miércoles, 24 de octubre de 2012

Jardines Botánicos (Sierra Nevada - Granada)

Entrada al Jardín Botánico de la Cortijuela.

Se extiende a los pies del Trevenque, cara norte

Panel introductor

Algunas plantas tienen nombres muy especiales.

En las zonas más húmedas las yedras progresan.

Parte del atractivo recorrido.

Posiblemente el ejemplar más longevo del jardín.

Si caminamos despacio y en silencio podremos avistar distintos animales.

Como en cualquier jardín no puede faltar una telaraña.

Dispuestas las semillas para emprender el vuelo.

Vista general del espacio que ocupa el jardín.

Para ciertas plantas es imprescindible la existencia de agua de forma permanente.

Edificio de recepción del jardín botánico "Hoya de Pedraza"

Cartel anunciador a pie de carretera, junto al aparcamiento.

Fuente de Don Manuel.

Los paseos habilitados para hacer un recorrido por Hoya de Pedraza.

Amplia panorámica del jardín con el Veleta al fondo.

Cuidados paseos nos guiarán durante la visita por los distintos ambientes.

Joven lagarto ocelado que se dejó fotografiar confiadamente.

Panel anunciador del Jardín Botánico Universitario

Entrada junto al albergue de su mismo nombre.

En su reducido espacio cuenta con miradores y alguna charca.

Espacio dedicados a la crianza de plantas endémicas.



JARDINES BOTÁNICOS DE SIERRA NEVADA   (Sierra Nevada - Granada)

Una de las formas de proteger  algunas plantas en peligro de extinción o endémicas de una región es intentar cultivarlas de forma controlada en espacios habilitados para tal fin en el propio territorio en el que se asienta la especie en cuestión. Con esta filosofía nacieron los diferentes jardines botánicos que subsisten dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada.

Para ubicarnos transmito algunos datos que dejan patente la riqueza y la exclusividad de la flora penibética: Sierra Nevada  en relación con el resto de la península posee el 30% del total de la flora ibérica, a pesar de ocupar solo el 0’4% de su territorio; en relación con el área mediterránea se asienta en ella el 7% de la flora, ocupando solamente el 0’01% del territorio.  

Las especies se catalogan como amenazadas cuando las condiciones ambientales del terreno en que se desarrollan, por alguna causa empiezan a sufrir la presión o bien del hombre, del ganado, la erosión o el cambio climático, lo que  las hace escasear  hasta el punto en que la reproducción en su medio natural se hace difícil o prácticamente  imposible, la falta de reproducción provoca que muchas especies acaben desapareciendo. Ante este hecho y con el ánimo de preservar algunas de esas especies, estudiarlas e incluso poder reimplantarlas mediante repoblaciones en su medio es misión que quieren cumplir los jardines.

Ya que en Sierra Nevada están catalogadas el 80% de las especies endémicas de toda Europa, la red de jardines botánicos cuenta con dos espacios dedicados al estudio y preservación de estas especies: “El Jardín de la Cortijuela” y el “Jardín Hoya de Pedraza”, y un tercero, más pequeño, que se cerró en el año 2001 y el de mayor cota 2500 m. el Jardín Histórico de la Universidad de Granada.


La Cortijuela, creado en el año 1965, se sitúa en la cabecera del barranco del Hüenes, a los pies del Trevenque “el rey de la media montaña”, sobre terreno calizo dolomítico rodeado de arenales con una extensión de 12’4 hectáreas, ubicado dentro del término municipal de Monachil. En la cara norte se ha acotado, mediante valla metálica, un espacio para protegerlo de la depredación de los rumiantes, que desde el antiguo cortijo de La Cortijuela (convertido en centro de recepción y que cuenta con una fuente), se extiende loma abajo hasta el torrente, al fondo del barranco. Se ubica entre los 1600 – 1700 metros de altitud.

Cuenta con un recorrido de unos dos kilómetros y medio por los senderos habilitados, que nos permite pasearnos por las diferentes zonas representadas: encinares, lastonares, herbazales, helechales, juncales y  espinares, mientras recorremos los distintos caminos señalizados que cuentan con distintos miradores y bancos para poder sentarse y contemplar o escuchar. Al indudable interés del propio jardín hay que añadirle el valor paisajístico por el entorno en que se encuentra.

En el jardín se reproducen algunas especies que están catalogadas como “vulnerables” y/o “en peligro de extinción”. Al segundo grupo pertenecen el Roble melojo, la Santolina, Acebo; perteneciendo al primero plantas como el Arce de Granada, Narciso de Sierra Nevada o la Manzanilla Real, entre otras muchas.

Los jardines desarrollan su trabajo mediante tres grupos de actividad básicamente: conservación e investigación, educación ambiental con el objetivo básico de concienciar y sensibilizar de la importancia de nuestro patrimonio forestal creando actitudes favorables hacia la conservación de la flora por el público en general, así como dar a conocer el papel que juegan los jardines botánicos y los medios que se utilizan para la conservación de las distintas especies silvestres y por supuesto todo ello facilitando el uso público del espacio.   


El segundo jardín botánico y mayor de todos en cuanto a espacio ocupado: “Hoya de Pedraza” tiene una extensión de 16 hectáreas y se asienta junto a la carretera de acceso a la estación invernal Pradollano ubicado en Sierra Nevada, a unos cuatro kilómetros antes de llegar a la estación de esquí, en el paraje conocido como “Fuente de Manuel”, dentro del término municipal de Monachil. Al igual que el anterior ocupa un espacio vallado en la loma que desciende hacia el río Monachil, entre las cotas 1950 – 1980 metros. De mas reciente creación, ya que nace como proyecto a principios de 2007, no será hasta primero de junio del año 2010 cuando se abra al público, hecho que rápidamente se deja ver por no estar muchas de las zonas asentadas, ya que como todo espacio vivo necesita un tiempo.

Quiere acoger la flora y vegetación tanto de las altas cumbres de Sierra Nevada como de las faldas de la Alpujarra. Recoge un total de 198 especies amenazadas o de interés, y hasta el momento se han introducido 4.800 especies arbóreas y arbustivas características de las zonas que pretende representar: Sierra Nevada, Sierra de los Filabres, Sierra de Gádor y Sierra de Lújar – Contraviesa.

El jardín se estructura en diferentes secciones: Jardín de especies amenazadas, Vegetación silicícola, Vegetación Calcícola, Vegetación de Ribera, Vegetación Caducifolia, el Pinar y por último el Arenal. Las distintas áreas están unidas mediante senderos interpretativos, a la vez que cuenta con un aparcamiento, área de recepción y aula taller para actividades ambientales.


Para terminar mencionar un pequeño jardín botánico, ya que solamente ocupa una hectárea de monte, que ubicado a mayor altura que los anteriores (2.500 metros) en el paraje denominado Hoya de la Mora correspondiente al término municipal de Monachil, creado en el año 1965 dependiente de la Universidad de Granada que lo mantuvo durante décadas, junto al Albergue Universitario de Sierra Nevada y el más antiguo de todos. Fue un proyecto pionero sustentado por varios botánicos granadinos. Se cerró al público a principios del año 2001.

Está habitualmente cerrado por lo que el acceso al público no se da como característica de cualquier jardín. De reducidas dimensiones fue un intento de aclimatación de diferentes especies arbóreas a la altitud llegando a concentrar un centenar de especies vegetales endémicas. Delimitado como los anteriores mediante valla metálica, está bastante abandonado, dato que se deja ver en cuanto nos damos una vuelta por su perímetro.

Como segunda misión tenía el ayudar al Parque Nacional de Sierra Nevada a conocer, difundir y mantener la gran riqueza biológica que sustenta la sierra más alta del sur de Europa. Desde sus inicios se ha intentado mantener algunas de las especies más amenazadas del hábitat serrano. Tratando de simular los diferentes espacios que se dan en la sierra, para lo que se  han recreado tanto una zona de borregil mediante riego artificial como otra de  pedregales, junto a un pequeño bosque de coníferas.