domingo, 3 de noviembre de 2013

Río Lanjarón (cota 3000 -2500) Sierra Nevada - Granada

Hoy aparecieron las primeras.

En los lagunillos de La Virgen todavía quedan neveros.

Uno de los lagunillos.

Durante la subida al Elorrieta cruzo este ventisquero.

Refugio Elorrieta.

Fachada este del refugio Elorrieta, asomada al Poqueira.

Curso alto del río Lanjarón con el Cerro del Caballo al fondo.

Laguna y Lagunillo de Lanjarón, nacimiento del río del mismo nombre.

Refugio Peñón Colorao actualmente clausurado.

Se dan fuertes contrastes en escasos metros.

Tras una cascada un remanso.

Sin excesivo caudal dadas las fechas.

Río Lanjarón.

El nevero superviviente más bajo en el curso del río (cota 2.660 metros).

Amplios rebaños aprovechan intensivamente los recursos.

Me acerco, ya subiendo, a la laguna Nájera. 

Laguna Nájera.

Laguna, refugio y Cerro del  Caballo.

Algunos ventisqueros adquieren tonos rojizos debido a la acumulación de polvo sahariano.

Con el terreno nevado son imprescindibles: los hitos.

Laguna Cuadrada.

Esta otra bien protegida por el potente farallón rocoso (Charca Pala).

Circo glacial cabecera del río Lanjarón.


Fecha: 11-9-2013                                                             Hoya de la Mora 8h.
M.I.D.E.:2,3,3,4                                                                  L. Yeguas 9'15h.
Duración: 8'30h Semicircular                                           Refugio Elorrieta 10'15h.
Desnivel en subida: 1.250 metros                                    Ultimo ventisquero 11'30h.
Rangos de temperatura: de 8ºC a los 15ºC                     Punto más bajo 12'00h.
                                                                                           Laguna Caballo 13'30h.
                                                                                           Refugio Elorrieta 15h.
                                                                                           Hoya de la Mora 16'30h.


Había pensado hacer un recorrido circular que pasando por el Refugio Elorrieta continuara hasta el Pico del Tajo de los Machos (3.085 m) para un poco más adelante descolgarme por la Loma de Prado Largo hasta la cabecera del río Toril y regresar por Loma Púa hasta la Carihuela, completando así el recorrido de esa vertiente este de la sierra que me es bastante desconocida. De lo pensado sólo he hecho el tramo hasta el refugio, porque a partir de ahí todo ha sido distinto.

El recorrido desde la Hoya de la Mora (2.500 m) hasta el refugio Elorrieta que ocupa la cima del monte del mismo nombre (3.185 m) es un recorrido sobradamente conocido por cualquier aficionado a caminar por Sierra Nevada, se puede hacer en dos horas o dos y media, pasando por la laguna de las Yeguas y los lagunillos de la Virgen. El sendero es claro, únicamente puede presentar alguna dificultad cuando quedan ventisqueros por atravesar y las frías mañanas los endurecen sobremanera. Detalle a tener en cuenta cuando se programe este recorrido.

Una vez llegado al Elorrieta me he dado cuanta de la dificultad de mi itinerario previsto porque se han unido varios factores: la lluvia de estos días anteriores han dejado el terreno muy húmedo; la escarcha depositada por la noche cubría las piedras, y la helada ya se hace notar a partir de la cota 2.800. Estos tres factores han convertido en impracticable el recorrido, ya que las piedras (mayoritarias en mi imaginado itinerario para hoy) cubiertas de hielo desaconsejaban su tránsito y mi interés no era tan alto que me mereciera la pena esperar un par de horas a que el sol hiciera su trabajo.

En lugar de descolgarme hacia el este por la Loma de Prado Largo, me he descolgado hacia el oeste hacia el río Lanjarón. Éste río que nace cerca de la cota 3.000, en un semicircular espacio cerrado por el propio Elorrieta y las primeras crestas del Cartujo, discurre por un profundo barranco que se va hundiendo cada vez más a medida que avanza, llegando a profundizar alrededor de 500 metros por debajo de las cimas laterales que lo delimitan.

Nace en la Laguna Lanjarón y yo hoy voy a recorrerlo lo más próximo al cauce que pueda hasta la cota 2.500 para remontar cuando llegue a los pies del Morrón (2.882) primero hasta la laguna Nájera (2.670 m) y posteriormente hasta la propia del Caballo (2.780 m).

Este profundo barranco del río Lanjarón tiene tres posibles recorridos: uno por el centro que es el que ocupa el río y que yo voy a intentar seguir y dos por las lomas laterales. Por la izquierda recorre la loma un antiguo sendero que nos acerca hasta la población de Cañar, actualmente muy poco frecuentado. Por la derecha (algo más alto que el anterior) discurre otro (vereda cortá) que es el que se usa habitualmente para acercarse hasta el pico del Caballo; éste segundo nos muestra diferentes lagunas y charcas que lo hacen muy atractivo, será mi itinerario de vuelta.

Las dos vertientes del río Lanjarón no podían ser más diferentes. La que se eleva a la izquierda del río, relativamente suave y alomada no presenta grandes tajos ni potentes afloramientos rocosos. La que lo delimita por la derecha, algo más alta, se caracteriza por los fuertes cortados, potentes tajos, sobre todo en su mitad superior que hacen que el sendero tenga que bajar y ascender durante todo el recorrido. Ambas mantienen la cota tres mil de forma casi paralela hasta la vertical del paraje denominado Lavadero de la Reina, a los pies del propio Caballo.

Descolgarme hasta el río lo hago monte a través para una vez junto al cauce hacer prácticamente todo el acompañamiento por su margen derecha. La pérdida de altura es pronunciada y constante. El curso de agua discurre muy rápido formando pequeñas cascadas y rápidos, muy ocasionalmente se remansa y forma algunas pozas. Este es el caso en sus cercanías al refugio de "Peñón Colorao" (clausurado hace algunos años en que se tapiaron sus accesos por estar en mal estado), donde permite algunos prados e incluso en su día se explotaron algunos bancales, no se si como vivero o para la siembra de tubérculos. No he apreciado en estos años que permanece cerrado un progreso en el deterioro lo que me hace sospechar que somos los usuarios con el mal uso que damos a estos enclaves los que aceleramos el deterioro.

Tengo que ir atento porque cuando algún cortado me impide seguir el cauce y tengo que separarme un poco, enseguida, cuando intento volver junto al cauce, me percato de que ya lo tengo decenas de metros por debajo de mi. A medio camino en la cota 2.660 m. me encuentro el último nevero en el fondo del barranco. Hace ya muchos días que lo horadó el río y que éste se colapsó, pero aun mantiene largas y amplias cornisas a ambos lados capaces de cobijarme a mi de pié.

Tanto en el centro del barranco, a ambos lados del agua allí donde las rocas lo permiten, como en las laderas contiguas los prados verdes siempre rodeando arroyos que descienden de los ventisqueros que quedan en las lomas laterales y que se derriten rápidamente alimentan numerosos rebaños, hoy los avistados eran todos de ovejas. Acostumbradas a la soledad, sobre todo los pequeños borregos asustados a mi paso se refugiaban bajo sus madres a la vez que le daban algún chupetón a la teta. Me ha parecido, por la frecuencia de la actitud, que este remedio los tranquilizaba rápidamente.

Cuando llego a los pies del Morrón, antes del denominado Lavadero de la Reina, decido no progresar más y remontar (estoy en la cota 2.500 m). Primero hasta la laguna Nájera que a fecha de hoy presentaba un paupérrimo aspecto con apenas grosor en la lámina de agua. Sigo ascendiendo hasta la Laguna del Caballo y accedo a ella por el fallido aliviadero artificial que se intentó durante el siglo pasado para aumentar el aprovechamiento de agua. Decido no subir al Caballo por lo que he llegado al punto más lejano de la excursión de hoy, a partir de aquí todo es retroceder. Regreso que he decidido hacerlo por "Vereda Cortá".

Este recorrido con un par de fuertes repechones va a media altura soslayando diferentes tajos y desde él se avistan todas las lagunas que hay en el recorrido (Caballo, Nájera, Cuadrada, Bolaños, Charca Pala y al menos otros tres embalsamientos más efímeros entre ellas), antes de llegar de nuevo al río. A medio camino puedo apreciar a mi derecha una serie de promontorios rocosos en que se advierte claramente la acción erosiva glaciar cuando todo este terreno estaba ocupado por hielos glaciares.

Decido seguir el sendero por lo que dejo a mi izquierda tanto el Lagunillo como la laguna Lanjarón, donde nace el río del mismo nombre por tenerlo ya visto de otras ocasiones y por no añadir más cansancio al que llevo ya acumulado. La subida hasta el refugio Elorrieta es larga y tediosa. Hay que remontar todo el antiguo circo glaciar para una vez arriba, ya que el sendero se acerca hasta la misma cima donde se ubica el refugio, iniciar el descenso por la otra vertiente para el acercamiento hasta los lagunillos de la Virgen y Laguna de las Yeguas.

Llegando a las Yeguas comienzan a caer las primeras gotas de lluvia, al principio tímidas y escasas para enseguida convertirse en granizos que aunque no adquieren gran tamaño, a la velocidad con la que caen se dejan sentir. Espero unos pasos para apreciar si va en serio o es un amago tormentoso para terminar parando y localizar la capa en la mochila antes de quedar totalmente mojado. Llegando a los albergues, la amenaza de lluvia ha quedado atrás y ya con el coche, llegando a Granada me vuelve a calentar el sol.

Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.