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miércoles, 23 de enero de 2013

Sierra de Viznar (Granada)

Los colores de la mañana contrastan con la oscuridad reinante todavía.

Los primeros tramos de subida se hacen por un sendero suficientemente amplio.

Desde el Collado de Víznar vemos el pueblo y la bruma asentada sobre la ciudad.

El pueblo de Víznar que da nombre a esta serie de crestas.

En una misma toma sombras, sol y nieblas.

La cimas de Sierra Elvira emergiendo de la nada.

Desde arriba dominamos todo el complejo de Puerto Lobo.

La cruz metálica que corona la cima.

A medio camino entre cruces disfruto de formaciones calcáreas singulares.

Esta otra por encima de Alfacar, de obra y encalada.

La Alfaguara Chica con restos de la escarcha nocturna.

Lo que queda de la seca fuente de la Alfaguarilla.

Al fondo y a la derecha el Majalijar, nuestro objetivo de hace unas semanas.

Ruinas del Sanatorio de la Alfaguara. En su día intentaron captar psicofonías.

Los dos cipreses que delimitaban la entrada al sanatorio.

Olvidada hasta en los mapas, la fuente de la Teja, languidece sin cuidados.

El tramo de sendero que acompaña al río Darro.

Abandonado el lecho del río hay que ascender para enlazar con la pista.

Siempre presente ocupando todo el horizonte. 

Centro de visitantes de Puerto Lobo.

Bajando, junto al "Sombrero" me detengo para captar esta toma




Fecha:19-12-2012                                                                Puerto Lobo                    8h.
M.I.D.E.:2,2,3,3.                                                                     Caseta vigilancia            9'00h
Duración: 7h (38.700p)                                                       Alfaguara Chica             10'45h.      
Desnivel en subida: 550 metros                                           Alfaguara (Bocadillo)   11-11'30h
Rangos de temperatura: de 6'5ºC a los 16'5ºC                   Hospital                         12'15h.
                                                                                                Rio Darro                      13'30h
                                                                                                Puerto Lobo                  15h.


Llevo algunos días con una zona de la espalda con especial sensibilidad, hasta el punto de que los roces o movimientos musculares me molestan, esta mañana pensaba en la mochila que iba a llevar colgada buena parte de la jornada. La radio local anunciaba a primeras horas del día densas nieblas cubriendo Granada. No parecía que fuera un día idóneo para salir de marcha, pero ya se sabe la costumbre hace hábito.
Cuando miro por la ventana no parece que la niebla sea tan densa como asegura el locutor, al menos en mi zona. Una vez en marcha, cuando comienzo a ascender por la carretera de Murcia, hacia Puerto Lobo, acabo asumiendo que la niebla es densa hasta tal punto que me obliga a poner en funcionamiento el “limpia”. La preocupación no dura demasiado, pues enseguida que alcanzo altura dejo la niebla por debajo de mí y así ha continuado ya durante toda la jornada.

No se que falta habrán cometidos los granadinos para que los dioses les hayan castigado con un espeso manto de bruma cubriendo casi toda la vega prácticamente todo el día. Yo he conseguido zafarme del castigo subiendo al Parque Natural de la Sierra de Hüetor. La cima que soporta la Cruz de Víznar me ha parecido un buen inicio para la salida de hoy.

Tras aparcar junto al edificio de Puerto Lobo, he comenzado a andar por el carril que se dirige hacia la Alfaguara, para tras un par de kilómetros desviarme por un sendero señalizado que asciendo por el barranco de la Umbría de Viznar para acercarme hasta el Collado de Viznar (1.484 m). Colgado por encima del pueblo es una atalaya inmejorale para apreciar los dos pueblos de este lado de la sierra: Viznar y Alfacar.

Mi primer destino era el Peñón (1.559 m) que queda a la izquierda del collado (este) y hacia él me dirijo. Lo corona una caseta de control de incendios y desde ella además de dominar todo el complejo de edificaciones y helipuertos de abajo, se visualiza toda la depresión de la vega granadina hoy oculta por un grueso manto de nubes que sólo dejaban asomar las cimas del Monte Vives y Sierra Elvira. Si no conocieramos lo que hay debajo podríamos dudar de la existencia de la ciudad. La autovía se pierde repentinamente adentrándose en el “mar”.

Una vez coronado el punto más al este de esta serie de crestas, hoy me voy a dedicar a “crestear” por todas ellas hasta acercarme hasta la carretera que desde Alfacar asciende a la Alfaguara. Para mi va a ser un recorrido novedoso que afronto con tranquilidad ya que dispongo de todo un hermoso día para andar.

Primero la cima donde se asienta la Cruz (esta forjada en metal con multitud de agujeros para hacer menos resistencia al aire), para retornar de nuevo al Collado y sin sendero ir enlazando las diferentes cimas que voy avistando, manteniendo siempre la dirección oeste, hasta llegar hasta otro Cerro de la Cruz (1.580 m) ya por encima de Alfacar. La cruz que corona este cerro es maciza y de obra, perfectamente encalada se hace ver desde buena distancia.

Aquí quiebro mi dirección para encaminarme a partir de ahora hacia el norte buscando el sendero que se dirige hacia  la Cueva del Agua. No tardo en encontrarlo, inconfundible por su anchura para dejarlo de nuevo apenas recorridos unos cien metros. Me desvío hacia la izquierda, tomando un senderillo que en bajada me va a conducir, atravesando un cerrado bosque de pinos con abundancia de jaras que en algunos lugares me sobrepasan en altura hasta una amplia explanada con algo de pendiente que es la Alfaguara Chica.

Esta bajada (unos veinte minutos) es uno de los recorridos con más encanto para mí de todo el Parque. La soledad en que lo hago y el profundo silencio solo roto por alguna ave que alza el vuelo porque no soporta mi presencia. El frondoso bosque apenas deja penetrar los rayos de sol y cuando éstos lo consiguen sólo iluminan pequeños retazos de los troncos o minúsculas parcelas de suelo, permaneciendo todo lo demás en esa penumbra a la que no estamos acostumbrados en el sur.

Una vez llegado a la amplia zona desforestada que es la Algaguarilla, hoy en su parte umbría cubierta todavía por la escarcha acumulada durante la noche, la recorro para cerciorarme de que no se ha regenerado la fuente que hay en su centro. Al menos las pocas visitas que recibe mantienen el prado que la cubre en óptimas condiciones, libre de residuos humanos. Aunque si somos observadores y nos fijamos podremos detectar la presencia humana en unos restos de choza soportada sobre los troncos de los tres solitarios árboles que se enseñorean en el centro.

Retornar hasta la Alfaguara en la que entro junto al Arboretum para pararme en una de las mesas del área Recreativa para tomarme el bocadillo. Junto a las barbacoas han dejado un numeroso grupo de jóvenes todo el lastre mientras hacen una visita a los alrededores: mochilas, sacos de carbón, bolsas de pan, botellas de bebida y prendas de abrigo. Una vez acabado el condumio, reinicio la marcha.

Durante algunos años, en que no visitaba este Parque olvidé la ubicación del Antiguo Sanatorio. Una vez redescubierto, suelo pasarme por él para apreciar el deterioro que el paso de los años con ayuda de algunos “bípedos” sufre. Actualmente unos muros que apenas se mantienen de pie y junto a los que un cartel desaconseja entrar. Algo mejor está un pequeño edificio que se ubica por debajo del complejo principal aunque también ha sufrido ya alguna violación.

Retomo el camino hacia la Fuente de la Teja (ya desaparecida hasta en los últimos mapas del Parque) y por supuesto abandonada desde hace algunos años. Algo más abajo, cuando la carretera se bifurca, cojo el ramal de la derecha, pero solamente para acercarme al río. A partir de ahora voy a caminar junto al cauce. Con agua en su primera parte, para más tarde perderse en el subsuelo y ya no aparecer hasta cerca de las casetas donde  nace la toma para Huetor Santillán.

Este recorrido por el fondo del barranco, ensombrado a pesar de la hora en que lo transito (14h.), con apenas desnivel, es un recorrido muy agradable y placentero. Antes de llegar a ver de nuevo nacer el agua dejo por la derecha el barranco, tomando un pequeño sendero que si no se conoce es difícil de encontrar. Le ocurre lo mismo en su otro extremo, cuando enlaza con la pista que une Puerto Lobo y la Alfaguara.

Nunca he visto ni me he cruzado con nadie por él, sin embargo está suficientemente marcado como para una vez iniciado no tener problema alguno en seguirlo. Un primer trecho de alegre subida para llanear un rato atravesando una loma por debajo de las Veguillas, hasta llegar a un collado, desde el que ya avistamos el trazado de la carretera. Sólo queda salvar un par de pequeños barrancos y otra corta subida hasta enlazar con la pista.

Bajar por la carretera algo más de un kilómetro hasta llegar al centro de Puerto Lobo para finalizar la excursión es lo que me queda. Ahora sí con unas excelentes vistas de Sierra Nevada en que aprecio que las altas temperaturas de estos días han hecho ascender la cota de nieve vertiginosamente. Incluso parte de la cima del Picón de Jérez (3.090 m.) se ve ya libre de su manto blanco.

Una muy agradable caminata por el Parque de la Sierra de Huetor en que la temperatura ha acompañado en todo momento; he recorrido un tramo novedoso para mí y he disfrutado de un día por encima de las espesas nieblas que me habrían cubierto de haber permanecido en Granada. ¿Qué más se puede pedir?. Sólo han faltado a la cita “mis cabras”, aunque disculpo su falta a la cita porque está abierta la veda y he oído disparos a lo largo de la mañana e incluso he avistado algún cazador apostado junto a la pista de bajada a la Fuente de la Teja.






Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.


domingo, 13 de febrero de 2011

Albayzín y sus Aljibes (Granada)




Aljibe de la Rábita o de la Vieja en la Plaza Tres Estrellas, de 31 metros cúbicos de capacidad. s. XIV Nazarí.
Pudo estar asociada a la mezquita del Olivo (Yami al-Zaytuna). De nave rectangular esquifada cortada
perpendicularmente por otra de cañón. Ha sufrido diferentes remodelaciones por estar integrada en el
muro de contención de un carmen.


Aljibe de San Luis (4,5 metros cúbicos), por debajo de la Iglesia y en la calle del mismo nombre.
s.XIV-XV Nazarí. Posiblemente sólo tuviera uso para decantación y paso en ramal secundario
de la acequia. Junto a ella existió una mezquita, sobre la que se construyó la actual iglesia (ruinas).



Aljibe de Polo de 50 metros cúbicos en la calle Panaderos. s.XIII Nazarí. De arquitectura
compleja con dos naves paralelas con distinto ancho. La bóveda mayor en la que aparece el
brocal fue remodelada a principios del siglo XX.




Aljibe de la Aljama de los Conversos (17 metros cúbicos) en la Plaza de Cruz de Piedra. s.XIV Nazarí
De planta rectangular con dos bóbedas de cañón. Es la más alta, de las que se conocen, muy cerca de la puerta de Fajalauza por donde entra la acequia en el barrio.



Aljibe de Santa Isabel de los Abades, en la calle de San Luis frente a la calle De la Vieja y 30 metros cúbicos de capacidad. s.XIII Nazarí. Ubicada junto a una mezquita (Yami Susuna) demolida en el siglo XVII. De planta rectangular con bóveda aquillada sin cimbra, algo muy inusual entre las construcciones nazaríes. La elevación de la calle deja semi-oculta parcialmente a la vez que presenta serios deterioros. 



Aljibe De Paso o San Gregorio Alto, ubicada en la calle San Gregorio. (12 m. cúbicos).
s.XIII-XV Nazarí. Usado como depósito de decantación en el ramal principal de la acequia.
El el único que no estaba sujeto a horarios para su llenado.


Aljibe del Salvador con 19 metros cúbicos de capacidad) en la Plaza del Salvador. s.XII-XV Nazarí.
De nave rectangular y bóveda esquifada. Sufrió remodelación en el año 1940, lo que nos da la visión exterior.


Otra toma del aljibe del Salvador.



Aljibe dentro del patio de la Iglesia del Salvador, antigua Mezquita Mayor del Albaicín. Este patio junto con su pórtico y algunas de las columnas de su interior es lo que perdura de la construcción original. 


Aljibe Peso de la Harina  o del Rabad al-Bayda de 22 metros cúbicos, mediada la Cuesta del Chapiz.
s.XIV Nazarí. Estuvo situada junto a la mezquita del Jorobado (Yami al-Ahdab). De nave rectangular
con cubierta en dos tramos a desigual altura. La parte visible ha sufrido remodelación moderna.



Aljibe Aljama Al-Murabiti (71 metros cúbicos), junto a la Iglesia de San josé. s.XII Zirí.
Ubicado entre el almiar y la iglesia, es de planta rectangular dividida en dos tramos con
dos lumbreras cenitales que permitieron la extracción de agua directamente desde la propia
mezquita. Actualmente encima del aljibe se sitúa el coro. Actualmente desde la calle sólo se ve
la boca y el primer tramo de la nave.  


Aljibe Alcadin o del Rey (300 metros cúbicos y mayor en capacidad), en la Placeta de las Azucenas.
 s.XI Zirí. La única de la que estaba permitido que se sirvieran los agüadores para su venta posterior. 
De planta basilical con cuatro naves con bóvedas de cañón. El presentar lumbreras en su 
techumbre denota que se aprovisionó también de agua de lluvia. La bocana, situada en uno de
los ángulos, es de construcción moderna. Actualmente se permiten visitas a su interior. 



Aljibe de Bibalbonut o de San Agustín, (21 metros cúbicos), en la Placeta del Abad. s.XIII-XV Nazarí.
Ubicada junto a la puerta de los Estandartes o Bab al-Bunud de la que sólo
queda un torreón. Planta en forma de T, portada restaurada en 1943. 


Aljibe de las Tomasas, Grande o Nuevo de la Alcazaba  (154 metros cúbicos), en el Carril de las Tomasas.
De planta casi cuadrada con cuatro pilares que sostienen bóvedas de arista ocultas bajo la placeta superior.
Similar en su diseña a la de la Capilla Real 


Aljibe de Los Negros  (15 metros cúbicos), en la Cuesta de las Tomasas. s.XII-XV, Zirí, Nazarí.
De planta circular rematada en cúpula presentando al exterior un brocal. Es única entre el
conjunto de aljibes. 


Aljibe de San Nicolás (62 metros cúbicos), junto a la Iglesia y el mirador de San Nicolás. s.XV-XVIII
Anómala en su arquitectura, es de planta casi cuadrada con bóveda de cañón. Su aspecto inusual junto
con la portada conteniendo hornacina hace pensar en su construcción cristiana.



Aljibe de San Miguel Bajo (90 metros cúbicos), en la misma fachada de la iglesia. s.XIII Nazarí.
De planta irregular: callejón de formas quebradas que se hace visible desde el interior de la
capilla bautismal que consta de cuatro bóvedas de cañón sustentadas por pilar central.




Aljibe de Zenete en la calle del mismo nombre con 37 metros cúbicos de cabida. s. XVI Mudejar.
Construida en 1517. De planta rectangular con bóveda de cañón protegiendo la boca, boca
 descentrada con respecto al eje longitudinal.



Aljibe de San Bartolomé con capacidad hasta 30 metros cúbicos, adosada a la iglesia del mismo nombre.
s.XIV Nazarí. Ubicada junto a la mezquita Burriana, hoy bajo la capilla bautismal de la iglesia. Su portada
se abre al exterior, en la plaza, junto a ella un arquillo ciego, resto de una alcubilla.





Aljibe de Trillo (50 metros cúbicos) en la plaza del mismo nombre. s.XIV Nazarí. Interior
de una sola nave con dos tramos de bóveda esquifada y cañón. Portada de herradura suave-
mente apuntada cobijando la bocana. Una de las aljibes mas ornamentales de todo el
Albaicín, presenta restos de azulejos en sustitución de los originales. Ubicada bajo el
jardín de un carmen. 



Aljibe de Xarea o de San Cristóbal (13 metros cúbicos), junto a la iglesia del mismo nombre. s.XIII Nazarí.
Es la de mas compleja ejecución arquitectónica. Se accede mediante escalera de planta octogonal para descender
los 6'30 metros de desnivel por debajo de calle a la que se encuentra. El depósito de planta rectangular con bóveda
de cañón. En la base de la escalera de abre una pequeña puerta que da acceso a una mina que cruza bajo la  iglesia.  



Aljibe Colorado  o de la Xarea, (35 metros cúbicos) en la calle Larga de San Cristóbal. s.XIV Nazarí.
Integrada en la casa núm. 20 de la calle haciendo esquina con callejón sin salida. El nombre
 de Xarea lo comparte con el de la iglesia de San Cristóbal y fue utilizado en 1892 por Gómez-Moreno.



Aljibe de San Idelfonso (39 metros cúbicos), en la calle Sacristía de San Idelfonso. s.XIV-XV Nazarí
Actualmente dentro de una construcción particular. De nave rectangular con bóveda de medio
cañón, de trazado irregular (restaurada quizás en 1728 al sufrir serios deterioros tras una tormenta.
Aljibe de la Mezquita Mayor o Sagrario (157 metros cúbicos y segunda en capacidad de las que
permanecen), en la fachada de la Capilla Real. s.XI Ziri. Tras la toma de Granada se sustituye 
la mezquita mayor por la Capilla Real quedando, tras diversas remodelaciones. Es un aljibe de varias
 naves cubiertas con bovedas de aristas con seis pilares, enlucido todo el conjunto con mortero
de cal muy bien conservado. Actualmente solo aflora un brocal redondo que no es el original.

Esta otra ubicada en el Realejo, ha estado tapada durante años por estar en obras la fachada que la acoge.




Fecha: 16-2-2011 (actualizado  marzo de 2014)

No podemos hablar de los abundantes aljibes que siembran las calles del Albayzín sin antes hacer referencia al origen del agua que los alimenta. Parece que ya en tiempos romanos aprovecharon el agua de Fuente Grande (Alfacar), encauzada a través de una acequia para acercarla primero hasta la población de Viznar y poder abastecer las casas y regar las tierras de ese pueblo. Pero sin duda son los árabes los que hacen una aportación valiosísima en la cultura del agua. Conciben el agua como un regalo divino que cumple una misión social dando un servicio que ha de llegar a todos, por lo que su reparto y consumo se rige por normas severas y abarca todos los aspectos de la vida: religioso, riego, industria, baños…

Cuando los ziríes a primeros del s. XI deciden trasladarse de Elvira (junto a la actual Atarfe), hasta la Alcazaba, comienza el engrandecimiento de Granada. Son los constructores del recinto amurallado del Albayzín y los artífices del encauzamiento de las aguas de la acequia de Aynadamar para abastecer de agua el gran barrio que será sede de asentamientos palaciegos.

Tiene la acequia de Aynadamar (Fuente de Las Lágrimas), ya más de diez siglos y discurre a lo largo de sus más de trece kilómetros atravesando y regando Viznar y  El Fargue antes llegar a su destino final: el Albayzín. Su uso agrícola se sustenta en Ordenanzas y Cédulas Reales sancionadas ya por los Reyes Católicos y su nieto Carlos I. Además de dar vida, sentido lúdico y ornamental a los cármenes albaicineros, son muchos los empleos industriales para los que se usó su agua a lo largo de su recorrido, en su mayoría molinos harineros aprovechando el desnivel existente entre su nacimiento y destino, más tarde reciclados en fábricas de tejidos, y por supuesto molinos de salitre embrión de la posterior Fábrica de Pólvoras de El Fargue, hasta llegar finalmente a su destino y dar de beber a más de 50.000 habitantes como servicio público a través de una red arterial jalonada de aljibes, a la vez que asistir a todas las mezquitas con un claro propósito sagrado.

La prioridad del agua está claramente decantada para surtir en primer lugar a los aljibes y después para casas, huertos, albercas, etc. Había un cuerpo de aljiberos y cañeros que eran los responsables y cuidadores de toda la red así como de los turnos y arreglos necesarios para el buen funcionamiento, los turnos se distribuían por parroquias, cada cual tenía asignado un turno de noche, un día a la semana.

La palabra aljibe, de origen árabe, describe un depósito subterráneo para almacenamiento de agua. Pero en el Albaicín por su número y ubicación supera en mucho el mero aprovisionamiento, para convertirse en un servicio público, que primero los árabes y más tarde los cristianos disfrutaron para el suministro de barrios y casas. Servicio que ha perdurado hasta los años setenta del siglo pasado.

Es de suponer que en su tiempo se construyeron muchos mas aljibes de los que nos quedan hoy día. Hay que pensar que su construcción se hizo a lo largo de más de tres siglos, adaptándose a las nuevas necesidades que iban surgiendo conforme el barrio iba creciendo y atrayendo nuevos pobladores. Entre las que perduran podemos distinguir tres tipos. Unas, las más abundantes, abovedadas con una o varias salas, generalmente a nivel del suelo en que se sustentan por lo que son rápidamente reconocibles; otras bajo el nivel del suelo que las circunda, dándose en este caso dos situaciones: las que sólo se delatan por un acceso tipo alcantarilla (la de Los Negros y la de La Victoria o del Piki), o la que está toda su estructura en el subsuelo aunque mantenga la fisonomía clásica (Xarea o San Cristóbal, unos seis metros por debajo del terreno colindante).

A fecha de hoy diferentes autores en sus recopilaciones de los aljibes del Albayzín barajan cifras dispares, ya sea porque no mencionan algunos perdidos, ya porque no contabilizan los que han quedado integrados dentro de propiedades particulares. En mis recorridos por el barrio he localizado 24 aljibes, y esas son los que a través de mis fotografías os voy a mostrar, (las dos últimas fuera del barrio del Albaicín).

Aunque la entrada de la acequia Aynadamar es sólo una, enseguida se ramifica para tomando la forma arbórea cubrir las necesidades de todas las parroquias y zonas del barrio. No todas las aljibes cumplen de igual forma su fin: unas, las más pequeñas suelen ser de paso, generalmente de una sola bóveda, sirven para control y decantamiento de los limos que pudieran arrastrar las aguas. Otras, son verdaderos depósitos con una arquitectura más evolucionada, con varias naves e incluso un complejo entramado de columnas. La más pequeña con 4’5 metros cúbicos y la mayor con 300 metros cúbicos de capacidad, dan muestra de la alta gama de tamaños mostrada por los constructores, intentando adecuarlas a las necesidades o categoría de las distintas zonas habitadas a las que servían. No es casual que la mayor se encuentre junto a los palacios de Dar-al-Horra (aljibe Del Rey).

En cuanto al itinerario si se decide visitarlas lo dejo al albedrío de cada cual dada la gran dispersión de las mismas (Peso de la Harina e Iglesia de San Idelfonso) y la diferente altura a la que se encuentran dentro del barrio (Aljama de los Conversos o Cruz de Piedra e Iglesia de San José), lo que hace que su recorrido no se pueda hacer en una sola visita, sugiriendo programar varios itinerarios a criterio del visitante. Para facilitar esta labor, junto a la foto del aljibe pondré la calle en donde está ubicada.

Para terminar mencionar una serie de aljibes que aunque se conoce su existencia no son visitables por haber quedado dentro de propiedades particulares:
Aljibe de Alhacaba (situada en la cuesta del mismo nombre en la casa nº 110) s.XII-XIV Nazarí. Ubicada frente a la Plaza de Almona donde existió una mezquita. Es un pequeño deposito que se usaba con almacen. El quedar integrado en una vivienda particular ha desfigurado su estructura perdiendo la techumbre abovedada.
Aljibe de la Gitana (dentro del Carmen de la Muralla, cegada actualmente). s. XI Zirí. Se conserva, aunque parcialmente cegada bajo el edificio de propiedad municipal del Carmen de la Muralla, como todos alimentada por uno de los ramales de la Acequia Aynadamar que baja por el Arco de las Monjas y palacio Dar-al-Horra.
Aljibe del Gato o María la Miel (27 m/cúbicos). s.XII=XV Nazari. Actualmente dentro de un carmen: Nuestra Señora de las Angustias. De pequeña capacidad, planta rectangular y cubierta con bóveda de cañón. Actualmente cumple la misión de museo familiar.
Aljibe de Plaza de Nevot. No he encontrado referencias descriptivas.
Aljibe de Plaza de Cruz Verde. s.XII-XV Zirí, Nazarí. Actualmente bajo un jardín particular. De planta rectangular, aunque las diferentes obras le han hecho perder su estructura, esta considerada como una de las mas antiguas del barrio.
Aljibe de la Victoria o Piki. Actualmente solo denuncia su presencia un cierre metálico que apenas sobresale del suelo en medio de una plazuela empedrada.
Aljibe Oidores. s. XII-XV, Zirí, Nazarí y Mudejar. Con capacidad para 36 metros cúbicos. Ubicada bajo un patio de una casa particular. Presumiblemente integrada en su día en alguna de las mezquitas que existieron en los alrededores. Su construcción se dilató en el tiempo o sufrió transformaciones por lo que tiene elementos de época zirí, nazarí y cristiana. Es de planta rectangular y bóveda de cañón.


No quiero despedir esta entrada sin recomendar un precioso libro y quizás el mejor sobre el recorrido de la acequia Aynadamar: "Aynadamar de Fuente Grande al Albayzín" de Francisco González Arroyo y Salvador Ruiz Caballero.

Mencionar que parte de la documentación escrita la he tomado de la Agencia Albaicin Granada.