miércoles, 15 de abril de 2015

Pantano Bermejales, circular - Arenas del Rey (Granada)



Torre de control del pantano de Los Bermejales.

En los años 50 a las obras civiles se les solía dotar de elementos arquitectónicos llamativos.

El aliviadero del pantano al que no recuerdo nunca ejerciendo su función.

La entrada al pantano de la conducción por la que aporta el río Alhama su contribución, hoy seco.

A unos metros de la orilla la franja de pinos protege todo el perímetro del pantano.

A primeras horas la estela del sol se prolonga sobre las aguas.

Allí donde la pendiente es suave los pinos se acercan confiados al agua.

Voy dejando la presa atrás.

El sendero que recorre la primera parte de esta ribera suroeste.

A orillas del pantano no quedan apenas ruinas de edificaciones.

Cuando el aire está más caliente que el agua se forman estas brumas de vida efímera.

El agua -camaleónica-, mimetizando los colores del entorno.

Quizás el momento en que más alto he estado con respecto al nivel del agua.

A veces es difícil discernir entre dos realidades: la exterior y la sumergida.

Casi al principio de la jornada visualizando todo el recorrido a hacer.

Área de acampada y playa de San Isidro en Arenas del Rey. Aquí se reúnen los "arenuscos o tarantos" para celebrar el día de su patrón.

Ermita de S. Isidro, patrón de la población.

Buscando la belleza en la simplicidad.

El Mirador de La Yesera por encima de un pequeño cortado desde el que se domina casi toda la lámina de agua.

En lugares resguardados se apiñan las colonias de aves residentes.

Río Cuevas metros antes de integrarse en el pantano.

El río Cacín aporta las 3/4 partes de toda el agua del embalse.

Me acerco, pisando hace demasiado rato, a la población de Fornes. 

De nuevo ya por sendero con la Mesa de Fornes de telón de fondo.

Todavía conserva tímidos restos de nieve la cima de La Maroma.

A pesar de la total ausencia de aire, la superficie del agua estaba ligeramente rizada.

Arriba como abajo: duplicidad de ambientes.



Terreno adehesado en las proximidades de Agrón.

Nosotros lo sabemos, pero quien los convence a ellos de que todavía no estamos en primavera.

Fecha:11-3-2015                                                                 Junto a la Presa                 8’00h.
M.I.D.E.:2,2,2,3.                                                                 Barranco El Castilleto      9’30h.
Duración: 6h (Circular)                                                       Playa S. Isidro                   10’00h.
Desnivel en subida: 50 metros (26 Km.)                           Mirador “La Yesera”        10’45h.
Rangos de temperatura: de 4’5ºC a los 20’5ºC                Fornes                                 12’15h.
                                                                                            Junto a la Presa                  14’00h.


Hace tres meses hice un intento de circunvalar el Pantano de los Bermejales. No concluí el recorrido porque antes de llegar a Fornes, el sendero, desembocó en la carretera –estrecha, asfaltada y sin arcén- y debía seguir por ella al menos cinco kilómetros, lo que me desanimó totalmente. Entonces anduve una ribera del pantano: desde la presa hasta Fornes y regresé.

Hoy, sin ganas de castigarme con grandes ascensiones y decidido a no pasar frío pisando nieve, he querido volver a acercarme hasta el Bermejales para recorrer la otra ribera del pantano: desde la presa hasta Arenas del Rey. El día prometía espléndido en temperatura y diáfano en luminosidad y así ha sido.

Suelo aparcar justo antes de que comience la presa en un espacio, junto a varios carteles en que se anuncia este recorrido y una vieja maqueta del pantano de los años de su construcción; hace mucho tiempo se quedó sin agua (la maqueta) y ha seguido perdiendo lustre de forma acelerada. He cruzado la presa, ya andando para acercarme primero hasta el gran aliviadero y poco más adelante hasta cruzar la entrada del trasvase que aporta agua desde el río Alhama (Pantaneta de Alhama de Granada).

Acabadas las infraestructuras del embalse, el sendero comienza a recorrer la orilla del pantano, siempre dentro de la delgada franja (a tramos no llega a los veinte metros) de pinos que rodean toda la lámina de agua y que presumo tienen la misma edad que la obra civil. Son pinos de repoblación que aparecen excesivamente apiñados lo que les impide desarrollar las ramas bajas, en su inmensa mayoría cubiertas de amarillentos líquenes (que aparecen todas muertas) y sólo permite que prosperen las superiores, junto a las copas donde reciben mas horas de sol por por tener menos competencia.

El sol ilumina todo el recorrido desde la izquierda y como aun no ha remontado grados sobre el horizonte, en ocasiones llega a deslumbrarme; a cambio dibuja una larga estela sobre la superficie del pantano muy sugerente. La estrecha franja boscosa que separa el agua de las zonas cultivadas (almendros y olivos) es un atractivo reclamo para las aves que ya se comportan como si en primavera estuviéramos, al menos en bullicio y canto, confirmando que las temperaturas para nada indican que seguimos en invierno.

Al llegar al Barranco del Castilleto entro en la zona donde los cultivos llegan a la misma orilla del agua. Aquí, entre zarzas y demás cerrada vegetación aparece un manantial que enseguida entrega su naciente caudal al pantano. Poco más adelante accedo al Área Recreativa Arenas del Rey donde además de una zona despejada entre los pinos y el agua, hay habilitadas varias barbacoas y tres pilares con agua.  También llamada Playa de San Isidro, está a escasos doscientos metros de la población. Enseguida diviso las primeras construcciones, aunque el sendero soslaya la población para salir a la carretera junto al puente del río Játar y la Ermita de San Isidro.

Esta ermita es una pequeña construcción pintada de llamativos blanco y granate que está a pié de la carretera que enlaza las poblaciones de Arenas del Rey y Fornes. Comparto puente con la misma carretera para salvar el río Játar, aunque unos metros más adelante vuelvo a tomar un sendero que discurre entre el agua y carretera. Circunda una loma que se adentra en el pantano separando las dos poblaciones al que el recorrido me va a acercar. Pero antes el sendero se aproxima hasta un mirador: “La Yesera”, prácticamente enfrentado al dique que diviso en la lejanía y que fue mi punto de inicio esta mañana.

Desde el mirador, todavía en sombra, se contempla casi todo el embalse. Ubicado en medio de las dos poblaciones y totalmente enfrentado al dique de la presa, es una excelente atalaya para abarcar casi toda la superficie del pantano. Bajo el mirador un pequeño cortado de una decena de metros que pudo ser una antigua extracción.

El sendero crecerá para convertirse en carril a la altura del hostalito "La Yesera", donde hace muchos años se alquilaban piraguas y otros tipos de embarcaciones para adentrarse en el embalse. Actualmente y según reiterados carteles estas actividades están totalmente prohibidas, aunque ello no impide que se siga promocionando como uno de las atractivos del lugar. Este carril desemboca en la carretera SO-16 a la altura del Complejo Rural el Molinillo. Y aquí retomo definitivamente el tramo por asfalto que se prolongará al menos cinco kilómetros, hasta haber sobrepasado sobradamente la población de Fornes, dirección al poblado de Bermejales.

En teoría aquí debía darme la vuelta, pero hoy decido continuar para completar el recorrido circular. El caminar por la orilla de la carretera no ha sido demasiado engorroso por el escaso tráfico, aunque sufro y sumo a la incomodidad de la carretera, la de caminar por el asfalto ya recalentado, calor que las botas de montaña se encargan de transmitir a los pies aceleradamente. Son cinco kilómetros de curvas y re-curvas hasta desembocar en la población de Fornes. Algo antes se puede recortar una amplia curva atravesando por la población, cuando veo la indicación del carril hacia "La Resinera". Pero para poder hablar del recorrido tengo que hacerlo, quiero ser honesto a la hora de opinar.

Considero una barbaridad diseñar un recorrido circular al pantano e integrar varios kilómetros por el filo de una carretera asfaltada que además es la que da servicio a las poblaciones de la zona. Yo hoy iba sólo y me replegaba cuando veía venir algún coche, pero no imagino caminar en grupo por el borde de la carretera pendiente casi en exclusividad del tráfico en lugar de distendido, comentando lo que se ve y siente, disfrutando del paisaje.

Tras salvar el río Cacín, que es el principal proveedor de agua para el pantano (alrededor de los 4/5 del aporte), superada la población de Fornes y una cerrada gasolinera junto a un restaurante igualmente cerrado, alcanzo de nuevo el sendero, justo cuando aparecen de nuevo los pinos a la orilla de la carretera, sendero que ya no abandonaré hasta la misma presa del Bermejales. Pero este recorrido, de unos nueve kilómetros, es el que describí en la anterior entrada, por lo que a él os remito, si es que despierta vuestro interés (Pantano de los Bermejales (Arenas del Rey - Granada) 28-1-2015)).  

La primera mitad del recorrido, hasta la población de Arenas del Rey, profusamente marcada con pintura en las piedras del camino. A partir de Arenas se echa en falta señalización, sobre todo para enlazar los tramos de sendero que discurren entre los de carretera. Pasado Fornes, si no se conoce el lugar, es muy fácil soprepasar el inicio del sendero y eternizarse por la carretera.




Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.