miércoles, 22 de marzo de 2017

Desierto de Tabernas: II (Almería)










Esta segunda visita al desierto de Tabernas nos la tomamos (me acompaña mi hijo Carlos) con tranquilidad. Pararemos allí donde la curiosidad asome y caminaremos hasta donde el ánimo y la hora nos lo aconsejen. Iniciamos "desierto a través" en busca de la Rambla de Lanujar, que no abandonaremos (en la ida) a lo largo de 14 kilómetros. En el regreso nos desviamos buscando novedades. En total seis horas muy satisfactorias.

Estos "sombreros" se producen porque la cubierta, más resistente a la erosión, protege los materiales inferiores.

Zona de salinas  muy cerca de donde comenzamos el itinerario. A la vuelta nos detendremos en ellas y su entorno.

Los estratos asoman por encima de la superficie actual.

Como si de un trabajo de albañilería se tratara.

El jopo es una planta parásita que no posee clorofila, por lo que no puede sintetizar los alimentos y parasita a otros vegetales fijándose en sus raíces mediante elementos chupadores.

Durante nuestro recorrido avistaremos diferentes formaciones o procesos geológicos: turbiditas, sismitas, acanaladuras, cárcavas, tubificación, ramblas, transvertinos de las salinas, etc. 

Después de las últimas lluvias, quizás tendríamos que haber esperado algunos días para encontrar el desierto desplegando su máxima exuberancia.

Es el desierto más importante de Europa por extensión, geodiversidad y biodiversidad.

Nos encontramos éste túmulo en lo alto de una cornisa. La pregunta que nos hicimos: es real o producto de una película?.

En su evolución geológica alternó épocas de inundación con otras de desecación para posteriormente elevarse junto con el sistema Bético.

Una vez elevado ha soportado épocas de deposiciones aluviales y erosión fluvial en condiciones de aridez,

Lo que ha resultado es un paisaje acarcavado sobre margas marinas y turbiditas coronados por bloques de conglomerados y areniscas.

Jopo en flor.


Los sedimentos blandos junto con la lenta y continuada elevación de las sierras colindantes, un clima árido y torrencial han modelado uno de los paisajes erosivos más espectaculares del continente.

El proceso erosivo ha dejado al descubierto: turbiditas, sismitas, playas fósiles y fósiles. 

Las lluvias favorecen la formación de Chimeneas de Hadas: elevaciones protegidos por láminas de roca más resistente a la erosión.

La erosión lateral de los taludes en los meandros de las ramblas provoca la caída de los bloques superiores (descalce por socavamiento basal). Las ramblas adoptan trazados meandriformes.

Las gotas de lluvia arrancan partículas al suelo que son arrastradas a la vez que endurecen el suelo.

En este desierto nos podemos encontrar de todo, hasta coches.

Este espacio sólo cuenta con un nivel de protección bajo: Paraje Natural.

Aunque en diversas ocasiones se ha hablado de solicitar uno más "fuerte", el de Parque Nacional, la iniciativa no acaba de cuajar.

Uno de los habitantes de este desierto al que cuidan para su caza.



Las lluvias arrastran las partículas de suelo formando un barro que en su deslizamiento acaba recubriendo las paredes.

Formas resultantes de la erosión altamente complejas.

La erosión de los materiales más blandos forma cornisas que acaban desplomándose por gravedad (desplanes por retroceso de laderas).

Resultados de la erosión en las paredes verticales en que destacan los distintos estratos.

Uno de los factores que facilitan la erosión de estos sedimentos son los cementos que unen sus elementos: yeso, calcita y halita (en ese orden) y todos ellos son solubles en agua.

Endemismo del sureste de la península: Silene littorea.

Casi todo el recorrido estaba plagado de comederos/bebederos para las especies: conejos o liebres y perdices. Objetivo la caza.

Los surcos erosivos en laderas son característicos de las laderas de material blando.


Columna en precario equilibrio pendiente de  colapso a la espera de una ayuda de alguna próxima tormenta.

Los efímeros encharcamientos al desecarse dejan estas costras de duro lodo bajo las cuales buscan refugio las lagartijas.

Allí donde el agua corre, forma estos acanalamientos dejando los estratos mas resistentes al descubierto. 


Estrato de material más resistente desprendido. Una losa  de 4-5 cm. de espesor perfectamente pulida por ambas caras. 

La acción erosiva de las ramblas, durante las avenidas, excava lateralmente en los márgenes.



A lo largo de las ramblas, donde más vegetación hay, encontramos bosquecillos de adelfas.

Sismitas (capas deformadas en pliegues como consecuencia de actividad sísmica en el momento de la deposición, cuando el material aun era blando).

La escasa cubierta vegetal facilita una intensa erosión provocando un terreno fuertemente abarrancado con laderas muy abruptas e inestables.

La vida se "agarra" desesperadamente, a la más mínima oportunidad: sapo corredor.

La única agua embalsada que avistamos durante todo la jornada (30 kilómetros entre ida y regreso) y allí estaban ellos.

El carácter esporádico y torrencial de las lluvias ha elaborado ramblas, habitualmente secas, pero que en fuertes tormentas, evacuan gran cantidad de agua y sedimentos, por lo que presentan cauces muy anchos, encajados y con altos taludes muy verticales.

De nuevo nos reencontramos con laderas "embaldosadas".




Las ramblas constituyen las arterias de drenaje del Desierto de Tabernas.

En los últimos 100.000 años las ramblas han evolucionado hasta alcanzar profundidades  y anchuras superiores a la centena de metros.

Gran diferencia de vegetación según la orientación de las laderas, así nos encontramos que las orientadas al N, NE y E están vegetadas; las orientadas al S, SO y O no poseen cubierta vegetal o ésta es muy escasa.

Bajo el paisaje de cárcavas se esconde un museo natural a escala real, vivo y único en el contexto europeo por su interés para el estudio de los procesos erosivos y geológicos. Es posible observar,  todo un muestrario natural de formas: microcráteres provocados por el impacto de gotas de lluvia, chimeneas de hadas, surcos o regueros, gullies, sismitas, arrecifes fósiles,... o el emblemático y majestuoso Cerro Alfaro.

Sigue sufriendo actividad tectónica que ha ido deformando los estratos más rígidos dando relieves en cuesta (hasta 45º) espectaculares.







Los distintos estratos sedimentarios claramente distinguibles por sus coloridos. 



Salinas de Tabernas: todo un espectáculo acuático en el interior de un desierto.



Formación donde se aprecia una cima algo más resistente a la erosión y las distintas formas erosivas en sus laderas.

Para más información: La cuenca de Tabernas: Rasgos geológicos (pag. 137-147) y Itinerario didáctico (pág. 151-163). Junta de Andalucía en el siguiente enlace https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/ContenidosOrdenacion/red_informacion_ambiental/PDF/Geodiversidad/Guia_geologica_sureste_almeriense/La_Cuenca_de_Tabernas.pdf


Desierto de Tabernas (Almería), 7 de marzo de 2017.