miércoles, 11 de noviembre de 2015

Niebla - Huelva





Ilipula, Ilipla, Elepla, Lebla y finalmente Niebla.






A escasos kilómetros de Huelva capital, Niebla -con más de tres mil años de historia- , llegó a ser centro de uno de los reinos de Taifas (Ibn Mahfuz) extendiendo su dominación a buena parte de Huelva y el Algarve portugués. Por su conjunto amurallado fue declarada Conjunto Monumental Histórico-Artístico en el año 1982.

Las murallas exteriores de la fortaleza, aunque de origen romano, su apariencia actual la debemos a los árabes. Con cinco puertas y cuarenta torreones, encierra en su interior tesoros como la Iglesia de San Martín, la antigua Mezquita de Santa María de la Granada y el propio castillo.

Rodeamos buena parte del contorno buscando la entrada al castillo. Actualmente se desarrolla durante los meses de julio y agosto, en su interior, el Festival de Teatro y Danza  Castillo de Niebla.

Alterna las torres de planta cuadrangular con otras de factura semicircular, aprovechadas para recrear en sus salas interiores tematizadas, épocas anteriores y modos de vida: las cocinas del Alcázar, armas y fuelles, mazmorras, historia de la cetrería, ciencias y creencias.

El amplio patio de armas con la Torre del Homenaje en su esquina norte, por la que se accede a la parte superior de la muralla. Muralla por la que podemos pasear abarcando visualmente buena parte del valle labrado por el río Tinto.

Otro ángulo del Patio de Armas del Castillo de los Guzmanes. En sus murallas y torreones aprovechan las palomas para acomodar sus nidos, junto con alguna pequeña rapaz.

En la Cámara de la Condesa, mi mujer hacía hoy de anfitriona. Bajo las barbacanas y ocupando los sótanos -dos niveles- nos invitan a visitar las mazmorras donde se han recreado una zona museística donde se exponen y escenifican múltiples ejemplos de tortura junto con los instrumentos usados a tal fin. 

Esquina de la Torre del Homenaje. Rojas murallas del s.XII, aunque se pueden apreciar restos anteriores y muy bien conservadas. Puede presumir de la utilización de la pólvora con fines militares por primera vez durante su asedio.

Recorrido superior por las murallas, excelentes miradores àbarcando toda la depresión del río Tinto.

Terminada la visita, caminamos en busca de las iglesias que al igual que el propio castillo están intramuros.


Iglesia de San Martín, construida en el siglo XV -estilo gótico mudéjar-, sobre una antigua mezquita como era habitual, tras la reconquista.


Esta iglesia en que solo vemos la fachada (puerta de la nave principal) y el ábside, presume de tener por techumbre el mismo cielo, ya que la zona central del templo no se conserva.

Otra de las Puertas de acceso al recinto amurallado (Socorro por la imagen de la Virgen -s.XVI- que muestra en su interior); es la puerta por la que la tradición ubica la entrada de Alfonso X "el Sabio" tras la conquista de la ciudad..

Mitad delantera de la iglesia de San Martín. Tras la reconquista fue cedida a la comunidad judía por Alfonso X "el Sabio". Anexa a la iglesia está la Capilla Almohade del Señor de la Columna, recibiendo el nombre de la figura del Cristo que cobija.

De la parte delantera del templo se conserva el ábside. Construida sobre la mezquita menor de las dos que había en Niebla. Data del s.XV, ojival y con pequeños ventanales. La dividió en su día la construcción de una calle, quedando los extremos en ambas aceras.

El la Plaza de Santa María se encuentra la Iglesia del mismo nombre, extraño híbrido entre una mezquita del s. IX y un templo gótico-mudéjar. Edificado sobre lo que fue la mezquita mayor de la población, de la que se conservan algunos muros y el mihrab. Sufre severas transformaciones durante el siglo XVI y durante la guerra civil se perdió el retablo tras un incendio.

Llamativo atril que, junto al altar mayor, se utiliza durante las lecturas. 

Adjunto al templo se ubica la torre almiar. De planta cuadrada con escalera de acceso en caracol, actualmente con tres niveles del que sólo el primero pertenecía al almiar. En los cuerpos segundo y terceros, menores en altura, se abren ventanas dobles cuyos arcos descansan en una columna central. 

El patio tiene dos galerías con arcos gemelos soportados por columnas visigodas

Algunos de los arcos, antiguos accesos, están cegados.

La vegetación y fuente que ocupan buena parte de los patios conforman un ambiente muy agradable y que a mi me ha recordado enseguida el patio porticado de la iglesia del Salvador (antigua mezquita mayor también) en el Albaicín.

En uno de los ángulos del patio de acceso, esta monumental fuente, acompañada de naranjos, palmeras y muchas macetas. 

De los antiguos accesos al templo, hoy solo queda abierto el central por esta fachada. Por la fachada contraria y casi enfrentado a éste existe otro acceso al templo, hoy muy animado con los preparativos de los pasos a procesionar en la próxima semana.



Niebla, 28 de marzo de 2015 (Huelva).