lunes, 21 de febrero de 2011

Realejo (Granada)


Fachada principal de la Iglesia de Santo Domingo
En la plaza existe una estatua de Fray Luis de Granada, hijo ilustre del barrio.

















Campo del Príncipe con el famoso y seguido Cristo de los Favores.








Plaza Puerta del Sol, en la zona alta del barrio.










Iglesia de San Cecilio







Ejemplo de calle estrecha y escalonada.














Fuente que me encuentro durante el recorrido.












La cuesta como recurso para ganar altura.
















Una de las calles escalonadas que dan servicio al barrio.













Antiguo lavadero público en la Plaza.














Torres Bermejas, coronando la colina.


















En otra entrada anterior ya anticipé que el Realejo junto con el Albaicín eran los dos barrios granadinos por los que los paseos se hacen irrepetibles por la cantidad de rincones y callejuelas que los conforman, lo que ayuda a que cada vez que los visitas encuentres rincones nuevos y detalles llamativos. Si a esto añadimos la cambiante luminosidad que los embarga dependiendo de que las visitas se hagan por la mañana, la tarde o el anochecer, a poco que pongamos de nuestra parte y ayudados de la imaginación podemos recrear mil y una historias.

El Realejo era el barrio judío (se llegó a llamar la Granada judía). Cuando los cristianos consiguieron tomar definitivamente Granada al mando de los Reyes Católicos, sufrió un fuerte expolio por la ancestral enemistad y repulsa que tradicional y culturalmente producían los judíos, recordemos que alimentadas por las más fanáticas ideas religiosas y en algunos casos fomentadas por los intereses políticos del momento. No en vano durante la inquisición fueron uno de los colectivos más castigados ya que se les acusaba de casi todo, desde sacrificar niños pequeños a ser los causantes de plagas y males diversos, sin olvidar la acusación de deicidio tradicional avalada por la lectura del evangelio de Mateo en que habla textualmente de que "todo el pueblo" pidió la crucifixión de Cristo, cualquier razón era válida y aceptada rápidamente por el pueblo para asediar sus barrios y esquilmar sus riquezas. Sin olvidar que habitualmente vivían en guetos a las afueras de las poblaciones, extramuros. Después de la Toma de Granada el barrio fue renombrado “El Realejo” pues había sido apropiado por la Corona.


Ya la primera expulsión de los judios de un reino se produjo en el 1182 en Francia, a partir de ese momento se fueron tomando decisiones similares en los distintos reinos europeos, hechos que se alargan en la historia hasta el siglo XVI culminando el proceso con la expulsión de los Estados Pontificios en los años 1569/1593. En España la decisión se tomó justo después de acabada la Reconquista en el año 1492, expulsión adoptada por los Reyes Católicos, y que fue celebrada como signo de modernidad por los demás estados europeos. Sin olvidar que ya Claudio los expulsó de Roma en el año 51.

Recuerdo ahora que en mis prácticas religiosas de la niñez todavía se aludía a los judíos, así en genérico, por haber matado a Cristo. Y ya se han celebrado los quinientos años de la toma de Granada. Qué difícil es erradicar los tabús culturales cuando no hay la más mínima intención de hacerlo y por otro lado no usamos la racionalidad para su fin más obvio: pensar.

Pero volvamos al barrio. Se puede delimitar entre la margen derecha del rio Genil, ladera arriba hasta el Auditorio Manuel de Falla o Los Mártires y por el oeste, la calle San Matías, Plaza Nueva y las Torres Bermejas y los bosques de la Alhambra por el norte. Coronada por la Antequeruela, barrio ubicado por debajo del Auditorio que la ocuparon los judíos que huían de Antequera cuando la conquistaron los cristianos (1.410) y que es merecedora de al menos tres visitas obligadas (Mártires, Casa-Museo Manuel de Falla y Fundación Rodríguez Acosta) y como colofón, por supuesto, no puedo olvidarme de las Torres Bermejas.

Se aprecian dos partes diferenciadas en el barrio, la parte baja que podríamos situarla desde la calle Molinos hacia el río, y la alta escalando altura ladera arriba del monte Mauror. Las diferencias entre ambas son claras. La parte baja tiene las calles algo más anchas y de trazado mas largo, algunas formando incluso claras cuadrículas conservando casi nada de su trazado primitivo, mientras que en la alta, conservando mucho mas su trazado primitivo son estrechas, intrincadas, en cuesta y escalonadas, lo que hace que sólo posea un espacio al que podemos llamar propiamente plaza: Puerta del Sol.

En la parte baja reinan por derecho propio dos lugares emblemáticos, Santo Domingo, iglesia y plaza con una estatua de Fray Luis de Granada delante de la iglesia (1.512), sede del tribunal de la Inquisición y vivienda de Torquemada (uno de los más duros inquisidores), en el que se mezclan los estilos barroco, gótico tardío y renancentista por un lado y el Campo del Príncipe, por otro. Éste último mandado acondicionar como explanada por los Reyes Católicos, sobre un solar antiguo cementerio musulmán, pocos años después de la Toma (1.497), con la idea de celebrar en el lugar el matrimonio de su único hijo varón. Luego por avatares del destino, la mencionada boda se celebró a muchos kilómetros de distancia, en el norte, Cantabria. Actualmente, en verano, es uno de los centros de la vida nocturna, poblándose de mesas de los numerosos bares de la zona.

Por encima del Campo del Príncipe nos encontramos la Iglesia de San Cecilio (patrón de Granada), edificada sobre una antigua mezquita en 1540, como casi todas las de Granada, ya se utilizaba para el culto cristiano desde 1501.

En la parte alta destaca la “gran plaza” Puerta del Sol con su lavadero público, bastante bien conservado. El lavadero público se concibe como un espacio exclusivamente femenino, lugar que se aprovecha, dada la menor presión social y familiar, para transmitirse información sobre hechos de la vida cotidiana que se verían limitados en otros ámbitos. Para preservar ese espacio de libertad y por otro lado por entender que los movimientos del cuerpo de la mujer en el proceso de lavado pueden ser incitantes, se llegan a dictar ordenanzas específicas que regulaban el uso de los mismos y hasta el tránsito por los alrededores. Sirva de ejemplo una Ordenanza Municipal que regulaba esta actividad fechado el 27 de marzo de 1548 perteneciente al Archivo Municipal de Caravaca: "Ninguna personas de ninguna calidad que sea, sean casados ni de día ni de noche pararse en los lavaderos y hornos a mirar a las mujeres que estan lavando o cociendo... e quien lo haga caiga en pena de tres reales... e además de la dicha pena estén tres días en la cárcel. E lo mandaron pregonar públicamente en la plaza e cerca de los dichos lavaderos".


Sin olvidar las casas museos de Manuel de Falla y Conchita Barrecheguren en la antequeruela alta, justo por debajo del auditorio y los Mártires, ambas visitas obligadas junto a las Torres Bermejas. La casa museo de Falla fue su residencia hasta la salida de España junto con su hermana. Es una pequeña casa de dos plantas con un pequeño jardín, que apenas consigue mantenerse con la recaudación de las entradas (2 euros) ya que parece abandonada y con múltiples dificultades para conseguir las partidas monetarias pertinentes de las instituciones, no ya para la mejora sino simplemente para el rutinario mantenimiento del edificio.

En cuanto a la de Conchita, las personas que se han acercado a su figura la presentan como una joven de acusados contrastes (murió a los 22 años), impulsiva, valiente, ardorosa, dulce y suave. Aunque inclinada a desarrollar una vida religiosa que no pudo cumplir, lo que no le impidió en su propia casa vivir una vida de intensa fe, que para muchos fue de santidad. Hoy se está cerca de subirla a los altares.

El Carmen de los Mártires es un típico carmen granadino con una vivienda lujosa y jardines en varios y amplios niveles. Imprescindible para el mantenimiento de los jardines y huertas era el agua, así llama la atención el lago por su tamaño y por estar ubicado en alto, al objeto de poder surtir de agua a los distintos jardines que en su día poblaban el carmen: francés, inglés, español, jardín romántico, aunque difícilmente reconocibles hoy día. Es en las islas dentro del estanque donde se sitúan los árboles más viejos del carmen, siendo algunos de ellos los originarios. Se añadió ya en el siglo XX el patio nazarí, echando en falta algo representativo local. Inspirado en el Patio de la Acequia (Generalife), dispone de un largo estanque adornado de calas y macetas. Llaman la atención las parejas de pavos reales que se mueven en libertad por la zona.

Las Torres Bermejas constituyen un importante baluarte fortificado para la defensa del sector sur en que se encuentran dominando buena parte de la vega de Granada y están enlazadas con la Alcazaba de la Alhambra mediante una muralla. En la actualidad se componen de tres torres siendo la central con diferencia la más grande, posiblemente reforzadas en época cristiana ya que en sus paramentos interiores se encuentran gran cantidad de losas de sepulturas musulmanas.

Por último hacer referencia a la Fundación Rodríguez Acosta que se encuentra en un Carmen mandado construir por el fundador entre 1.914 y 1.928 para ser sede de la misma, ubicado entre los Torres Bermejas y el Hotel Alhambra Palace, además de poseer una magnífica biblioteca y archivo posee una amplia colección artística y engloba el Instituto Gómez Moreno además de unos jardines poblados de fuentes donde perderse un rato es una auténtica gozada.