martes, 23 de mayo de 2017

Parque Nacional Sierras de Cazorla, Segura y las Villas I: Borosa 1ª parte (Jaén).










https://www.youtube.com/watch?v=vHqtJH2f1Yk

Día: 5 de abril de 2017                              Aparcamiento: 9'45 - 18'00 h.
Recorrido: lineal (23 km.)                         Cerrada de Elías: 10'55 h.
Dificultad:baja - media                              Central Eléctrica: 11'45 h.
Temperatura: 9ºC - 18ºC                            Lag. Valdeazores: 13'30 - 14'15 h.
Desnivel subida: 430 metros.                     Nacimiento: 14'40 h.

El sendero acompaña prácticamente al río Borosa desde su desembocadura en el Guadalquivir (junto a La Torre del Vinagre A-319, punto kilométrico 48'8) hasta su nacimiento a unos centenares de metros por encima del laguna/embalse de Aguas Negras. En total son poco más de 10 kilómetros que nosotros ampliaremos con la visita a la Laguna de Valdeazores, distante un kilómetro más.

La belleza del recorrido, paisaje y la abundancia de agua (principal afluente del Guadalquivir) y vegetación además del tramo de pasarelas colgadas a las paredes de la cerrada de Elías por encima del curso del río, han hecho de este recorrido uno de los más frecuentados de todo el Parque y de entre los que yo conozco el más bello.

He decidido ocupar dos entradas para el recorrido. En esta primera voy a recoger lo que es el sendero descrito en la ventana del visitante de la Junta de Andalucía que termina al alcanzar la pequeña central eléctrica de Los Órganos. Es este primer tramo un recorrido que comparte carril con sendero y pasarela volada, con un desnivel muy suave que acompaña en todo momento al cauce del río. Apto por lo tanto para hacerlo en familia, incluidos niños con 4 o 5 años. Este primer tramo se puede recorrer en dos tres horas si se quiere disfrutar sin prisas del recorrido.

Primeras imágenes del río Borosa junto al aparcamiento que existe al inicio del carril antes de la valla que restringue el paso.

En este tramo final el río llanea encajado entre grandes rocas, por lo que las pozas son frecuentes.

Allí donde el terreno se abre más el cauce se expande formando encharcamientos.

Me acompaña mi hijo Carlos, como va siendo habitual en mis últimas salidas.

La primera fuente del recorrido, en el lateral izquierdo del propio carril con dos generosas salidas.

No ha sido un año de lluvias ni nieves abundantes por lo que el caudal se ve mermado con respecto a otros años, lo que deja aflorar mucho suelo del cauce.


Punto en el que suma el caudal del arroyo de las Truchas.




El bosque circundante es variado (quejigos, madroños, romerales, coscojas, durillos, boj) y ladera arriba los pinos con sus especies (laricios, resineros y carrascos).

El avistamiento de truchas va a ser constante a lo largo del recorrido.

Junto con las diferentes especies de pinos conviven las encinas, algunas de gran porte.

En algunos encharcamientos laterales, donde el agua queda estancada y más cálida las ranas se hacen notar de forma reiterada, hasta que nos acercamos en que sólo  queda el "chop" del salto y las ondas en el agua.

Aquí dejamos el carril y nos desviamos por un sendero que permanece junto al cauce, nos aproximamos a uno de los tramo más atractivos del recorrido. 

El sendero discurre en medio de una densa vegetación, a veces dificultando la propia entrada del sol.

Las rocas, esparcidas por todo el cauce y el poco caudal hacen que se formen multitud de remolinos. 

Nos acercamos a la orilla y dejamos caer trozitos de vegetas para que enseguida se arremolinen los alevines. 


Hemos llegado al puente  donde se inicia la pasarela colgada por la que nos adentramos en la Cerrada de Elías. 

Al iniciar la pasarela, adosada a la pared rocosa una fuente. 


Toda esta alta pared rocosa está húmeda por las filtraciones lo que favorece la aparición de "especialistas". En este caso es la grasilla o atrapamoscas (pingúicula vallisnerifolia) que complementa su dieta con la pequeños insectos que quedan pegados a ella.

No convienen las prisas mientras recorremos la pasarela pues nos perderíamos muchas curiosidades botánicas que se agarran a la roca con tesón para subsistir.  

Las formaciones rocosas, cuando la vegetación permite divisarlas, aportan con sus llamativas formas otro elemento en la belleza del paisaje.

La propia pasarela en sí ya es un elemento decorativo. Ni que decir tiene que cuando el río baja crecido y el agua casi la alcanza es mucho mas espectacular.
Otra fuente adosada a la roca al terminar la pasarela. Estos centenares de metros de pasarela son uno de los atractivos del recorrido. Andar "sobre las aguas" crea un estado emocional peculiar.

No se nos olvida levantar la vista frecuentemente para apreciar lo que nos rodea: formas pétreas espectaculares y acumulaciones de estratos muy dibujados son una constante.




Estamos acercándonos a la central eléctrica. El barranco se abre dando cabida a una zona de prados.


Hemos llegada a las inmediaciones de la central eléctrica de Los Órganos. Sólo falta cruzar un nuevo puente para caminar junto a su fachada.

A la derecha, a la altura de la entrada a la central, una nueva fuente que nos servirá para beber y aprovisionarnos para afrontar la subida que ahora comienza.

Esto no nos lo esperábamos. El tubo de la central baja más a la izquierda de la imagen, por lo que deducimos que debe ser un aliviadero del canal que deja escapar el agua por estar la central parada.