas y claraboyas.


En lo alto del cerro estuvo el castillo árabe, del que queda un trozo de tapial, la memoria de su ubicación y nada más.

La iglesia de la población y justo a sus espaldas (donde en su día estuvo el cementerio) el Centro de Intrepretación del Magalitismo de Gorafe.

Estela grabada (una de las dos encontradas en Andalucía) de la tumba 77 (Majadillas) que pudimos ver en el propio Centro. Anteriormente estaba expuesta en el Ayuntamiento. Representa a un individuo tocado con plumas y bastón en la derecha.

Discordancia angular: pliegue de terreno vertical bajo otros estratos horizontales 

Detalle de la discordancia de Gorafe.

En la cima del Cerro de la Mina (por encima del Balneario de Alicúm) visitamos un conjunto de piedras grabadas: petroglifos.   

Se les ha asignado una edad de 4.500 años, por lo que se consideran los más antiguos de la provincia.

Representación de la luna.

Grabado representando al sol.

Mis dos jóvenes compañeros de hoy: Laura y Carlos.

Uno de los dólmenes ubicados en las inmediaciones de los Baños de Alicúm. 

Acequia actual (la más elevada con vegetación en su parte superior) y un tramo de un recorrido anterior que quedó en desuso.

Debido a las noches gélidas que estamos soportando, los derrames de la acequia "El Toril", antes de alcanzar el suelo se hielan; la falta de insolación permite que permanezcan por largos periodos. 



Bifurcación de la acequia al final del paseo que hemos recorrido nosotros.

Las deposiciones calcáreas que se han ido acumulando a través de los siglos han acumulado material que llega a alcanzar los 15 metros de altura en algún punto del recorrido.

Cuenta esta estructura, ademas de gran belleza, con una planta endémica: Limonium alicunense y un par de pasos para acceder a la otra cara (oeste) de la acequia.

A pesar de que el agua (a un kilómetro de su nacimiento) mantiene una temperatura cálida, acaba formando estas formas congeladas, propiciadas por la permanente umbría durante el invierno.

Y de nuevo un conjunto de dólmenes al suroeste de la acequia.



Ya de regreso nos detenemos en el último conjunto de dólmenes de Gorafe denominado Majadillas.

Las siguientes fotografías corresponden a construcciones de este conjunto.

Pillado en plena faena. Fotografía cedida por L. Llorens.



A la entrada al conjunto de Majadillas (bajo un almendral) nos encontramos esta cueva-galería, de hasta cinco metros de altura y una docena de profundidad, dividida en dos salas perfectamente "labradas" del que no conseguimos aclarar su origen. En la entrada restos de cercas lo que indica su uso como redil en tiempos recientes.

Gorafe.

En una anterior visita -hace ya algunos años- me acerqué a esta localidad sin saber muy bien qué iba a encontrar. Durante aquella visita quedaron muchas lagunas y lugares por visitar, postergados por falta de tiempo.

Hoy, aprovechando el deseo de visitar dólmenes de un par de jóvenes, hemos vuelto a Gorafe con la intención de hacer una visita más completa y detenida a la zona. Por un lado andurrear por los tres emplazamientos primeros de dólmenes cercanos a la población: Olivares y Conquín Alto y Bajo.

Para después en Gorafe, tomar café, charlar con algunos de los vecinos y curiosear por la población, esperando que fueran las 12 horas en que comenzaba la explicación y visualización de tres vídeos sobre ubicación, construcción y forma de vida en los hasta siete poblados descubiertos en las laderas del río Gor; todo ello en el Centro de Interpretación del Megalitismo, junto a la iglesia.

Visualizar una discordancia angular en el trayecto entre Gorafe y Baños; ascender hasta la cima del Cerro de la Mina para ver unos petroglifos y la propia mina de almagra que da nombre al cerro; acercarnos hasta los Baños de Alicúm para visitar la Acequia del Toril y dos conjuntos de dólmenes ubicados en sus inmediaciones para finalmente y ya de regreso detenernos para recorrer un cuarto grupo de dólmenes denominados de las Majadillas ubicados en el talud del río Gor, enfrentado a la población de Gorafe.

Un programa bastante amplio que hemos conseguido completar a lo largo de la jornada. A pesar de todo y tras charlar con gente del pueblo hemos conocido la ubicación de otros dos enclaves que, a mi parecer, merecen una nueva visita a la localidad y que han quedado anotados en la lista de "sitios a visitar".

Gorafe (Granada), 15 de enero 2019.