miércoles, 5 de febrero de 2014

PR - A84 (Olivares - Moclín GRANADA)

La propuesta para hoy.

Vista parcial de Olivares.

Serranía propicia para la formación de formas rocosas singulares.

Primer encuentro con  el río Velillos.

El agua y su compañera: la vistosa vegetación de ribera.

Por encima del pueblo el río baja remansado.

Fábrica de la Luz.

Hay que mirar  ladera arriba  para avistar estas formaciones.


Ocupando la cima de la ladera izquierda encontramos el Castillo de Moclín.

A medio camino nos podemos refrescar.

Majestuoso Tajo de las Palomas.

Innumerables peñones pueblan el cauce del río producto de los desprendimientos.

Parte del sendero balizado.

Se forman incluso algunas pozas.

Subida a Tózar. Bifurcación a medio camino.

Indicios de la proximidad de un antiguo molino.

Toca cruzar el río Velillos.

Una vez en la otra orilla me vuelvo.

Aquí comienza la pasarela volada.

Firmemente anclada a la roca discurre algunos metros por encima del cauce.

De nuevo caminamos junto al cauce.

Son abundantes las cuevas y abrigos en la zona, algunos de ellos con pinturas rupestres.

A pesar de la estrechez del cañón, la vegetación oculta las altas paredes rocosas.

De nuevo subir para remontar el desfiladero.

Tózar desde el mirador.

Uno de los afloramientos de la Fuente de Corcuera.

Originalidad en el área recreativa Corcuera.

Pequeño cortijo abandonado por el hombre, recuperado por la vegetación.

De regreso nos recreamos con las tonalidades.

El nuevo puente que se ha construido para salvar el río Velillos.

El siempre colorido bosque de ribera.



PR – A 84
Fecha: 4-12-2013

Hoy hemos aprovechado (mi mujer y yo) el buen día para hacer un recorrido que me encantó a mí cuando lo recorrí por primera vez y tomé nota mentalmente para reiterarlo en otoño con ella. No me voy a meter en descripciones porque ya lo hice en su momento en la entrada en este mismo blog (Gollizno, Hoz, Velillos, de Olivares a Moclín – Granada: 7 de marzo de 2012).

Olivares está a unos treinta kilómetros de Granada y el sendero se puede recorrer (ida y vuelta) empleando entre cinco y seis horas de forma relajada y parando a tomar algo en el Área Recreativa Corcuera. 

Hoy hablaré de las novedades que me he encontrado en su recorrido. Aparte del cambio de época en que se produce la visita y por lo tanto los distintos coloridos que la vegetación de ribera proporciona, el propio sendero ha sufrido algunas mejoras, inevitables por otro lado, ya que el primer puente por el que se cruza el río, algunos metros antes de la Fábrica de la Luz, había desaparecido por una riada y me he encontrado otro mucho más alto y de construcción bastante más recia.

Algún tramo en subida que en su día estaba escalonado con traviesas de madera, ahora está de tierra y gravilla. Se ha renovado y creo que ampliado las balizas encordadas que delimitan buena parte del sendero. La primera parte del recorrido hasta la Fuente de la Buena Suerte ha sido ensanchado y en cuanto a infraestructuras poco más reseñable.

Es un corto sendero que une las poblaciones de Olivares y Moclín usando como vía las riberas del río Velillos. En el recorrido en el sentido que yo lo menciono hay que remontar unos 350 metros para acceder a Moclín bordeando el Tajo de las Palomas por su cara norte, hasta llegar a la Ermita de San Antón, a media loma entre Castillo y Población.

Os transcribo el inicio de la Leyenda de la Buenaventura que sitúa en estos parajes la captura de un bandolero por el escritor Pedro Antonio de Alarcón:

En el año de 1816, un gitano pide audiencia al Capitán General de Granada, el Conde Montijo, con el fin de pedir los mil reales a cambio de informarle sobre “Parrón”, el bandolero más buscado de la provincia. A pesar de la incredulidad mostrada en la audiencia, el gitano cuenta de manera detallada cómo, caído preso de “Parrón”, ha conseguido que le perdone la vida y huir. Quince días después, en medio de los preparativos para una expedición de caza de “Parrón”, se reune un grupo de migueletes, entre los que se encuentra uno recien llegado llamado Manuel. El gitano, que pasa por casualidad, reconoce entre el ejército que Manuel es “Parrón”. Tras el intento fallido de matar al testigo, “Parrón” cae preso de las autoridades, quejándose de que “no se puede robar sin matar” antes de ser ahorcado. El relato del gitano se difunde entre el pueblo.
- ¿Dónde conocísteis a “Parrón”?
- En el camino de Tózar.
- Dadme pruebas de ello.
- Escuche su merced. Ayer hizo ocho días que caímos mi borrico y yo en poder de unos ladrones. Me maniataron muy bien y me llevaron por unos barrancos endemoniados hasta dar con una plazoleta donde acampaban los bandidos. Una cruel sospecha me tenía desazonado. ¿Será esta gente de Parrón? … Así comienza la leyenda que narra la historia del bandolero “Parrón”  y el gitano, que le leyó la buenaventura.


Os dejo unas fotos para animaros a hacer este precioso recorrido que personalmente aconsejo realizar en otoño o primavera aunque tampoco es mala opción el principio del verano. Moclín y su castillo merecen una entrada específica que espero cubrir próximamente.





Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.