miércoles, 16 de julio de 2014

Veleta, rodeando el pico (Sierra Nevada - Granada)

¿Vallando el monte?.


Desde "Las Posiciones": Veleta y Machos.

La clara cima de la morrena glaciar hace de límite a los ventisqueros.

Bocana del refugio artificial del Veleta.

Desde su interior enmarcando el Cerro de los Machos.

Picos Veleta y Campanitas y las distintas vías de acceso.

Barranco Guarnón casi en su totalidad.

Acercándome al Lagunillo del Corral del Veleta.

Junto a su orilla.

 Vista poco usual del pico Veleta ésta desde los Machos.

Espectacular panorámica desde la cima de Los Machos.

En la otra vertiente el conjunto lagunero de  "Las Cabras".

Parte superior de tajo este del Veleta, donde buscaba el paso.

Esta no me oyó y se llevó un buen susto.

Desde la cima del Campanitas el circo glacial se veía así.

Chorreras por debajo del refugio de la Carihuela.

Laguna Aguas Verdes.

Lagunillo alto de la Virgen.

Buscando desesperadamente la orilla.

Otro de los lagunillos del conjunto en la cabecera del río Dílar.

Observatorio astronómico de la Universidad de Granada recientemente remozado.


Fecha: 09-07-2014                                                                                     Hoya de la Mora                       8’15h.
M.I.D.E.:2,2,4,3.                                                                                          Posiciones                                  9’25h
Duración: 7’15h Circular                                                                        Cerro de los Machos        10’50h-11’30H                     
Desnivel en subida: 1.500 metros                                                           Carihuela                               12’25h
Rangos de temperatura: de 11ºC a los 20’5ºC                                      Lagunillos de la Virgen       14’30h
                                                                                                                       Hoya de la Mora                   15’30h



Después de dos meses en que había cambiado las labores pedestres por las manuales a la vez que peleaba con una fuerte crisis de alergia que me ha dejado los bronquios cantarines, ya tenía ganas de volver a retomar las salidas semanales a la sierra.

No las tenía todas conmigo porque los sesentones como yo, perdemos la forma física con excesiva alegría y rapidez; sin embargo el volverla a alcanzar nos cuesta mucho, pero que mucho, trabajo. Por ello había pensado para hoy una salida corta por las altas cumbres de Sierra Nevada: tras alcanzar las Posiciones, adentrarme en el Corral del Veleta, subir el Cerro de los Machos, para saliendo por la Carihuela, bajar hasta los Lagunillos de la Virgen y regresar a la Hoya de la Mora.

He introducido algunas leves variantes, inherentes siempre a las circunstancias del recorrido pero que no han modificado sustancialmente el proyecto original. A la vez que he divagado, serpenteado, desviado y otros “ados” que se me han ocurrido durante el recorrido.

Durante toda la jornada he disfrutado de un día claro, que mostraba un cielo de un azul especialmente intenso y sin apenas brisa. La temperatura a alturas superiores a los 2.500 metros, por los que me he movido durante la jornada, siempre suelen ser frescas, no superando normalmente los 20 grados, lo que ha ayudado, sin duda, a hacer placentero el recorrido.

El único que no estaba en óptimas condiciones era yo y eso me restaba seguridad a la hora de encarar las ascensiones, que entre unas cosas y otras han ido sumando metros hasta llegar a la nada despreciable cifra arriba apuntada.

No quise reservar plaza en la “Lanzadera” por no haber tenido claro, hasta el último memento, la decisión de subir, por lo que me he tomado las primeras rampas con cierta cautela a la espera de ver cómo respondía. Al no haber quejas excesivas, ni de piernas ni acelero de corazón, al poco más de una hora de marcha, ya tenía claro que completaría el recorrido, e incluso, que me podría permitir alguna “licencia”.

Llegado a las “Posiciones del Veleta” y asomarme al Veredón me ha frenado un poco el largo y pendiente ventisquero que cortaba el sendero. Una vez tanteado y comprobado que la nieve, al menos en su capa superior, estaba blanda, me ha animado a proseguir, con las precauciones pertinentes (había decidido no subir los crampones para evitar la tentación de arriesgar demasiado). Una vez cruzado este primero no se han presentado obstáculos dignos de ese nombre durante el resto del recorrido.

Una vez en el Corral del Veleta han empezado las distracciones: visita al refugio artificial del Veleta, acercarme hasta la Laguna del Circo glacial al pie del tajo para circundarla, que por cierto estaba casi recién despertada del obligado letargo invernal, aun con mucho hielo en su contorno y algunos restos dentro de la propia laguna.

He cabalgado la potente morrena frontal del circo glacial para acercarme hasta el pie de Los Machos. Esta morrena hacía de clara divisoria entre la cubeta prácticamente cubierta de nieve y el resto ya libre en su totalidad. Las numerosas chorreras que afloraban barranco abajo (Guarnón) y que alimentan el río del mismo nombre sembraban de retazos verdes la parte alta del barranco.

Terminada la morrena comienza la dura y a ratos abrupta subida del Cerro de los Machos. Elevación poco visitada dentro de los tres miles a la que hay que dirigirse de forma específica por quedar algo fuera de los trazados más visitados. Con una cota de 3.329, claramente se tutea con los grandes.

En su cima me he recreado un buen rato a la vez que aprovechaba para comer. El tranquilo día y la limpia atmósfera permitía apreciar detalles de todo el entorno, las vistas hacia el conjunto de las Lagunas de las Cabras, como a la Larga y Gabata (con un azul muy intenso) eran maravillosas. Ni que decir tiene que el impresionante tajo del Veleta y el espolón del Campanitas (3.324 metros) que resalta en la cuerda que une a ambos, coronando uno de los canutos de ascensión desde el circo son espectaculares.

Mirando hacia el este avisto los tajos del Mulhacén y de la Alcazaba cerrando el horizonte, un poco por delante el Juego de Bolos con el potente resalte del Puntal de la Caldera, con su típica forma característica, todo ello dando origen a los barrancos de Valdecasillas y Valdeinfierno, que perdiendo cota de forma rápida van a unirse ochocientos metros más abajo. 

Hasta él (Campanitas) me he acercado con la intención de enlazar y atravesar la cara este del Veleta (recortando por el tajo) sin perder cota. Al final algún ventisquero y mi falta de seguridad me han aconsejado optar por un discreto cambio de itinerario. He descendido buscando las cadenas que facilitan el paso, bastante más abajo en los Vasares del Veleta para acercarme hasta el refugio de la Carihuela. Pero antes todavía me he descolgado por la pista unas decenas de metros para fotografiar las chorreras que los abundantes ventisqueros alimentan generosamente.

Esas chorreras que una vez atravesada la carretera, pudorosas, enseguida se pierden para resurgir un centenar de metros más bajos y alimentar la Laguna Aguas Verdes. Hoy el refugio (se nota que ya estamos en mes vacacional) estaba muy visitado, con diferentes grupos de excursionistas, en ambas direcciones haciendo parada en él.

Aquí he entablado conversación con otro excursionista que ha desistido de hacer el recorrido que tenía pensado por los ventisqueros y hemos decidido hacer el regreso dándonos mutua compañía. Bajando hasta los Lagunillos de la Virgen primero, para tras recorrerlos y apreciar las reservas níveas con las que cuentan, acercarnos hasta el embalse de las Yeguas y terminar haciendo el recorrido hasta llegar de nuevo hasta la Hoya de la Mora que esta mañana me sirvió de aparcamiento a mi llegada.

Todavía nos han quedado ganas para acercarnos, subir y visitar, rodeándolo, el observatorio astronómico de la Universidad de Granada ubicado en el pequeño cerro Mojón de Trigo y que ha sido restaurado en estos dos últimos años. En su día se habló de reequiparlo con un modesto telescopio y usarlo para divulgar a grupos de jóvenes y adultos la astronomía durante los meses estivales, aprovechando los claros cielos que proporciona nuestra sierra y la elevada ubicación del mismo (rondando los 2.600 metros). Hoy estaba cerrado y no parece que esté preparado aun para acometer ninguna actividad, ya que el propio sendero de acceso está desdibujado y claramente falto de adecuación.

Habrá que seguir esperando que un proyecto que tuvo muy buena acogida en su momento, por su evidente atractivo, se concrete y se ponga en servicio ofreciendo un nuevo aliciente para subir a Sierra Nevada y disfrutar de unas espectaculares vistas celestes.


Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.