jueves, 15 de noviembre de 2012

Sierra de Baza III (Floranes-Cerro Panizo y Bastidas) (Granada)

Encrucijada de caminos.

Bosque de pinos de repoblación.

Comienzo a divisar las lineas de colores que dibujan los bosques de ribera.

Mirador Bastidas, estrategicamente colocado.

Desde el mirador Bastidas domino una gran parcela de esta sierra.

Los "frutos" otoñales emergen después de las lluvias.

El sendero a tramos amplio y cómodo.

Pequeño puente en el recorrido de la acequia para salvar un barranco.

Restos de un antiguo molino algo por encima del arroyo.

Conjunto de cuevas denominadas de "La Golfa".

Panal en el techo de una de las cuevas de La Golfa.

Cortijada "La Bastida" en reconstrucción.

Uno de los varios pilones existentes en el área Bastidas.

Área recreativa "Las Bastidas".

Amplia gama de colores para disfrutar.

En otoño los arroyos quedan marcados por el color.

Casa forestal Floranes.

Floranes con escalinata y arco de entrada.

Vista general del área recreativa "Los Olmos".

El arroyo de Las Motas atraviesa el área Los Olmos.

Grandes árboles que con su sombra ayudan a hacer agradable la estancia.


Zona de mesas y barbacoas de "Los Olmos"



Fecha: 31-10-2012                                                 Refugio Floranes                 8'30h.
M:I:D:E:: 2,2,3,3.                                                     Mirador Bastidas                 9'00h.
Duración: 6'30h. (30.000 p.).                               Bifurcación                           9'30h.
Desnivel en subida: 500 m.                                  Cueva de la Golfa               10'30h.
Rangos temperatura: 2'5ºC - 15ºC.                   Área recreativa Bastidas  11'15h-11'45h
                                                                                   Refugio Floranes                 15'00h

En otoño del año pasado hice mis primeras incursiones a la Sierra de Baza y recorrí los cortos senderos que hay junto al Cortijo Narvaez (Centro de interpretación) y otro algo más largo, coincidiendo con un tramo del GR-7. Este otoño quiero hacerle al menos otras tres visitas para adquirir un conocimiento más amplio y completo de esta pequeña pero elevada sierra que tengo algo olvidada.

Como los recorridos a los que he tenido acceso documentalmente a través del personal que trabaja en Medio Ambiente, son algo cortos voy a tratar de enlazar al menos dos de ellos en cada uno de mis acercamientos a esta sierra. Hoy tomando como punto de partida la casa refugio de Floranes para recorrer dos senderos señalizados denominados: Floranes – Cerro Panizo y Floranes – Bastidas.

El primero es mitad lineal y mitad circular con un recorrido de unos tres kilómetros y se solapa en parte con el segundo con el que comparte algo menos de un kilómetro. Este segundo es lineal en su totalidad y con un recorrido de unos cuatro kilómetros. Calificados con dificultad baja y media respectivamente presentan un desnivel acumulado de unos 400 m. aproximadamente, espero recorrerlos en un tiempo de unas seis horas.

Para llegar al punto de salida (Casa forestal de Floranes) tengo que recorrer unos ciento treinta kilómetros que separan este enclave de Granada. Tomo la autovía de Murcia para abandonarla al entrar en la población de Baza porque aquí tengo que enlazar con la A-334 (Caniles) y llegado a esta población tomar la comarcal GR-8101 dirección Escullar. Tras unos 14 km me desvío por un carril que nace a la derecha que nos adentra en la sierra y parque natural por donde he decidido encaminar mis pasos hoy.



Floranes – Cerro Panizo. Algo por debajo de la Casa Forestal Floranes encuentro los distintos paneles anunciadores de los senderos. Inicio el sendero por la derecha, por el camino que baja por el barranco Floranes. Voy a caminar por entre pinares de repoblación durante todo el día. A medio camino me encuentro una bifurcación, es un corto sendero que me acerca hasta el mirador de Bastidas. Desde aquí se domina prácticamente todo el valle de Bodurria, llamándome la atención los verdes intensos, lavados por las lluvias de estos días, y los ocres y amarillos del bosque de ribera que se asienta en las márgenes de los arroyos.

Desde este mirador se obtienen una de las mejores vistas de esta parte de la sierra: cortijo de Bastidas y de Balsillas, Cuevas de la Golfa, barranco de la Tejera y los calares de Rapa y Santa Bárbara. Volver sobre mis pasos para reintegrarme al sendero circular. El recorrido se limita a rodear el cerro Panizo (1.532 m.) al que subiré ya de regreso, antes de volver a la bifurcación para iniciar el segundo sendero del día. Casi toda la sierra está repoblada de pinares, predominando el resinero, a los que sigue el carrasco, silvestre y salgareño. Todas estas repoblaciones se efectuaron entre los años cuarenta y setenta del siglo pasado.

Es un corto sendero apto para todos los públicos ya que sólo tiene una pequeña subida casi al final que en ningún caso debe desanimar a nadie. El recorrido se puede hacer en su totalidad en alrededor de una hora. Si vamos en silencio podremos avistar cabras aunque bastante más esquivas que las que me encuentro en Sierra Nevada, aquí apenas se dejan ver.

El terreno en estas lomas está lleno de pequeñas paratas que se usaban para sembrar frutales, en algún caso sólo un árbol o para acumular algunos metros cúbicos de tierra donde sembrar cereales con los que aumentar los escasos recursos con que contaban los antiguos pobladores de esta sierra dedicados casi en exclusividad a la ganadería.



Floranes – Bastidas. Durante este recorrido que según la información debe durar algo menos de dos horas, al ser lineal me va a ocupar alrededor de las cuatro. La información que poseo habla de iniciar el recorrido en el Área recreativa Bastidas para terminarlo en Floranes. Yo lo voy a hacer en sentido contrario para la ida y en el recomendado para la vuelta ya que se trata de un recorrido lineal. Los primeros tramos del sendero son de bajada moderada y a veces brusca por el barranco de Floranes. Conforme voy bajando noto como la humedad se va adueñando del terreno y del ambiente, buena muestra de ello son las frecuentes setas que voy avistando, generalmente junto a los troncos de los pinos y la mayoría de buen tamaño. Las lluvias de estos últimos días y el tupido bosque hacen que el ambiente húmedo se mantenga durante más tiempo, todo ello ayudado por las moderadas temperaturas que tenemos ahora.

El recorrido está señalizado mediante postes indicadores de madera y allí donde estos escasean o sencillamente faltan se levantan hitos (apilamientos de piedras), confeccionados por los usuarios de estos senderos con excelente criterio. Entre unos y otros ha quedado el sendero totalmente visible aun en aquellos lugares en que por algún desprendimiento o junto a los arroyos en que la caída de la hoja o la abundante maleza suelen ocultarlo, colaborando a que su seguimiento resulte más fácil y sea difícil perdernos.

Cuando pierdo altura y me acerco a los barrancos el paisaje cambia radicalmente, cambio el verde intenso de los pinos por los amarillos de los álamos que se alinean en los barrancos ocupando la zona más cercana al cauce. Así desde arriba se dibujan las líneas de más humedad, que en esta zona, son todos los fondos de los barrancos, destacando el del Bodurria por su longitud y su mayor amplitud a tramos.

Una vez atravesado el arroyo comienzo la ascensión hasta los cortijos de Bastidas. Una serie de construcciones en los que se está, o estaba, trabajando en su recuperación (actualmente no he apreciado ninguna actividad). Aquí hay que estar atentos para no perder el sendero de bajada, yo he optado por enlazar con el carril y hacer toda la bajada por el mismo. A la vuelta recorreré el sendero.

A media subida me detengo en lo que aparenta ser un excelente mirador natural, ubicado a la misma altura en que se encuentran las cuevas, justo en la loma de enfrente, permite distinguir los distintos cobijos aprovechados tradicionalmente para los rebaños, ampliados con muretes de piedra para aumentarlos y dar mejor cabida a los rebaños . Algunas de las oquedades se han preparado mejor para habilitarlos como cobijo para los pastores. Las muestras de fuego dejan patente el prolongado uso a través del tiempo de estas cuevas.

El área recreativa Bastidas es un lugar aparatado a ambas orillas del rio, ensombrado por los álamos a ambos lados del cauce, con diferentes mesas, barbacoas y piletas de agua. En su día dispusieron de servicios actualmente “fuera de uso” como nos ilustra la leyenda. Me ha parecido un sitio mágico por la abundancia de agua, por el suelo tapizado de hojas a medio descomponer y la humedad abundante le dan un olor especial, por otro lado el silencio y la soledad de los que he disfrutado el rato en que he permanecido en ella comiéndome el bocadillo han ayudado.

El regreso se ha alargado algo más porque me he acercado para visitar las cuevas de La Golfa, encontrándome que los únicos usuarios que hoy las habitan han sido unos cientos de ajetreadas abejas que han colgado su colmena (unos cinco panales) en el techo de una de las cuevas. Todavía me entretengo aun mas por querer seguir un carril avistado esta mañana al inicio de la jornada. Después de seguirlo un rato me he dado cuenta que enlazaba con uno de los recorridos previstos para otra salida por esta sierra, por lo que definitivamente he regresado.


Área recreativa “Los Olmos”. Ya de regreso, bajando hacia Caniles he visto anunciada en la misma carretera otra área recreativa, dado que era temprano y me quedaba día he decidido bajar para hacerle una visita. La separa de la carretera asfaltada algo más de un kilómetro de carril bastante bien cuidado. Habilitada junto al arroyo de las Motas, recibe el nombre de algunos ejemplares de olmo de buen tamaño que hay en las inmediaciones. De menor tamaño que la de Bastidas, se sitúa junto a una cortijada que a media loma domina todo el valle. Con amplios espacios aparatados que actualmente no parece que se cultiven ya que lucen unos extensos y verdes prados, que acaparan mi atención cuando me acerco, dándolo a todo el espacio un aspecto muy bucólico.



Recordatorio: en nuestras salidas al campo sólo debemos dejar nuestras pisadas, todo lo demás: impresiones, fotos y residuos (orgánicos e inorgánicos), deben regresar con nosotros.