miércoles, 4 de febrero de 2015

Cástulo (Linares - Jaén)




ORETANIA región dominada por la ciudad íbero-romana de Cástulo
Linares 17 de diciembre de 2014.



Llegamos unos minutos antes de las 10 por lo que nos toca esperar a las puertas del recinto vallado que delimita el contorno de la ciudad, con el Centro de interpretación a la vista. Todo el conjunto a escasos cinco kilómetros de Linares.

Ayudados por la fría mañana decidimos entrar en el Centro e informarnos previamente a la visita sobre el terreno. Visualizamos tres proyecciones que hablan de la ciudad, su importancia y los distintos ocupamientos que soportó hasta su definitivo abandono.

Nos dirigimos en primer lugar, siguiendo las indicaciones recibidas, hacia unos restos de muralla restaurada para hacernos idea de la magnitud de la construcción. A las piedras íberas se sumarán las romanas y las árabes. 

 Es una muralla que rodea todo el perímetro de la colina lo que no impide que se construyeran muchas residencias extramuros, sobre todo, tras la dominación romana cuando la paz se hizo duradera.

La puerta norte donde se avistan grandes bloques pétreos estaba coronada por dos leones.

Uno de los leones que ornaban la puerta lo contemplaremos más tarde en el Museo Arqueológico de Linares, su gemelo está en paradero desconocido. ¿Iría de caza o fue cazado?.

Dentro de lo que fue el recinto amurallado se levantaron posteriormente algunos cortijos, como éste de la imagen, donde se aprecia que muchas de las piedras para su construcción se cogieron de la propia muralla u otras edificaciones interiores.

La colina está plagada de catas arqueológicas y madrigueras conejiles. En una de las catas nos encontramos con la piedra superior de un molino. Más tarde, en el propio Museo, veremos otro completo. 

Hay dos zonas en las que se ha trabajado intensamente dejando al descubierto las riquezas del subsuelo. Una de ellas es esta de las Termas, donde se aprecian con cierta claridad los distintos elementos de las mismas.

Vista general de la zona excavada donde se distinguen: el aljibe, las distintas salas de las termas, y los hornos donde se calentaba el agua.

Los arcos y los pilares que soportaban el suelo de las Termas. Por debajo toda la infraestructura para el funcionamiento de la misma.

Entre los restos avisto lo que me parece la taza de una fuente, y tras las lluvias de estos días atrás hasta contiene agua.

En el límite exterior de la muralla, en su zona este, visitamos las ruinas de las torres almohade y cristiana de un castillo (de Santa Eufemia). Ambos representados por parcas ruinas de escaso interés pero me sirven para apreciar la gran extensión de terreno que ocupaba el recinto amurallado: la ciudad de Cástulo. Tas la colina, por la cercana depresión circula el río (Gadalimar) y en él hubo embarcadero. 

Desde donde me encuentro puedo apreciar la extensión de la colina urbanizada (al fondo el cortijo de imágenes anteriores). Lástima que sólo se haya trabajado y sacado a la luz menos del 5% de lo que se presupone que hay, por lo que la visita resulta algo frustrante -en su primera acepción-, sobre todo después de haber visto los vídeos proyectados en el Centro de Interpretación en que se recreaba mucha mas ciudad.

Nos introducimos en un recinto resguardado bajo por una gran carpa con tejado metálico que protege la joya de lo hasta ahora sacado a la luz. Un mosaico de grandes dimensiones y elaboradas figuras.

Intento captar las composiciones parciales del mosaico aunque aparecen bastante sucias por el polvo e incluso -se me antoja- por el propio barro arrastrado por las lluvias recientes que han conseguido penetrar.

La tierra rojiza que contiene una gran proporción de arcilla, es la dominante no sólo de esta colina sino de buena parte de Oretania: la gran región (ocupando buena parte de las actuales provincias de Albacete, Jaén y Ciudad Real) que llegó a controlar esta ciudad. En su mayor esplendor extendió sus influencias hasta Ciudad Real por el norte, Málaga por el sur, Gibraltar por el oeste y Cartagena por el este. 

En el año 208 a.C. y tras un largo año de guerra cayó en manos de los cartagineses para perder la capitalidad de la región tras entregarse al ejército de Publio Cornelio Escipión, a pesar de perder la capitalidad por integrarse en la Tarraconense romana, supo seguir siendo una ciudad -ahora romana-importante.

Codiciada la región por romanos y cartagineses, durante la segunda guerra púnica, se alía con Cartago mediante enlace matrimonial de Aníbal con Himilce, para en último instante hacerlo con Roma, acertando con el vencedor. Esta estrategia le permite mantener privilegios como la explotación de yacimientos mineros en la cercana Sierra Morena Oriental.

Adaptada al modelo romano se inician las construcciones de nuevos edificios contando con un teatro y hasta con un anfiteatro. A esta época corresponde buena parte de los restos que podemos admirar hoy. 

En época visigoda comienza la decadencia de la ciudad al adquirir pujanza la ciudad de Baeza -Beatia-, a la que se traslada la sede episcopal. Cástulo se desmonta literalmente para aprovechar sus elementos en los nuevos edificios de Baeza. Prueba de ello es que una estatua de Himilce remata la fuente del Pópulo en Baeza.

Visión del mosaico "de los amores" en la totalidad de su parte descubierta. Con unas dimensiones de 12 x 6 con dos escenas mitológicas centrales: el juicio de Paris y el mito de la diosa Selene y Endimión.

La llegada de los musulmanes a la península apuntillará la otrora importante ciudad íbero-romana. Con la fundación de la cercana Baños de la Encina -Bury al-Hamma-, la muerte de Cástulo es irremediable, tanto es así que a partir del s. X su nombre no aparece en ninguna fuente escrita.

Ente los siglos XI y XIII experimenta un tímido renacimiento debido a su posición junto al río Guadalimar, por lo que es elegida para la construcción del Castillo de Santa Eufemia, del que hemos podido visitar los escasos restos que perduran.

Cerca de las distintas carpas que protegen los restos en los que se trabaja, junto al gran mosaico, se ha instalada la caseta de obras de dos pisos que aparece en la foto adornada con este graffiti: ¿un romano moderno?.

En el siglo XIV se abandona totalmente Cástulo, sirviendo sus ruinas como cantera para las florecientes y cercanas ciudades de Baeza y Linares. Y un siglo más tarde, ocupados los restos por bandoleros y atracadores se ordena la demolición de las murallas y los escasos edificios que mantenían la verticalidad, desapareciendo así una de las ciudades iberoromanas de mayor importancia.

Siguiendo los consejos, tras la visita de Cástulo, nos trasladamos hasta Linares para recorrer las diversas salas del Museo Arqueológico.

Los primeros asentamientos en la ciudad se remontan a 3000 a.C., con el afincamiento de algunos agricultores dando lugar a la "Cultura de los Silos", aprovechando las ricas tierras regadas por el río Guadalimar.

Durante el Bronce Medio, la ciudad de Cástulo adquiere importancia como núcleo urbano muy vinculado a los cercanos yacimientos minerales donde se extraía cobre, plomo y plata.

Más tarde, durante los siglos X al VII a.C. es ya considerado como un núcleo avanzado en la periferia de Tartesos, ello le hace atractivo tanto para griegos como para fenicios.

En el periodo ibérico, la ciudad de Castulo es considerada como uno de los oppidum -fortalezas elevadas y urbanizadas- más importantes de Andalucía. Llegó a emitir moneda propia llegando a controlar un extenso territorio.

El bonito edificio -palacio- que ocupa el museo distribuye las piezas ilustradas con leyendas por sus tres plantas. Curiosamente a la hora de solicitar un folleto sólo nos pueden ofrecer uno editado en inglés. 

El Museo ocupa el antiguo palacio de Dávalos Diezma. Edificio del siglo XVI declarado Monumento Nacional en el año 1962. Consta de sótano, dos plantas y torreón, que tras remodelación, acoge las piezas descubiertas en la cercana ciudad de Cástulo.

Palacio Consistorial. Esta sede del Ayuntamiento hasta hace diez años, es un edificio de corte neoclásico que está actualmente cerrado a falta de alcanzar acuerdos -económicos- para su rehabilitación. Tras las partidas aprobadas, primero para su consolidación y posteriormente para su adecuación, su uso está previsto para finales de 2015.

La Iglesia de Santa María considerada como la construcción con mayor valor monumental de la ciudad. Erigida durante los siglos XIII y XIV sobre una antigua mezquita -que a su vez se presume ocupaba el emplazamiento de una anterior visigoda-.

De construcción inicial gótica, para en el siglo XVI realizar una reconversión renacentista encargada al arquitecto Andrés de Valdelvira; reconversión que sólo alcanzó al crucero.

Aprovechamos las escasas dos horas de luz que nos quedan para acercarnos a visitar el Monumento natural de Piélago. Situado a pie de la carretera que une Linares con Arquillos (A-312), tras desviarnos unos centenares de metros por un ramal a la izquierda debidamente señalizado.

Atraviesa el paraje el río Guarrizas (de un fuerte color rojo por los arrastres), atravesando en esta zona una zona rocosa (que es lo que la hace tan atractiva) a través de la cual ha conseguido abrirse paso. A este enclave paisajístico hay que sumar la existencia del puente romano de Vadollano, que salvaba el cauce para dar continuidad a  la Vía Augusta romana que unía las ciudades de Roma con Gades -Cádiz-.

Declarado Monumento Natural por la Junta de Andalucía (1 de octubre de 2003) ocupa el límite entre los municipios de Vilchez y Linares. Cuando el río baja crecido forma dos brazos -para salvar la falla- que se unen metros más abajo formando una profunda poza.

Puente romano del siglo III a.C. Atraviesa aquí el río una zona de rocas graníticas por la que se despeña mediante dos cascadas para salvar la Falla de Linares.

Escasos metros, cauce abajo, están las ruinas de una antigua fábrica de chocolate que aprovechaba el ímpetu del agua para la fabricación de luz con la que abastecerse. Todo por aquí, excepto la vegetación adquiere el color típico del cacao elaborado.