lunes, 20 de enero de 2014

V Maratón Fotográfico: Altiplano de Granada

Interior del balneario de Zújar.
Terrazas exteriores donde hoy no apetecía estar mucho.


Embalse del Negratín.


Las cálidas aguas en contraste con el frío ambiente humeaban.
Otra toma del embalse de Negratín.

Sin ver el curso de agua este se delataba sólo.

El cerro Jabalcón, cuyas lomas arrancan junto al balneario en su cara norte.

Peña de Castril que actualmente tiene cerrado el acceso por obras.

Iglesia, Peña y Castillo, tres enclaves a visitar en Castril pueblo.

Antigua vivienda encastrada en el propio cerro.

La vega de Castril.

Fachada de la Iglesia Parroquial de Castril.

El agua como motivo decorativo en una de las plazuelas de Castril.

El abigarrado pueblo antiguo se concentra en torno a su Peña.

La zona nueva ha crecido loma abajo, buscando el río.
Edificio de las Bodegas Irving.

Desde la bodega panorámica con el pantano y Sierra Nevada de fondo.

El producto estrella de las bodegas

Alguna de las cimas de la Sierra de la Sagra  muy cerca de la bodega.

El clima propio de la sierra sin duda uno de los factores en la producción.


Recién dejadas de usar para la elaboración de una paella.

Estanque de riego para asegurar el líquido a las viñas.

Edificio emblemático en la plaza principal de Huéscar.

Colegiata de Santa María la Mayor. 

Lateral de la iglesia que ofrece un cierto estilo de fortaleza.

Iglesia

Edificio reconstruido: antiguo Pósito y hoy museo. 

Fachadas de arquitectura muy elaborada.

Recordando a una gran mujer: Mariana Pineda.
Museo a la entrada de Baza.

Interior del Museo.


Fuente de los Caños Dorados. Baza.

Uno de los parques de la ciudad de Baza.

La fría noche no animaba a pasear.

Luces y vegetación. 

El frío y la avanzada hora vedaban el parque a los peques.

Siempre buscamos a la Madre.



Fecha:23-11-2013
V Maratón Fotográfico: el altiplano granadino

Fiel a lo que ya se ha convertido en un tradicional para los aficionados a la fotografía granadina, Ideal, periódico regional ha realizado su quinta edición de este popular maratón, que se ha convertido en cita indispensable para aquellos que además de gustarle la fotografía siempre están dispuestos a pasar un día de compañerismo conociendo lugares nuevos en busca del detalle, o la panorámica de la que se pueda decir: es la fotografía de mi vida.

Esta edición sumamente concurrida como las anteriores, quizás por ello la organización se relaje un poco a la hora de buscar la excelencia, se ha desarrollado por la zona norte de la provincia de Granada. Visitas a seis lugares, cuatro pueblos bastante alejados de la capital, y por ende, los más desconocidos para la mayoría de los residentes en el sur: Zújar, Castril, Bodegas Irving, Huescar y Baza.

Haciendo bueno el nombre de maratón por su extensión y duración, los autobuses nos han transportado a lo largo de más de 400 kilómetros en un recorrido en que hemos visitado 6 enclaves distintos en una jornada que ha durado desde que salí de casa hasta mi regreso algo más de las 15 horas.

La excesiva inscripción de más de trescientas personas conlleva la dificultad de controlar todos los detalles y el cumplimiento del horario, aunque en este segundo aspecto se ha mejorado notoriamente con respecto a ediciones anteriores, no así en el primero donde se han detectado algunos fallos y el malestar de algunos participantes así lo pusieron de relieve, denotando que algunos aspectos deben ser netamente mejorados. La desbordante confluencia quizá minimiza la necesidad de una mejor programación ya que de antemano se cuenta con que las deserciones se verán netamente superadas por las nuevas incorporaciones.

Zújar. La primera parada estaba programada en un pequeño pueblo a los pies del cerro Jabalcón que con sus modestos 1.488 metros de cota, le sobra para desde su cima dominar buena parte de la comarca bastetana. Elevado en solitario a modo de isla en la amplia altiplanicie de la Hoya de Baza, siempre atrae las miradas de los viajeros que recorren el paraje. A sus pies se asienta la población, pero no va a ser este pueblo el destino primero de nuestra incursión, aunque lo tenemos que atravesar para acercarnos hasta el balneario que hay a unos nueve kilómetros.

Ya en época romana eran conocidas las aguas calientes que emanan a los pies y en su cara norte del cerro Jabalcón, aunque ese original emplazamiento se vio sumergido con la construcción del embalse del Negratín. Las nuevas instalaciones de mediados de los años 80 del siglo pasado, le han aportado presencia a nivel granadino y andaluz a esta población, que por otro lado queda muy a tras mano de cualquier itinerario principal.

Castril. El segundo destino propuesto por la organización era la población de Castril. En este pueblo, asentado a los pies de una escarpada peña que le aportaba la primera parte de su nombre: La Peña de Castril, coronado por un castillo actualmente en recuperación, por lo que su acceso nos estuvo vedado. Puesto en valor tradicionalmente por ser una de las puertas al Parque Natural de la Sierra de Castril, pequeña serranía con un espectacular relieve, de composición calcárea lo que permite que sea nacimiento de corrientes permanentes de agua (río Castril) así como de numerosas cuevas y simas (Cueva del Muerto, Cueva de Don Fernando considerada la más profunda de toda la provincia) y que es la puerta para al menos media docena de recorridos bien conocidos y apreciados por los senderistas.

A los pies tanto de la Peña como del pueblo el río, que atraviesa tanto el Parque como el municipio de norte a sur casi en su totalidad, se encajona formando un pronunciado cañón que se ha sabido explotar turisticamente con la confección de una pasarela anclada a la pared pétrea pocos metros por encima del cauce. Un paseo de increible belleza aunque no en ocasiones como hoy donde la gran afluencia de visitantes concentrada en un reducido tiempo le hacen perder buena parte de su encanto.

Visitar la iglesia parroquial con dos portadas de los siglos XVI y XVII es obligado así como un relajado paseo por la población que en esta época ofrece vistas hacia la parte baja donde los bosques de ribera ofrecen una paleta de colores de excepcional atractivo para cualquier aficionado a la fotografía. A partir del año 2000, en que se nombró hijo predilecto al escritor portugués y premio Nóbel José Saramago, por estar casado con una oriunda, recobró notoriedad a nivel mundial. Hoy lo he encontrado algo abandonado, sin duda consecuencia de la aguda crisis por la que pasamos. Estando incluso el centro de interpretación del Parque Natural cerrado.

Bodegas Irving. Son unas pequeñas bodegas, posiblemente las más altas de España, ya que están ubicadas a más de 1.300 en los estribaciones de la Sierra de la Sagra. Es un negocio familiar que ha conseguido ubicar sus productos entre los laureados a nivel andaluz por las particularidad del terreno en que se cultivan las diferentes variedades de sus cepas, que se encuentran dispersas en los alrededores de la bodega en pequeñas parcelas ganadas a las laderas de la propia sierra, ocupadas predominantemente por bosque de encinas. La tierra y el singular clima condiciona tanto la calidad como la cualidad de sus caldos.

La cercanía del Pico de la Sagra con sus 2.387 metros (lo que la ubica como la mayor altura de la provincia fuera de Sierra Nevada), condiciona la climatología. Los viñedos esparcidos en tres fincas repartidas por la comarca, dedicadas al cultivo de las variedades de Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot.

Una explotación que no reunía las condiciones para esta visita tan numerosa y que no alcanzamos (algunos de los participantes) a comprender el interés de la organización para incluirla en el recorrido, sobre todo porque los accesos no están preparados para la circulación de autobuses ni la propia explotación para acoger tan numerosa concurrencia (más de trescientas personas). Indudablemente todo un evento que ha desbordado ampliamente a la familia propietaria.

Huéscar. Ocupa la punta más norteña de la provincia de Granada, tanto es así que tiene como vecinos a poblaciones tanto de Jaén como de Albacete. Regada por el río Barbatas con algunos de sus puentes dignos de visita y a los pies de la sierra de la Encantada, lo que la condiciones climatológicamente. Con diversos yacimientos que sitúan su ocupación en el Paleolítico, lo acreditan como lugar permanente de asentamientos por hallarse en un enclave que sirvió de encrucijada entre las poblaciones de la antigüedad.

Pero no sería hasta el siglo XIII cuando nace el asentamiento actual de Huescar a la vez que tierra fronteriza entre los reinos cristianos y el de Granada. Pasando en reiteradas veces, durante los dos siglos siguientes el poder de la población a uno u otro bando, que no se haría definitivo hasta 1488 a favor de las tropas cristianas.

Edificios a visitar son la Colegiata Santa María la Mayor, el Museo José de Huescar ubicado en el antiguo edificio del Pósito, la Torre del Homenaje junto al anterior y ya en los alrededores las diferentes torres ópticas (atalayas) de época nazarí que servían para avisar de incidencias mediante fuego durante las noches o humo durante el día prendidos en sus terrazas.

Llama la atención la celebración de sus fiestas, sobre todo por los nombres de las santas, ciertamente no muy frecuentes: Santa Alodía y Nunilón, niñas de padre moro y madre cristiana que sufrieron martirio por no querer renunciar a su fe cristiana.

Baza. Población más importante del altiplano granadino y por extensión de la zona norte de la provincia. Al igual que otras poblaciones de la zona con rancios vestigios de ocupaciones primitivas. Prueba de su importancia es la proliferación de iglesias y capillas que salpican sus calles, ya que entre las mencionadas y los monumentos religiosos conventuales podemos contar hasta trece. Entre los que destaca la Iglesia Mayor de la Encarnación con rango de concatedral, al ser sede obispal compartida con Guadix.

La ciudad cuenta con numerosas fuentes, parques y estatuas que pueden servir de hilo conductor para elaborar visitas por la ciudad. Cuenta con una afamada Semana Santa donde procesionan diferentes tallas de gran valor. No podemos olvidar el conjunto arquitectónico civil formado por la Plaza Mayor y junto a ella el Arco de la Magdalena.

Baza es una población que bien merece una visita en exclusividad y no un mero y corto acercamiento que además, por las fechas en que se ha realizado la visita, se ha efectuado ya cerrada la noche.

En definitiva, este maratón me ha servido para animarme a hacer otras incursiones en estas tierras o bien para andar sus caminos motivado por mi aficción al senderismo, sobre los que ya hice algunas indagaciones o bien hacerle visitas más pausadas a las distintas localidades y sus entornos. Lo que no llego a entender es la fecha que se ha elegido para la visita. Bien sabido es por todo granadino que esta zona norte de Granada es reconocida, entre otras cosas, por sus inviernos fríos y secos. ¿Por qué sufrir las inclemencias del tiempo cuando existe una primavera que nos brinda sus suaves temperaturas y sus más que atractivos colores?.