miércoles, 15 de enero de 2014

Sulayr Tramo 4: Tello - Puente Palo (Lanjarón - Granada)

Fuente Hoya del Grillo, inicio del sendero (Lanjarón).

Voy dejando atrás y debajo el pueblo de Lanjarón.

Los esqueletos de los quemados castaños van a ser recurrentes durante todo el día.

Fuente de Matomárquez.

Algunos ejemplares se salvaron milagrosamente.

Acequia Mesquerina.

Doble cascada en el río Lanjrón por debajo de Tello.

Puente sobre el río.

Casa-Refugio Forestal de Tello.

Desde Tello, barranco abajo.

Desde Tello, barranco arriba.

Restos para la memoria.

Acequia nueva, hoy fuera de servicio.

Río Lanjarón.

Recorriendo ya el tramo 4 del Sulayr.

Presa de Rules, Vélez Benaudalla y costa.

Sierra de los Güájares y Tejeda.

Mirador de Cáñar.

Depresión del río Guadalfeo.

El cambio de color en el bosque nos indica la transición del encinar al robledal.

Casa forestal de Cáñar.

Balsa de abastecimiento y helipuerto para uso en caso de incendio.

Área recreativa Puente Palo fin de la etapa 4 del Sulayr.

Acequia Grande de Cáñar.

Cáñar, pueblo perteneciente a la Alpujarra Granadina.



Fecha:20-11-2013                                                                                     Fuente del Grillo                             8’00h.
M.I.D.E.:2,2,3,4.                                                                                         Castañar                                           9’00h
Duración: 8 horas  Lineal                                                                       Tello                                            10 – 10'15 h.                  
Desnivel en subida: 1.400 metros                                                          Mirador de Cañar                            11h
Rangos de temperatura: de 5'5ºC a los 14'5ºC                                   Puente Palo                               12 – 12'30h.
                                                                                                                      Encuentro con PR-A 34                   14'30h.
                                                                                                                      Fuente del Grillo                               16h.


En mi afán de recorrer, aunque sea poco a poco, los distintos tramos del sendero Sulayr, hoy he escogido el tramo 4 que une Tello con Puente Palo. Este corto tramo que no llega a los 9 kilómetros, discurre por los términos de Lanjarón y Cáñar entre las cotas 1.500 y 1.750 m., inicio y fin del recorrido respectivamente. Pero antes hay que llegar a Tello y para ello he elegido  el sendero que nace junto a la Fuente del Grillo que se encuentra al final del pueblo de Lanjarón (dirección Órgiva), una vez cruzado el río: Las Cuestas de la Sierra (PR-A 34).

Esta subida hasta Tello es dura ya que esta calificada como media en la escala MIDE y le asocian un tiempo de más de tres horas. Se parte de los 659 metros que es la cota de Lanjarón para ascender a los 1550 que ostenta Tello. Esta subida de 900 metros acumulados de subida se hace notar. La segunda parte del recorrido, una de las más cortas etapas del Sulayr que no llega a los 9 kilómetros y con un desnivel positivo de algo más de 200 metros, se anda casi toda ella por pista forestal.

Esta famosa fuente (inicio de la salida de hoy) ostenta diversos nombres, además del mencionado del Grillo, también se la conoce por “Santa Lucía” no tanto por su bondad para la curación de los males oculares, como por el frecuente olvido de las gafas a por las que había que volver para recuperar la vista; también conocida por la de “Los Burros” por ser abrevadero de los animales al acabar la jornada cuando bajaban de la sierra y finalmente de las “Sanguijuelas” por los problemas que ocasionaban a los animales al beber en la pileta y fijarse en su esófago.

Me adentro unos metros por el carril que abandonaré enseguida para seguir por un sendero empedrado que nace a la derecha comenzando una fuerte ascensión en zig-zag. Durante esta primera parte del recorrido, entre chumberas, no pierdo de vista en ningún momento algunas de las construcciones de Lanjarón, aunque lo voy dejando cada vez más lejos y bajo. Asciendo por las lindes de parcelas (algunas valladas), cortijos en ruinas, eras y centenarios castaños fuertemente diezmados por alguna plaga, sequía y sobre todo por el gran incendio de septiembre del año 2005.

Tras llegar a un cruce de caminos (Minaflores) me encuentro con un indicador que me informa que llevo 2 km., y que me faltan 3'4 km. hasta Tello. A partir de aquí me adentro en lo que fue un denso castañar (Castañar de Patatún) y encuentro una generosa fuente que cruza el sendero en un ensombrado paraje (Fuente Matomarque), para alcanzar posteriormente y superar en mi recorrido la acequia Mesquerina. Aquí merece la pena que me detenga unos minutos para disfrutar del considerado uno de los puntos mas bellos del recorrido por los paisajes que me ofrece junto a un antiguo molino harinero que alimentaba la acequia.

Algo por encima del Cortijo del Vadillo llego al cruce con el Sulayr. Dado que mi intención es hacer el tramo en su totalidad me dirijo hacia la izquierda para tras corta bajada atravesar el río Lanjarón por un puente de piedra, cruzarme con  la acequia nueva y en veinte minutos estar en la Casa Forestal de Tello, inicio del tramo. Ubicada a 1550 m. sobre un saliente rocoso con amplias vistas al barranco, tanto hacia abajo como río arriba. Tello fue un área de experimentación forestal que durante las primeras décadas del siglo XX habilitó diferentes viveros por lo que contaba en sus alrededores con muchas especies distintas para experimentar cual o cuales de ellas se aclimataban mejor a esta sierra antes de su repoblación. Todo ello se quemó hace ocho años por la insensatez de dos visitantes.

Por otra parte este corto río Lanjarón, ya que apenas alcanza los diez kilómetros de recorrido, ostenta o comparte con algún otro de la zona el mayor desnivel de España con sus 2.727 metros de desnivel entre su nacimiento (rayando la cota 3.000 m. en la laguna de Lanjarón) y su desembocadura en el río Guadalfeo. Una vez que termino de merodear por los alrededores de la casa y hago algunas fotos inicio el segundo tramo de mi excursión de hoy: Tramo 4 del sendero Sulayr: Tello- Puente Palo.

Para ello tengo que volver sobre mis pasos, alrededor de un kilómetro hasta las inmediaciones del Cortijo del Vadillo donde el Sulayr se “divorcia” del sendero que he traído hasta ahora: PR-A 34. A mi regreso lo retomaré de nuevo para volver hasta Lanjarón. Todo el recorrido que me resta lo voy a hacer por pista forestal, estrecha y muy pendiente en estos dos primeros kilómetros, mas llana y amplia el resto.

Serpentea la carretera loma arriba porque ha de salvar unos tajos que aprecio en la distancia, en la Loma de Cáñar. Cruzo la acequia de las Encinillas y conforme voy ganando altura voy ampliando vistas de la vertiente izquierda del barranco. Atravieso un pequeño bosque de abetos para pasar enseguida a monte cubierto de encinas (Hoyas de Cabrera). Tengo que desechar diversas bifurcaciones que o bien se dirigen más arriba o descienden a los pueblos de Cáñar o Lanjarón. La señalización de este tramo es sencillamente perfecta.

Tras una hora alcanzo el mirador de Cáñar. Pero unos cientos de metros antes me he desviado por un ramal a la izquierda para echarle un vistazo al alto valle del Lanjarón con el Cerro del Caballo cerrándolo. La nieve está en la cota 2.800, blanqueando las cimas, más abajo no ha durado dadas las temperaturas de las que aun disfrutamos. 

Desde el Mirador tengo unas magníficas vistas, primero de la Sierra de Lújar, por estar totalmente enfrentada destacando poderosamente ya que ocupa buena parte del horizonte y detrás aun la Contraviesa; a sus pies el amplio valle labrado por el río Guadalfeo, que hoy aparecía como una cinta plateada recorriendo el centro de toda la depresión.

También avisto los pueblos de Tablones y Órgiva, los dos en las inmediaciones del río y Cáñar asomada a media loma enclavada en un rellano a la solana. Más a la derecha la presa de Rules y Vélez Benaudalla y haciendo de horizonte se vislumbra Salobreña y el mar. Hoy al no estar el día totalmente claro no permitía llegar más lejos.

A partir de aquí la carretera se ensancha y llanea primero entre encinas para más adelante dar paso a los robles. Prácticamente he alcanzado la cota más alta de este tramo 4, sólo quedará una muy leve subida durante el último kilómetro. Voy a atravesar uno de los robledales mas meridionales del sur de Europa, considerado como uno de los paisajes de mayor interés de Sierra Nevada: el Robledal de Cáñar. Me encuentro todavía un helipuerto y una gran alberca para toma de agua en caso de incendio por debajo del recorrido y la casa forestal de Cáñar situada privilegiadamente (como casi todas ellas) desde donde podemos admirar la mitad alta del valle del Río Chico.

En las márgenes de la carretera, en aquellas zonas que permanecen todo el día en umbría aparecen los escasos y minúsculos testigos de la nevada de hace unos días. Atravieso algún barranquillo con su arroyo, activado por el deshielo de más arriba. Como voy en silencio oigo el rumor del agua a mi derecha ya que camino en paralelo a la acequia Grande de Cáñar que discurre unos metros por debajo de la carretera. En este tramo dejo de usar los bastones para apreciar el rumor de las hojas mecidas por la brisa en las copas de los robles mezclado con el otro rumor del agua en su discurrir acequia abajo.

Durante buena parte de la mañana, aunque la temperatura ha sido muy agradable y óptima para caminar, las fuertes pendientes y las frescas rachas de aire no me reconciliaban con el sol. Cuando las nubes lo dejaban calentar me parecía excesivo su aporte y cuando lo ocultaban lo echaba de menos por adquirir demasiado protagonismo el fresco aire sobre mi camiseta húmeda. No ha sido hasta el regreso, cuando la brisa ha cesado totalmente y el sol estaba parcialmente velado por las nubes altas cuando me he sentido cómodo.

Termina la etapa en un área recreativa: Puente Palo, casi a la vez que el bosque de robles. Esta pequeña área, bastante abandonada, con los edificios muy deteriorados y los servicios totalmente inservibles se extiende por debajo de la carretera bajo un crecido pinar que le aporta la sombra. Sentado en una de sus mesas mientras me como el bocadillo he reflexionado sobre el costo que tuvo que suponer poner en marcha todas estas áreas para dejarlas posteriormente caer en el olvido y el vandalismo de los usuarios. Ésta concretamente disfrutó de servicios, bar, mesas y lavaderos para los utensilios. Incluso la fuente que en su día se llamó fuente fresca (hoy totalmente seca), a pesar del paso de la acequia a escasos metros, alimentaba un pequeño estanque con forma arriñonada.

Sólo, y no es poco, me resta volver sobre mis pasos para desandando todo el camino realizado hasta ahora regresar a Lanjarón, donde junto a la Gasolinera aparqué el coche esta mañana. En el camino me demoro un rato para, junto al cortijo de Los Pilones, recoger un buen puñado de castañas. Esparcidas en el suelo, en la propia carretera, con lo que muchas de ellas están pisadas por los vehículos, aun así no me cuesta mucho acaparar un par de kilos para disfrutarlas asadas en casa.                                                                                   




Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.