domingo, 7 de diciembre de 2014

Joyas granadinas VII: Escuela del Ave María (Casa Madre) - Granada






JOYAS GRANADINAS: ESCUELA DEL AVE MARÍA.

Hoy día, no creo que alguien, al menos en Granada, desconozca la figura de Andrés Manjón y su obra en la ciudad.

Recala en Granada en el año de 1880 tras haber peregrinado por motivos laborales y académicos por Valladolid, Salamanca, Santiago de Compostela y Madrid. Su nombramiento como canónigo de la Abadía del Sacromonte (construida entre finales del s. XVI y primeros del s. XVII), le obliga a atravesar el barrio diariamente para su asistencia a la facultad de Derecho como docente.

A finales del siglo XIX, éste barrio granadino era el máximo exponente en la ciudad de pobreza, miseria, delincuencia e ignorancia. Mayoritariamente poblado por gitanos que residían en chabolas y cuevas, sin escuelas y frecuentes brotes de violencia.

Si la historia es verídica, el nacimiento de la primera Escuela del Ave María se produjo un día en que en su traslado hasta la Universidad (lo hacía montado en una burra), lo desvía de su camino el canto de voces infantiles procedentes de una mísera y semioscura cueva. Al acercarse, dominado por la curiosidad, asiste atónito a la clase de una menuda y mayor mujer que está enseñando a una decena de niños por un sueldo mísero.

Se hace cargo del sueldo de la maestra y del importe del alquiler de la cueva. A partir de ese momento comienza la compra de algunos cármenes ubicados en la márgen derecha del río Darro, en el Barranco del Valparaiso -uno de los parajes más bellos de la ciudad actualmente-, al pié del Generalife. Transcurre el año 1889.

Actualmente la Casa Madre se asienta en la agrupación de lo que fueron siete cármenes ocupando una franja de terreno de alrededor de un kilómetro de largo y unos cien metros de ancho, a la derecha de la Cuesta del Chapiz y por debajo del Camino del Sacromonte, descendiendo hasta la misma orilla del río Darro en un precioso paraje denominado "Valle del Valparaiso" nombre alusivo sin duda.

Esta expansión se alarga a través del tiempo, intentando adaptar el espacio a las crecientes necesidades escolares desde septiembre del 1889 fecha de la primera compra, hasta el 1918 en que adquirió el séptimo y último de los cármenes -el que permite el acceso al complejo desde la Cuesta del Chapiz-.

Como revolucionario educacional y en contraposición a la educación del momento con la que no estaba de acuerdo: memorística y encorsetada propone una enseñanza: lúdica, activa, campestre, metódica y creadora de valores -evidentemente cristianos-. En definitiva defiende una educación integral.

En la actualidad acoge cerca de 600 alumnos entre los diversos ciclos, tanto externos como internos. Las distintas clases están, muchas de ellas, separadas físicamente unas de otras, teniendo que atravesar paseos y espacios arbolados para ir de unas a otras. Las escaleras y rampas son frecuentes ya que no podemos olvidar que la Escuela se asienta en una colina.

Le insinué a mi guía que me parecía una lástima que los 50 metros mas bajos de la larga franja que ocupa la escuela estuviera sin habilitar o bien como un paseo junto a la ribera del río o en otros menesteres. Creí entender que el tener utilizable tanto espacio no dejaba de ser un problema por mano de obra y por presupuesto económico.

Algunas de las premisas sobre las que basa su concepto educacional el Padre Manjón y que intenta llevar a cabo a través de la enseñanza en su escuelas son: 

- "La escuela es preparación y ensayo de la vida, y en ésta hay que trabajar, la escuela es gimnasio de todas las energías..."
-  "Con la recta voluntad no hay hombre malo, con justa voluntad no hay hombre inicuo, con la noble voluntad no hay hombre ruin, con santa voluntad todo se vence y allana, hasta la ignorancia perfecta del alumno".
- "Educar es desarrollar todos los gérmenes de perfección que Dios ha sembrado en el hombre, es completar hombres".
- "La educación perfecciona al hombre, a todo el hombre, tal cual es por naturaleza y destino, y por tanto, o debe ser religiosa o no puede decirse integral".
- "Hay que formar hombres, pese a quien pese; hay que formarlos en la verdad y la virtud, aunque rabien todos los partidarios del error y del vicio hay que defender a la juventud que no sabe ni puede defenderse... Y quien así no educa, mal educador será; y quien así no piense, mal pensador será; y quien así no obre, malas entrañas tendrá, mala persona será: ese no ama ni a la verdad ni a la humanidad, contra quienes conspira y maquina".
- "El pensamiento final de estas escuelas es educar enseñando en interacción con la naturaleza, hasta el punto de hacer de los niños hombres y mujeres cabales, esto es, sanos de cuerpo y alma, bien desarrollados y en condiciones de emplear sus fuerzas espirituales y corporales en bien propio y de sus semejantes, en suma, hombres y mujeres dignos del fin para el que han sido creados en la sociedad a la que pertenecen, hoy muy necesitada de hombres cabales".

No quiero terminar sin publicitar mi agradecimiento a Eloy por haber dedicado casi dos horas de su tiempo a acompañarme por todo el recinto, por sus enseñanzas y sus comentarios. Un verdadero lujo y placer haber disfrutado de una visita guiada personalizada.

Abadía del Sacromonte de donde era canónigo D. Andrés Manjón.
La franja inferior de la imágen corresponde a la Escuela Casa Madre Ave María.
Fachada de uno de los edificios que dan a la Cuesta Chapiz.

Al estar los antiguos cármenes enclavados en una colina las escalinatas son indispensables.

La Alhambra y el Generalife siempre van a estar presentes durante mi visita.

Módulo y patio de preescolar.

Otra escalinata como recurso para unir espacios y niveles.

Como en cualquier carmen del Sacromonte no podían faltar las cuevas y aquí hay varios ejemplos.

Interior de la cueva más espaciosa donde se reunen los antiguos alumnos del centro.
Desde una de las terrazas del colegio destacan el carmen de los Chapiteles y la torre de Santa María de la Alhambra.

Amplio y largo paseo que vertebra los distintos espacios docentes.

Fachada de la Capilla usada para exponer diferente materias: geografía, música, geometría etc.
Después de casi dos horas de visita todavía me faltó visitar la zona baja del complejo.

Fachada que fue de la iglesia de la Magdalena, en su día ubicada en la calle Mesones donada al Padre Manjón.
Altar de la capilla de la escuela

Vista general de la iglesia, en su día criticada por su "enormidad" y que actualmente se queda pequeña.

Uno de los valores del colegio es el emplazamiento y la amplitud, impensables hoy día.

Los recursos didácticos empleados muy avanzados para su momento.


Habitaciones que pertenecieron al fundador.

Por debajo de la valla me ha quedado casi la mitad del terreno por explotar, prolongándose hasta la misma orilla del río Darro.

La abundante y espesa vegetación aisla totalmente este colegio de ruidos provenientes del exterior. 

Algunos de los profesores del centro han colaborado en el ornato del colegio.

Enfrentado al Generalife, fachada norte.

Las vistas se prolongan valle del Valparaiso adelante hasta casi Sierra Nevada.

La otra parte del colegio, a la izquierda de la Cuesta Chapiz, más moderno y con otros criterios arquitectónicos.

Se aprecia que en su día, el espacio no fue una limitación.

Capilla del edificio nuevo también decorado por personal del colegio.


Granada, 10 de noviembre de 2014.