lunes, 18 de julio de 2011

I Raid Fotográfico (Sierra Nevada - Granada)

Avituallamiento en Prado Llano antes de comenzar.

Los primeros 800 metros de ascensión han sido fáciles y rápidos gracias a los remontes.

Cuando inicio la bajada al "Corral" el Veleta lo veo así.

Hay múltiples formas de decir las cosas.

Una vez que coronamos Veta Grande, la panorámica es totalmente distinta.

Motivo floral.

Curioso, sorprendido o ambas cosas.

Laguna "Larga" y "Gabata" que inicia las chorreras, nacimiento del río Valdeinfierno.

Laguna de "Rio Seco" al pié de los "Raspones".

Aquí se presenta el agua en sus tres estados.

No todos escogemos los mismos medios de locomoción.

Laguna de "Aguas Verdes" en la cara sur del Veleta.

Después de tanto trajín, es hora de descansar.


Fecha: 16-7-2011
Duración: 10h 30’ (26.500 p)
M.I.D.E.:
Desnivel en subida:
Rango de temperaturas:

El pasado día 16, patrocinado por el periódico granadino “Ideal” se celebró el I Raid fotográfico de Sierra Nevada. La asistencia de personal de puede calificar de masiva con 253 participantes según la organización, lo que indica un gran interés por estos dos temas: la fotografía y Sierra Nevada. Ciertamente la conjunción de estos dos elementos entre los granadinos siempre ha tenido un gran tirón, máxime si, como en este caso, la organización aporta los elementos necesarios para que la participación sea lo menos restrictiva posible.

Siempre cabe la opinión, en este caso muy defendible, que entramos en un espacio sensible, como es un Parque Nacional, donde un grupo tan numeroso moviéndose de forma conjunta a una altitud de los 3.000 metros, puede ocasionar deterioros notables, ya que no todo el mundo tiene la sensibilidad y la educación ambiental para comprender donde está. Por otro lado si se hace una labor adecuada (en mi opinión no se hizo), es una oportunidad para sensibilizar y concienciar al personal de los valores, riqueza y por lo tanto necesidad de protección de este tipos de espacios. Oportunidad perdida por parte de la dirección del Parque.

Expresada mi opinión personal sobre las deficiencias notadas, paso a exponer la jornada en sí. No busquéis en mi relato el sentir mayoritario de los participantes, ya que desde un principio, tras consulta con la organización, me desligué del recorrido programado y aunque lo cumplí, pasando por los puntos de “control” especificados, lo hice en solitario y totalmente fuera del grupo.

Evidentemente había un recorrido programado, elaborado con el fin de acoger distintos ambientes serranos, las cumbres, borreguiles, infraestructura de la estación, neveros, flora etc. Temas sobre los que se pide, para poder participar en los premios, la entrega de tres fotos de todos y cada uno de ellos, en total doce. Algunos participantes se quejaban de no haber visto animales típicos de este entorno, pero es fácil entender que caminando en grupo tan numeroso, sin el más mínimo cuidado, ruidosos, es difícil no asustar no sólo a los animales autóctonos, sino hasta a las piedras.

Evidentemente 253 personas con cámaras fotográficas haciendo un recorrido relativamente corto y con un promedio de 400 fotos por persona, imagino que han repetido los motivos hasta la saciedad, no debe haberse escapado ninguna piedra sin salir al menos en alguna de las fotografías tomadas. Consciente de esto, decidí hacer un recorrido distinto, al menos tendría la seguridad de que mis fotos, buenas o malas, serían únicas. Contaba con la ventaja de conocer el entorno y tener una forma física adecuada, gracias a mis salidas periódicas semanales.

Se retrasó la salida debido a un poco de falta de previsión en las acreditaciones matinales y en el recuento del personal para no dejar a nadie “en tierra”. Estábamos citados a las ocho en el punto de encuentro y empezamos el recorrido real, arriba a las 11’30 horas, el regreso estaba programado para las 17 h. ytambién se retrasó hasta las 18'30 horas. Para mis intereses y con un recorrido ya escogido de antemano, el tiempo me venía un poco justo, agravado todas estas incidencias por un par de ventisqueros que me hicieron dar algún rodeo de más, no previsto. En algún momento creí perder el autobús de vuelta y ya pensé a quien llamar de mi familia para que me recogieran y bajara en caso de necesitarlo. Afortunadamente no hubo necesidad, porque se me dio bien el día y pude cumplir el horario previsto por la organización y si no hubiera sido así, al final hubo una hora y media más de margen por el retraso en la bajada del grupo.

Tanto la subida como la bajada se hizo, primero en autobús hasta “Pradollano”, para seguir ascendiendo en telecabina hasta “Borreguiles”, y terminar en la cota de los 3.000 metros en “telesilla”. La bajada se hizo a través de los medios mecánicos a partir de “Borreguiles” como punto de reunión. Por cierto en la bajada desde la Laguna/embalse de “las Yeguas” se me adosó un joven participante de sólo 12 años con el que en animada charla visitamos el radiotelescopio y nos “paseamos” varias veces en el telecabina, haciendo un par de vueltas ya que el recorrido le encantó, y el personal encargado no puso reparos en repetir el trayecto. Ni que decir tiene que lo que él expresó abiertamente yo compartí plenamente, sólo que sin la espontaneidad de su juventud.

En definitiva una jornada interesante, con una gran respuesta por parte de los granadinos y a falta de perfilar algunos detalles, siempre mejorables, y en la seguridad de que irán corrigiendo con la experiencia, con una buena calificación global. Ya se anunció que se estaba trabajando en una nueva propuesta para octubre que sería anunciada debidamente e incluso de anticipó el destino: algún lugar de la provincia de Almería. No hay que olvidar que el periódico tiene una distribución con ejemplares particularizados en las provincias de Granada, Almería y Jaén. Quizás la siguiente se programe en Jaén.

Para finalizar, una vez llegados a Pradollano, nos sentamos en grupo en uno de los bares de la zona para tomarnos un café los mayores y un helado los más jóvenes y comentar las peripecias del día, de forma relajada y coloquial damos la opinión que nos ha merecido la experiencia y quedamos a la espera de las sabias decisiones del jurado. 

Espero que la selección de fotografías os sirvan para haceros una idea, aunque incompleta y parcial de mi recorrido por Sierra Nevada. La temperatura fue buena, aunque a partir de las dos de la tarde comenzaron a hacer presencia las nubes típicas de los días calurosos en Sierra Nevada que en ningún momento amenazaron lluvia pero si llegaron a tapar la vista del Mulhacén.