jueves, 17 de enero de 2013

Silleta (Padul - Dílar) Sierra del Manar- Granada

Ermita nueva, junto a la que hay un aparcamiento.

Panel informativo de inicio del recorrido.

Las labores agrícolas de la recogida de la aceituna en plena apogeo.

Enseguida el sendero se adentra por bosque de pinos.

Indicadores de las dos ermitas y casi en medio del camino.

Precioso y recoleto edificio que fue la Ermita Vieja, hoy refugio.

Algo por encima de la Ermita Vieja está esta fuente que alimenta la alberca.

No es la cima del punto geodésico pero se puede llegar cresteando por aquí.

Una vez arriba de la cima en su extremo este se abren panorámicas amplias hoy deslucidas por la bruma.

El hito que señala la cima de la Silleta.

Sierra Nevada de telón de fondo, desde el Veleta hasta el Caballo.

La amplia vega de Granada con Dílar en primer término.

La aparente regularidad  visual de la Silleta desde Granada es puro espejismo aquí arriba.

Lástima que la bruma no nos dejara apreciar con claridad la hoya y lagunas de Padul.

Terminado el recorrido circular volvemos al punto de partida.





Fecha:13-12-2012                                                           Ermita nueva                    8h.
M.I.D.E.:2,2,2,2.                                                               Ermita vieja                     9'45h
Duración: 7h 15' (38.800p)                                            Puerto Mala Mujer           10'45h. 
Desnivel en subida: 600 metros                                    Silleta                              12’00h
Rangos de temperatura: de 3'5ºC a los 15'5ºC          Ermita nueva                  15'15h.


Hoy, de nuevo, he contado con la compañía de mi hijo Carlos y casi como siempre que salimos juntos ha sido él el que ha elegido el destino de la excursión: La Silleta. Lo dejo así para no incrementar la polémica entre “paduleños” y “dilareños” que se disputan el nombre del cerro por estar a caballo entre ambos términos municipales.

La Sierra del Manar por la que vamos a movernos durante casi todo el día, está situada en la parte occidental del Parque Natural de Sierra Nevada y ostenta una altitud máxima de 1.520 metros en el Cerro de La Silleta. Integrada en la formación carbonatada del Trevenque, formando parte de un gran acuífero, un gran almacén subterráneo de agua que aflora por distintos manantiales: Mina de la Purísima, Agüadero, Fuente de la Zorra y otros, abasteciendo también a las Lagunas del Padul.

Por su riqueza biológica e interés geológico, este humedal está considerado como uno de los importantes ubicados en el sureste peninsular, con una extensión aproximada de unas 60 Has. encharcadas que da vida a una rica población lacustre, aunque en épocas lluviosas esta extensión se ve ampliamente superada. Esta zona húmeda tiene especial relevancia por ser la única natural en la provincia de Granada y por ser lugar de paso y asentamiento de multitud de aves, habiéndose llegado a contabilizar hasta 158 especies distintas. Hacer notar además que todo el subsuelo de la antigua laguna, está ocupado por una turbera, la mas meridional de Europa.

La vegetación autóctona la representan los sabinares y matorral principalmente de aromáticas como romeros, tomillos, lavandas y distintas especies de jaras, mezclado con pinares de repoblación (mayoritariamente carrasco), fácilmente identificables por su mayor densidad; plantaciones realizadas alrededor de los años 50 del siglo pasado de forma manual por lo que se respetó sobremanera el suelo original. Las arenas dolomíticas que componen estos suelos son muy pobres en nutrientes a la vez que de escasa capacidad de retención de agua, si a ello sumamos la presencia de magnesio ( el magnesio es un nutriente esencial para las plantas) pero en elevadas concentraciones es venenoso para la mayoría de las especies vegetales, lo que provoca una alta especialización y por ello endemismos locales que le dan un gran valor a esta sierra (endemismos de dolomías).

Esta sierra está comprendida geográficamente entre los Alayos de Dílar y el Suspiro del Moro y en ese sentido la vamos a recorrer. Aunque la parte más alta es la cima del Cerro de la Silleta (1.532 metros) el punto geodésico está situado en el otro extremo de la cresta ostentando una altitud de 1.520 metros. Entre ambos hay una pequeña depresión que se le quiere asemejar a la de una silla de montar, de lo que puede provenir el nombre.

Para llegar hay que acercarse y atravesar toda la población de Dílar (población llamativa por la forma del territorio que ocupa, una larga franja de terreno de más de 25 kilómetros de larga por sólo algo más de 5 km de ancha, que se prolonga desde el Suspiro del Moro (850 metros) hasta la cima del Veleta (3.394 metros). Guiándonos por los indicadores que nos acercan hasta la Ermita Nueva, muy por encima y fuera del casco urbano; aunque quizás nos se de mayor utilidad seguir los indicadores anunciadores del Hotel Zerbívetta, ubicado en sus proximidades, bastante más visibles y mejor conservados.

Otro acceso se puede hacer a través de la población de Otura. A medias del recorrido que hace la carretera que une las poblaciones de Otura y Dílar, frente a unas urbanizaciones nace una carretera asfaltada que serpenteando por las lomas nos acerca directamente hasta Ermita Nueva sin tener que atravesar la población de Dílar ya que la deja por debajo en su recorrido. 

Por detrás de la Ermita arranca una pista que será el inicio del recorrido. Un centenar de metros y ya estamos junto a un panel informativo del circuito circular que nos proponemos realizar. El primer tramo, bordeando terrenos de cultivo (almendros y olivos) es un carril que se dirige sin vacilaciones hasta el pie de las primeras lomas claramente delimitadas por el verde de los pinos. Son poco más de las ocho de la mañana y ya saludamos a algún “cosechador de aceitunas”, que con su máquina envuelve el tronco de las olivas y tras desplegar un manto de forma automática le da un buen meneo al árbol para que se desprenda de su fruto.

Justa al llegar al límite de los pinos comienza la ascensión que se prolongará durante un buen rato para darnos un descanso llaneando una vez alcanzada la cima de la loma e incluso un poco de bajada posteriormente hasta enlazar con una arenosa rambla por la que vamos a ascender durante un trecho hasta encontrar de nuevo a nuestra izquierda el sendero que vuelve a empinarse. Tras un buen rato de subida bajo la protección de los pinos en todo el recorrido llagamos a un carril que atravesamos porque el sendero sigue justo enfrente, para volver a él unas curvas más arriba. Aquí abandonamos el itinerario que nos acercaría hasta nuestro destino.

Tomamos a la izquierda para acercarnos a la Ermita Vieja, ahora refugio reconstruido. Pequeño y bonito edificio junto a un recinto vallado que protege en su interior un gran depósito de agua utilizado por el servicio de extinción de incendios. Un poco por encima y junto a un gran nogal encontramos una fuente que alimenta un estanque de generosas dimensiones. Hoy fuente y estanque rebosantes de agua. Después de esparcirnos un rato en el paraje, toca regresar sobre nuestros pasos para retomar de nuevo el carril (en sentido contrario) que nos acercará a la Silleta.

Tras caminar de nuevo un rato por él, hay que ir atentos porque pasa casi desapercibido un desvío por el que hay que abandonar el carril (Puerto de Mala Mujer) para retomar un sendero (izquierda) que ya debajo de la cima más noreste de la loma, la va a rodear para llegar a la cresta situada mas al sur, para terminar de ascender por su cara este, donde se ubica el punto geodésico. Podemos obviar éste último tramo de recorrido y tomando un sendero de grava suelta muy visible y marcado, ascender a esta primera cima de la larga loma de la Silleta y a partir de ella, cresteando, acabar en la última.

Esta es la opción elegida por nosotros. Aunque a media loma, junto a los restos de un redil se pierde el sendero, el frecuente paso de los visitantes permite ascender "cómodamente" hasta la cima y una vez en ella, basta limitarse a seguir literalmente por la cresta, salvando algún pequeño tajo mediante rodea, para llegar hasta la cima que ostenta el punto geodésico, situada en el extremo sur de la loma. A partir la Silleta pierde rápidamente altura hasta morir por encima de las urbanizaciones de la población del Padul.

Durante el tránsito por la cresta tenemos una amplias vistas, por un lado de toda la depresión del Padul y Dúrcal con Nigüelas al fondo; por otro la amplia vega de Granada donde es difícil delimitar los límites de las distintas poblaciones que la ocupan ya que sus construcciones están tan juntas que aparece visualmente una continuidad de construcción.

Llegado al hito sólo resta iniciar el regreso. Podemos descender hacia Padul que no es el itinerario escogido por nosotros. No es nuestro caso porque el vehículo lo abandonamos esta mañana junto a la Ermita Nueva y hacia allí hemos de dirigirnos. Para los conocedores del terreno aconsejo hacer el recorrido circular por Barranco Hondo, el sendero arranca justo a los pies de la última cima visitada y comienza con una fuerte bajada dirección oeste.. A los que no dominen la geografía local les aconsejo regresar por el mismo itinerario que se hace subiendo, ya que la falta de indicadores hace muy probable la pérdida.

Así como para la subida las indicaciones son suficientes, no ocurre lo mismo en la bajada ya que en las faldas de la Silleta y junto a un cortijo (cortijo del Manar), o faltan las señales o se dan por sabidas, lo que crea gran incertidumbre a los no conocedores, provocando, como me consta que en algunos casos haber tenido que desandar lo andado y este tramo último era de fuerte bajada.






Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.